El golf es un deporte iniciado en Escocia hace varios siglos y extendido por todo el globo, y que se juega -como sabemos, en extensiones de tierra importantes. Dicen que el golf se juega en cuatro modalidades: como actividad familiar, social, como deporte de competencia y también como actividad de negocios. En Caracas hay unos bellísimos espacios dedicados a este deporte, que, si bien no es considerado popular, si es un deporte muy exigente. ¿Y a qué viene esto? Bueno, resulta que entre las sorpresas -no sé cómo llamarlo- a las que nos tienen acostumbrados con la crisis energética, el régimen que nos tutela, recientemente ocurrieron tres cosas aparentemente no conectadas entre sí.
En el estado Aragua, una muchedumbre enardecida, enfurecida, estuvo a punto de linchar a un alto oficial del glorioso ejercito bolivariano, quien les razonaba sobre la causa de la falta de energía eléctrica que aflige en forma ya de epidemia no controlada a toda la población venezolana. Y este buen hombre no tuvo otra ocurrencia que argumentar a la gente, que el problema era que había un… calentamiento global, (seguramente lo había aprendido consultando a Wikipedia buscando un argumento);…. De modo que la gente, cuando el hombre le dijo «calentamiento global», las groserías brotaron por todas partes y estuvieron a punto… pienso yo, bueno, no se sabe que paso, pero le dijeron de todo.

En paralelo, se convocó un seminario o un evento en un “lujoso hotel capitalino” -como suelen escribir en las crónicas sociales. Hotel donde viven los representantes de las fuerzas de ocupación. Allí se convocó a un evento costosísimo. Ni usted ni yo podíamos asistir: costaba miles de dólares la participación, evento al cual vinieron, efectivamente, los que llaman popularmente «los dueños de la caja de los machetes» en materia petrolera. Vinieron pues a oír allí la palabra enjundiosa de la encargada. En el evento se fue la luz, y se fue la luz dos veces. Bueno, entonces había que dar una explicación, y como ya el oficial había dicho allá en Aragua que la cosa era por el calentamiento global, no se podía repetir el mismo argumento. Entonces, tenemos otra -gracias a Dios tenemos otra- evidencia muy fuerte de la causa de la falta de energía eléctrica.
Y es una cosa que se llama, y lo dijeron ante las cámaras y lo oyó todo el planeta: el Superniño. Hay una cosa que se llama el Superniño. Por supuesto, los memes estallaron en las redes sociales y le pusieron en los brazos a la susodicha un bebe con la efigie de Hugo Chávez como responsable del calentamiento global, del Superniño y de la falta de luz.
Acertado ese meme. ¿Bueno, y que tiene que ver eso con los palos de golf y con el golf?
Bueno, que los señores que vinieron… que seguramente les dijeron: «Mire, vayan a Caracas y atiendan allá». Y bueno, no les cuesta nada venir y pasarla bien, comer en los magníficos restaurantes que andan por ahí, que están en la zona de Las Mercedes y en El Hatillo, donde se llenan con los visitantes y da la impresión de que estamos en Disneylandia.
Bueno, los tipos dijeron: «Ah no, que fastidio, ¿no? Vámonos a practicar lo que hacemos siempre y vamos a discutir los negocios, vamos a jugar golf». Y claro, inmediatamente tuvieron acceso a un campo de golf de los más hermosos que existen en la capital; pero, ¡oh sorpresa!, resulta que no hay palos de golf en Caracas.
Se agotaron los palos de golf, de manera que los conspicuos titanes de la energía tampoco pudieron jugar ni un no sé cómo se llama, ¡porque no había palos!, y tampoco pudieron asistir a la conferencia porque tampoco hay luz.
Y dígame usted, entonces, ¿cómo se va a sacar petróleo sin luz y sin palos de golf? No se puede, porque para sacar petróleo se requiere practicar, hacer las negociaciones en espacios hermosos y por supuesto que haya luz. Bueno, en San Tome hay un campo de golf; esperemos que lo hayan mantenido, que lo desarrolló la industria petrolera el siglo pasado.
Esperemos que lo hayan mantenido para que, llegado el momento, los petroleros puedan hacer sus transacciones dentro de la modalidad de Business Golf. Mientras tanto, mis queridos amigos, pues nada, seguiremos; esperemos a ver el próximo apagón que viene rodando por ahí, según apuntan los que conocen la verdadera situación y que es inminente porque las líneas de transmisión están en muy mal estado y, sin embargo, las están usando a su máxima capacidad. Dios nos libre de esa nueva calamidad que se la pueden achacar a unos cometas que andan por el firmamento. Yo no sé cómo se juega el golf, pero bueno, habrá tiempo para aprenderlo. Mientras tanto, nos alumbraremos con velas si llega a ocurrir esa profecía que esperemos no se cumpla.
Y de nuevo me permito respetuosamente sugerirle al presidente elegido de ese engendro demoniaco que se llama Corpoelec, a quien le venimos diciendo desde hace meses que empiece por volver a recrear el sistema desconcentrado y descentralizado que el señor Chávez eliminó. Métase en la cabeza: ¡eso no funcionó! ¿Como quieren que se lo diga? Vuelva a crear Electricidad de Caracas, inclusive en las condiciones actuales; vuelva a crear Enelbar, vuelva a crear Edelca. Descentralice, ponga gente competente allí para que, dentro de las limitaciones e incapacidad demostrada quizás puedan tener algún logro. Nos interesa a todos. Mientras tanto, se le va a ir la vida en selfies, en declaraciones, en programas insulsos que nadie ve ni nadie oye. Oyendo los disparates que ya nadie cree. Las iguanas se acabaron, los rayos de Eratóstenes se acabaron, el calor de la primavera se acabó. El Nino o Superniño o niño gigantesco va a pasar, va a pasar, e igualito no va a haber luz. Si pueden aprendan golf y echen su partidita con los “chiefs”. A lo mejor los convencen que aflojen la chequera. aseguren eso sí que haya palos ya que luz no hay
Hagan caso; no les cuesta nada y además es gratis el consejo.
Saludos.
Adalberto Gabaldón
Octubre 2026
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