Una emergencia sanitaria latente enfrentan alrededor de 140 familias del Callejón Carabobo, en la parroquia San Luis de Valera, producto del colapso continuo de la red de cloacas. La exposición permanente a aguas residuales y malos olores durante los últimos cuatro meses ha elevado las alarmas vecinales ante la proliferación de vectores y el riesgo inminente de brotes infecciosos.
El origen del desbordamiento, según explican los propios residentes, radica en una sobrecarga de la infraestructura que data de años atrás. Yusmairy Aldana, vecina afectada, precisó que la red receptora no tolera las descargas redirigidas desde las instalaciones del Comando de Zona N° 23 (CZGNB-23) del estado Trujillo, antiguo Destacamento 15.
“El principal problema son las cloacas que vienen desde la Guardia Nacional, antiguo Destacamento 15. Cuando habilitaron ese espacio, las mandaron para que pasaran por esta comunidad. No afecta solamente a una parte, afecta a todo el sector debido a que colapsan”.

A esta falla de diseño se suma la insuficiencia de los ductos instalados para el volumen de desechos que transita por la zona. Celina Vergara, habitante del sector, recalcó la magnitud del deterioro:
“Es un problema y un colapso para todos; estamos corriendo el riesgo de contraer enfermedades o bacterias. Esto viene desde hace mucho tiempo, desde que esas cloacas nos las tiraron por aquí. Están totalmente colapsadas; la tubería no es lo suficiente para soportar tantos desechos”.
La situación se torna crítica para la población vulnerable del sector, conformada por niños, personas con discapacidad y adultos mayores que deben convivir a pocos metros de las taquillas rebosadas. Fortunata Olivar relató el impacto directo en las viviendas del área:
“Por aquí hay una taquilla, pero hay otra peor. Allá tenemos a una anciana enferma, Antonia; los olores y las aguas le entran por la ventana. Somos dos ancianas enfermas que necesitamos que nos ayuden”.
El panorama se agrava con la invasión de plagas transmisoras de patógenos, alertó Jackeline Quintero:
“No soportamos los malos olores, los zancudos, los insectos y toda clase de animales. Tenemos niños, adultos mayores e incluso un vecino recién afectado por un ACV viviendo al lado de donde pasan las aguas servidas. Son 140 familias que estamos en peligro”.
Frente al deterioro de las condiciones de salubridad, la comunidad del Callejón Carabobo reiteró su exigencia a los organismos de servicios públicos y autoridades locales para ejecutar trabajos estructurales de sustitución de colectores, antes de que el foco contaminante desate una crisis epidemiológica mayor.
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