Eduardo Viloria / DLA
El exconcejal Andrés Medina, técnico del campo del municipio La Ceiba, señaló en nuevas declaraciones suministradas a DLA, que la crisis eléctrica que se vive en el municipio, en el estado y la nación en general, se debe al colapso estructural, derivado de los años de desinversión y de mala gestión; y lo más grave, la falta de mantenimiento a la red o redes que han venido prestando servicio desde hace años, ejemplo de este deterioro, el sistema eléctrico nacional, donde se ha impuesto la inoperatividad del parque termoeléctrico y con esto el “acabose del mismo”, bastando esto para ver las consecuencias, apagones constantes, racionamientos severos que nadie quiere, y con esto también, una de esas consecuencias, los daños a la economía y la salud, pues se merma la calidad de vida de los pobladores en general.
No pueden negar los señores de Corpoelec, añadió, que la falta de mantenimiento preventivo y correctivo en las subestaciones y líneas de transmisión ha debilitado la infraestructura de la red eléctrica nacional, aunado a esto, la fuga de talentos debido a los bajos salarios y la precariedad laboral, han provocado también una masiva migración del personal profesional como ingenieros y técnicos capacitados de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).
Consecuencias que originan los racionamientos
Los apagones generalizados y los esquemas improvisados de la administración de carga,-racionamientos-, mal planificados, añadió Andrés Medina, han afectado notablemente a la ciudadanía en general, paralizando las bombas de agua en las diferentes comunidades, las fallas en el servicio de internet y la telefonía en general, generando un caos, donde los comerciantes sufren grandes pérdidas diarias por la interrupción de sus sistemas de cobro a través de puntos de venta, deterioro de la mercancía y la imposibilidad de abrir al público.
Los largos apagones igual a deterioro de la calidad de vida
Esta situación que se presenta con las constantes fallas eléctricas, trae también la pérdida de electrodomésticos, contribuyendo en esto, más que todo las repetitivas fluctuaciones que alteran la rutina diaria de las comunidades, generando también profundo malestar y descontento por las consecuentes fallas, que traen a la ciudadanía en “los repetitivos apagones que se producen”, donde no se puede olvidar la vulnerabilidad, y estado de zozobra, por el incremento de la temperatura en estos tiempos del año.
Los largos cortes
No dejó de referirse el declarante al tiempo de esos cortes que oscilan en algunos sectores de 4 a 8 horas diarias, los cuales en otros alcanzan hasta las 12 horas, como sucedió en Santa Apolonia, la capital del municipio La Ceiba el pasado sábado 16 de mayo, con un apagón de 6 de la mañana a 6 de la tarde.
El malestar es colectivo
En las últimas 4 semanas, repitió, las fluctuaciones y cortes son insoportables, tanto de día como de noche, provocando el colapso en la conexión de internet no pudiéndose realizar transacciones comerciales, por la falta del fluido eléctrico, presentándose también esas fallas, en los centros del sector salud, en ambulatorios, clínicas y hospitales, en caso de pacientes, niños, adolescentes y adultos mayores, así como también daños severos e irreparables de electrodomésticos a familias que con tanto esfuerzo les ha costado adquirir estos enseres para vivir dignamente, viendo hoy con mucha preocupación, como algunos electrodomésticos, van a tener que ser reemplazados por el mal servicio de energía eléctrica que recibimos, y lo peor del caso es que la mayoría, no poseen la disponibilidad económica para lograr adquirir nuevos equipos, finalizó.
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