Ernesto Rodríguez (ernestorodri49@gmail.com)
Algo digno de analizar es que la mojigatería sexual ha sido típica de los gobiernos fascistas y stalinistas.
El gran escritor alemán Thomas Mann (1875-1955), Premio Nobel de Literatura en 1929, publicó en el año 1929 un breve cuento titulado ‘Mario y el Mago’ y el escritor estadounidense Charles Van Doren (1926-2019), en su conocida obra: ‘Historia del Conocimiento’ dice: “Quizás ninguna obra más perfecta que ‘Mario y el Mago’ se ha publicado en nuestra época” (1). Este autor se refería al siglo XX.
Thomas Mann narra en primera persona su cuento y refiere que él y su familia fueron a pasar unas vacaciones en una ciudad costera de Italia, y una noche asisten a una obra de teatro donde un mago llamado ‘El Caballero Cipolla’ hipnotiza al público y lo humilla horriblemente. Por supuesto, Thomas Mann retrata al dictador italiano Benito Mussolini (1883-1945) que instauró el Fascismo en Italia desde 1922 hasta 1945.
Pero antes del episodio del teatro, Thomas Mann narra una experiencia en la playa en la cual describe el ambiente de mojigatería sexual en la Italia Fascista. En efecto, cuenta el escándalo que se formó cuando su hijita de 8 años se quita el traje de baño para limpiar la arena en el mar. Vamos a citar las palabras de Mann: “En una palabra nosotros nos convertimos en una ofensa para la moral pública. Nuestra pequeña hija – de ocho años, pero con un desarrollo físico de una niña con menos edad – había tenido un largo baño en el mar (…) Nosotros le dijimos que se quitara el traje de baño, que estaba lleno de arena, lo lavara en el mar y se lo volviera a poner (…) ella corrió desnuda al mar, limpió su traje de baño y regresó ¿Podíamos haber previsto la explosión de ira y resentimiento que suscitó su conducta, que era nuestra conducta ? (…) un individuo se dirigió a nosotros (…) La ofensa contra la decencia de la cual éramos culpables, era más condenable porque era una actitud desagradecida y un insulto a la hospitalidad del país. Nosotros habíamos ofendido no solamente la letra y el espíritu de las normas de baño, sino también las del honor de Italia” (2). En el cuento los protagonistas aguantan con autocontrol la perorata de ese energúmeno autoritario y mojigato.
Por otra parte, en la URSS de J. Stalin (1879-1953), que impuso su dictadura desde 1924 hasta su muerte en 1953, los escritores rusos fueron muy censurados en sus obras cuando trataban temas de índole sexual. En efecto, Andrei Zhdanov (1896-1948), político e ideólogo ruso, estableció un estricto “control ideológico en la cultura soviética”. Yo tengo los escritos de Zhdanov y realmente sus normas fueron una repulsiva camisa de fuerza para la creatividad de los escritores de la URSS.
El musicólogo estadounidense Maynard Solomon (1930-2020) publicó una obra titulada: ´Marxismo y Arte’ en el año 1973 y en la sección titulada ‘Zhdanovismo’ proporciona ejemplos de la censura sexual que se aplicó a las obras de muchos escritores. Por ejemplo, el escritor ruso Fyodor Gladkov (1883-1958) publicó una novela “proletaria” titulada ‘Cemento’ en el año 1926 en la cual hacía un panegírico del desarrollo industrial en la URSS. Esa novela fue muy exitosa pero Gladkov fue obligado a reescribirla eliminando su contenido sexual. De manera similar, las primeras novelas prohibidas del escritor ruso Ilya Ehrenburg (1891-1967) eran comunistas en su trama pero se centraban en conflictos sexuales. Algo similar ocurrió en el caso del escritor ruso de origen judío Isaac Babel (1894-1939) que en el año 1927 publicó ‘Cuentos de Odessa’. Esa obra no contenía “herejías políticas” pero planteaba un hedonismo sexual y eso hizo que cayera en desgracia. Babel desapareció en 1938 y no se sabe si fue ejecutado o murió en un campo de concentración en Siberia.
El modelo ejemplar durante el Stalinismo era Pavel Korchaguin, que es el protagonista de la famosa novela: ‘Así se Templó el Acero’, publicada desde 1932 hasta 1934, por el escritor ruso Nikolay Ostrovsky (1904-1936). En esta novela Pavel Korchaguin es un abnegado militante del Partido Comunista de la URSS totalmente acrítico que siempre obedece ciegamente lo que le ordenen que haga sin chistar. En otra novela de Ostrovsky titulada: ‘Nacidos de la Tempestad’ (1936), una obra que quedó inconclusa por la muerte prematura de Ostrovsky, ese mismo Pavel Korchaguin demuestra un notable ascetismo sexual ya que se niega rotundamente a tener relaciones sexuales con una muchacha virgen que se lo suplica en la cárcel.
Igualmente, la ópera titulada: ‘Lady Macbeth del Distrito de Mzensk’ estrenada en 1934, del gran compositor ruso Dimitry Shostakovich (1906-1975) fue duramente criticada por sus escenas amorosas y sexuales (3).
En fin, es curiosa la afinidad del Fascismo y el Stalinismo en lo concerniente a mojigatería sexual.
NOTAS: (1) Pag. 368 en Charles Van Doren (1991) ‘A History of Knowledge’. Ballantine Books. New York. (2) He tomado la cita de Pags. 535-536 en ‘Mario and the Magician’, published in 1929, en ‘Thomas Mann. Stories of Three Decades’. Translated from the german by H.T. Lowe Porter. Alfred Knopf (1938). New York (3) Los datos sobre la represión de los escritores rusos los he tomado de Pags. 235-241 en Maynard Solomon (1973) ‘Marxism and Art’. Wayne State University Press. Los datos biográficos de nacimiento y muerte de los escritores rusos los he tomado de varias obras, pero principalmente de ‘Benet’s Reader’s Encyclopedia’. Edited by Katherine Baker Stepmann. Harper Perennial (Third Edition: 1987).










