Ernesto Rodríguez (ernestorodri49@gmail.com)
Una de las lecturas más deliciosas es la de las obras del autor inglés Charles L. Dodgson (1832-1898) conocido en todo el mundo por su pseudónimo ‘Lewis Carroll’.
Sus dos obras principales son: ‘Aventuras de Alicia en el país de las maravillas’ (1865) y ‘A través del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado’ (1872).
Lewis Carroll fue poeta, matemático, fotógrafo y diácono anglicano. Fue Profesor de lógica en la Universidad de Oxford, donde vivió la mayor parte de su vida y escribió varios libros sobre lógica matemática. Toda su vida padeció de tartamudez y fue célibe.
Tradicionalmente se ha considerado que son obras para niños, pero eso no es verdad, porque son para todas las edades, y cuando somos adultos las entendemos mejor. Recuerdo que mi abuela paterna me regaló una adaptación para niños cuando yo tenía 7 años en Valencia (España) pero confieso que no las entendí.
Lewis Carroll se inspiró para sus obras en una niña llamada Alice Lidell (1852-1934).
Por razones de espacio, solamente vamos a ver algunos fragmentos escogidos de ambas obras. ‘Aventuras de Alicia’ comienza cuando la niña desciende por una madriguera muy honda hasta que llega a un lugar donde bebe una pócima con un letrero que dice “Bébeme” y cuando la bebe se hace muy pequeñita. Luego encuentra un pastelillo con el letrero “Cómeme” y se hace muy grande. En el capítulo titulado ‘El Consejo de una Oruga’, Alicia vuelve a tener un tamaño muy pequeño y se encuentra con una oruga que está fumando en una ‘narguile’ que en la Inglaterra Victoriana era una pipa oriental para consumir opio, y se piensa que el propio Lewis Carroll consumía opio. Entonces se desarrolla la siguiente conversación: ORUGA: “¿Quién eres tú?” ALICIA: “Pues yo…,yo ahora mismo señora, ni lo sé…Sí sé quién era cuando esta mañana me levanté, pero he debido cambiar varias veces desde entonces”. ORUGA: “¿Qué quieres decir con eso?…¡Explícate!”…ALICIA: “Me temo no poder señora…Porque ya no soy yo”.
Este pasaje siempre me ha gustado porque muchas veces no sabemos ni quiénes somos ni por qué hacemos algo…¿No es así?.
Luego en el Capítulo ‘Cerdo y Pimienta’, uno de los mejores pasajes es cuando Alicia se encuentra con “El Gato de Chesire” y se desarrolla la siguiente conversación. ALICIA : “¿Podrías decirme por favor, qué camino he de tomar para salir de aquí?” – EL GATO: “Depende mucho del punto donde quieras ir” –ALICIA: “Me da casi igual dónde” – El GATO: “Entonces no importa qué camino sigas” – ALICIA: “Siempre que llegue a alguna parte” – El GATO: “¡Ah! Seguro que lo consigues – Si andas lo suficiente” (…) ALICIA: “¿Qué clase de gente vive aquí? – El GATO: “En esa dirección vive un Sombrerero y en esa dirección vive la Liebre de Marzo, visita al que te plazca, ambos están locos” – ALICIA: “Pero yo no quiero andar entre locos” EL GATO: “¡Ah! no podrás evitarlo, aquí estamos todos locos…Yo estoy loco, tú estás loca”.
Luego Alicia ve cómo el Gato de Chesire desaparece y solamente queda su sonrisa. Alicia dice: “He visto a menudo un gato sin sonrisa (…) ¡Pero no una sonrisa sin gato! ¡Es la cosa más curiosa que he visto en mi vida!”.
En el capítulo ‘Una Merienda de Locos’ Alicia se encuentra con ‘La Liebre de Marzo’, el ‘Sombrerero’ y un ‘Lirón’ profundamente dormido. Alicia vió que “aunque la mesa era grande, los tres se apretujaban en uno de los extremos” y cuando vieron llegar a Alicia dijeron: “¡No hay sitio! ¡No hay sitio!”…Pero Alicia exclamó indignada: “¡Hay sitio de sobra!”. Poco después se establece la siguiente conversación. LIEBRE DE MARZO: “Deberías decir lo que piensas” ALICIA: “Ya lo hago, al menos, pienso lo que digo…que es lo mismo ¿no?”. EL SOMBRERERO: “De ningún modo…¡Así también podrías decir que ‘veo lo que como es lo mismo que como lo que veo!” LIEBRE DE MARZO: “¡Así también podrías decir que ‘me gusta lo que tengo’ es lo mismo que ‘tengo lo que me gusta!” EL LIRÓN “¡Así también podrías decir que ‘respiro cuando duermo es lo mismo que duermo cuando respiro’!”.
En la otra obra ‘Alicia a través del espejo’, en el primer capítulo Alicia atraviesa un espejo y se encuentra un libro y se pone a hojearlo. Pero uno de los párrafos parecía escrito en un idioma extraño. Entonces Alicia pone el libro frente a un espejo y lee un poema que era un verdadero ‘galimatazo’. Veamos tal poema: “Brillaba, brumeando negro, el sol / agiliscosos giroscaban los limazones / banerrando por las váparas lejanas; / mimosos se fruncían los borogobios / mientras el momio rantas murgiflaba”.
El galimatazo continúa con expresiones por el estilo absolutamente disparatadas. Después de leerlo, Alicia dice: “Me parece muy bonito, sólo que es algo difícil de comprender (…) Es como si me llenara la cabeza de ideas, ¡Sólo que no sabría decir cuáles son!”. Un galimatías es una expresión sin pies ni cabeza y por eso Alicia no entiende nada. Aunque parezca increíble muchos pseudointelectuales y pseudopoetas escriben galimatazos para aparentar ‘profundidad teórica’.
Luego, en el capítulo ‘El Jardín de las flores vivas’ Alicia conoce a la Reina Roja, y en uno de los episodios las dos comienzan a correr y correr: “Alicia nunca pudo explicarse, pensándolo luego, cómo fue que empezó aquella carrera; todo lo que recordaba era que corrían cogidas de la mano y de que la Reina corría tan velozmente que eso era lo único que podía hacer Alicia para no separarse de ella; y aun así la Reina no hacía más que jalearla gritándole : “Más rápido, más rápido” y aunque Alicia sentía que simplemente no podía correr más velozmente, le faltaba el aliento para decírselo. Lo más curioso de todo es que los árboles y otros objetos que estaban alrededor de ellas nunca variaban de lugar: por más rápido que corrieran nunca lograban pasar un solo objeto”. Luego Alicia le preguntó a la Reina Roja sobre esa carrera tan extraña y le dice: “Pero ¿Cómo? ¡Parece que hemos estado bajo este árbol todo el tiempo! ¡Todo está igual que antes!”. Entonces la Reina Roja le responde: “Lo que es aquí, como ves, hace falta correr todo cuanto una pueda para permanecer en el mismo sitio”.
Escribo en los primeros días de febrero de 2026 y esa carrera de Alicia y la Reina Roja me hizo recordar que en nuestro país, debido a la hiperinflación, tenemos que estar corriendo y corriendo para comprar medicamentos y comida antes de que aumenten de precio cuando tenemos algo de dinero. Es decir para continuar simplemente viviendo.
En fin, Lewis Carroll fue un escritor genial.
BIBLIOGRAFÍA: El autor estadounidense Martin Gardner (1914-2010) fue un famoso divulgador científico y matemático y publicó una obra muy importante para interpretar las dos obras que hemos visto de Lewis Carroll. La obra de Gardner se titula: ‘The Annotated Alice’ (1960, Wing Books, New York), y en ella hace una buena introducción y notas para explicar los pasajes.
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