En un emotivo acto institucional, quedó formalmente instalada la Cátedra Libre Francisco González Cruz para el Desarrollo Humano Integral, un espacio que nace con el objetivo de fomentar la convivencia, la identidad local y la formación ciudadana fundamentada en el pensamiento humanista.
Durante el evento de apertura, el homenajeado y destacado académico Francisco González Cruz expresó su gratitud a las instituciones aliadas, a los promotores de la iniciativa, al Consejo Académico y a los ciudadanos que se suman a esta propuesta formativa.
El llamado a la “Ciudad Fraterna”
En su discurso inaugural, González Cruz rememoró el célebre discurso del filósofo Jacques Maritain ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948 —evento clave para la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos—, destacando que por encima de las diferencias ideológicas existe un anhelo compartido por la humanidad:
“Puede que las ideas provoquen distancia entre los seres humanos; pero debemos dejar que el corazón nos descubra los perfiles de nuestra común naturaleza humana (…) el sueño de la ciudad fraterna que consiste, básicamente, en construir una casa para los hermanos”.
Del hogar a la Casa Común: visión ecosistémica
Vinculando esta premisa con la Encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco, el académico expuso una perspectiva integral sobre el espacio y la convivencia social:
- Hogar y lugar: Definidos como el punto de partida de la Casa Común. Mientras la casa representa el espacio físico, el hogar constituye el ambiente humano que allí se despliega. El lugar es la extensión territorial donde se da la convivencia social, aportando identidad, cultura y lenguaje.
- La ciudad como ecosistema: Concebida como la suma sinérgica de hogares y lugares. González Cruz instó a entender el estado Trujillo y a Venezuela como ecosistemas humanos orientados al bienestar común.
Identidad e historia como motor trujillano
El vocero subrayó la visión de Trujillo como un «gran lugar de lugares», unido por la paz y la bondad, haciendo referencia a los hitos históricos y espirituales del estado: los ancestros Cuicas, el tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra en Santa Ana, el Monumento a la Paz y la herencia del Beato Dr. José Gregorio Hernández.
Al cierre de la jornada, reitero su aspiración de que esta Cátedra se convierta en un motor de transformación social:
«Hago votos porque esta Cátedra pueda contribuir a construir una comunidad fraterna: una casa común para los hermanos de la magnífica humanidad trujillana».
Lea el discurso completo de Francisco González Cruz:
CÁTEDRA LIBRE FRANCISCO GONZÁLEZ CRUZ PARA EL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL
Palabras en el acto de instalación de Francisco González Cruz
Doy gracias a Dios por sus bendiciones y manifiesto mi sincero agradecimiento a los promotores de esta iniciativa, a las instituciones aliadas, a los miembros del Consejo Académico y a cada uno de los participantes que se incorporan a este espacio. De igual manera, valoro la presencia de todos los asistentes a este acto de instalación y el afectuoso saludo de quienes manifestaron su imposibilidad de acompañarnos.
“Puede que las ideas provoquen distancia entre los seres humanos; pero debemos dejar que el corazón nos descubra los perfiles de nuestra común naturaleza humana. Con independencia de nuestros distintos sistemas de creencias, hay un sueño práctico, concreto y real compartido por toda humanidad: el sueño de la ciudad fraterna que consiste, básicamente, en construir una casa para los hermanos”. Jaques Maritain en el discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas. 6 de noviembre de 1948.
Ese discurso destrabó las complejas negociaciones para que la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobara el documento más importante de la historia: La Declaración Universal de los Derechos Humanos.
La Casa Común, como la llamó el Papa Francisco en su Carta Encíclica Laudato si’, el planeta Tierra y, más allá hasta el infinito, el universo, comienzan en el nicho íntimo y personal de la casa, que debería ser hogar, y como el hombre no sobrevive solo, en el lugar que es parte sustantiva de ese nicho ecológico. Hogar y lugar como punto de partida de la Casa Común. Casa se podría decir que es el espacio físico donde habita el ser humano. Hogar es el ambiente humano que allí se despliega.
El lugar es la extensión del hogar. Es territorio y seres vivos interrelacionados, donde la persona humana hace su tránsito vital. El hogar es casa y vida, el lugar es centro poblado y convivencia. Hogar y lugar son dos conceptos interrelacionados que localizan el concepto de la Casa Común, la especifican y le dan identidad, lenguaje, cultura. Es la “ciudad fraterna” de San Agustín concreta e íntima, cercana.
Luego la ciudad es la suma sinérgica de hogares y lugares, como lo es, en nuestro caso, el estado Trujillo, y luego Venezuela. Así el concepto de ciudad se hace sistema, o ecosistema, y debería ser y funcionar como tal. Un espacio humano para convivir como personas humanas.
Ideal que el estado Trujillo lo viviéramos y sintiéramos como un gran lugar de lugares, que tiene en común la diversidad de sus paisajes y la unidad en torno a los valores de la paz, encarnada en la Virgen de la Paz y en los significados que tienen los ancestros Cuicas, el primer asilo de América, la tradición de la Piedra Mónica, los Tratados de Trujillo, el encuentro de Santa Ana y el Monumento a la Paz; y la bondad encarnada en San José Gregorio Hernández.
Hago votos porque esta Cátedra pueda contribuir a “dejar que el corazón nos descubra los perfiles de nuestra común naturaleza humana”. Y, parafraseando a Maritain: “Que hay un sueño práctico, concreto y real compartido por todos los trujillanos: el sueño de una comunidad fraterna que consiste, básicamente, en construir una casa común para los hermanos”. La magnífica humanidad trujillana.
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