• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
jueves, 28 mayo 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Enseñar a escribir | Por Antonio Pérez Esclarín

por Antonio Pérez Esclarín
28/01/2024
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

Por; Antonio Pérez Esclarín

En general, el sistema educativo venezolano no educa para la escritura. Enseña a reproducir más que a producir, a copiar, pero no a pensar y a crear. Por confundir escribir con copiar, hay alumnos que pasaron seis años en primaria, cinco o seis en media, otros  cinco  en la universidad, e incluso culminaron estudios de postgrado y en muy raras ocasiones escribieron algo propio, ni se les enseñó a comunicar de un modo personal su pensamiento o a volcar en un texto hermoso su creatividad. Se limitaron  a copiar y transcribir en cientos  de páginas los pensamientos de otros, sin importar si lo hicieron en dictados, copiando directamente de los libros, enciclopedias y hoy –cada vez más-, de Internet, en esos trabajos  mal llamados de “investigación”; o previa memorización para responder la serie de  exámenes que debieron soportar en los años de su escolarización. Como escribir es responder   las preguntas  del profesor, raramente escriben algo cuando no están estudiando.

La escritura es un medio de comunicación y de creación, pero también lo es para aprender a pensar. Cuando escribimos, meditamos sobre las ideas que queremos expresar, examinamos  nuestros pensamientos, reflexionamos, nos vamos aclarando. Y es que, como expresa el escritor Julio Ramón Ribeyro, “escribir, más que transmitir un conocimiento, es acceder a ese conocimiento. El acto de escribir nos permite aprehender una realidad que hasta el momento se nos presentaba en forma incompleta, velada,  caótica. Muchas cosas las comprendemos sólo cuando las escribimos”. De ahí que, si quieres saber lo que piensas, escríbelo. Detrás de muchas resistencias a escribir, se ocultan las resistencias a pensar.

Ningún texto es ideológicamente inocente. Uno escribe siempre lo que es y lo que piensa. De ahí que sólo escribirá realmente el que sepa leer el mundo y la vida, y atrapar al lector, tocar las fibras sensibles de la persona. El oficio de escribir supone estar atento a la realidad dentro y fuera de uno mismo, enamorarse de las palabras y compartirlas con los otros, o sea “expresarse”, echar la presión fuera de sí.

La educación tradicional niega la expresión: el maestro o profesor hablan, el alumno escucha y tiene que oír sin interrumpir y luego repetir cuando se le pregunta. De este modo, se aburre, se le condena al quietismo, a la pasividad, a la mera reproducción. Va asumiendo que la escritura es un ejercicio tedioso, ajeno a su vida, a sus inquietudes y preocupaciones.

De ahí que, si queremos formar escritores, debemos partir siempre del propio mundo, de la vida e historia de los alumnos; y crear un ambiente de libertad que favorezca la comunicación y la expresión. Formar a los alumnos para que sean capaces de decir su propia palabra como expresión de vida, de compromiso, en un mundo dominado por la propaganda, la retórica vacía, la superficialidad y las mentiras. Para, con las palabras-vida, combatir el analfabetismo crítico que tratan de imponernos, la dictadura del pensamiento único, la colonización de las mentes.

El arte de la escritura implica una lucha tenaz con las palabras. Para atrapar al lector,  hay que aprender a corregir, a perfeccionar, a no contentarse con una escritura fácil. De ahí la importancia del silencio para madurar en él palabras auténticas. Sólo quien es capaz de escucharse, de escuchar el silencio, de escuchar el mundo y a los otros, será capaz de escribir palabras verdaderas. La genuina escritura es cinco por ciento de inspiración y noventa y cinco por ciento de transpiración.

 

(pesclarin@gmail.com)

@pesclarin       

Lea también

Cómo las capacidades habilitadoras impulsan resultados extraordinarios

El coraje de los moderados | Por: Arianna Martínez Fico

27/05/2026
La delgada línea roja: ¿Por qué un periodista no es un publicista? | Por: Alexander González

El guardián de la verdad y el debate: ¿Qué hace realmente un periodista en el siglo XXI? | Por: Alexander González

27/05/2026
El hito histórico del 23 de enero  | Por: David Uzcátegui

Una puerta para sanar a Venezuela | Por: David Uzcátegui

26/05/2026
Los valles altos trujillanos y su gañan el morocho Francisco González Cruz  |   Por: Alirio Rangel Díaz

Los valles altos trujillanos y su gañan el morocho Francisco González Cruz | Por: Alirio Rangel Díaz

25/05/2026

www.antonioperezesclarin.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tags: Antonio Pérez Esclarín

RelacionadoPublicación

Cómo las capacidades habilitadoras impulsan resultados extraordinarios
Opinión

El coraje de los moderados | Por: Arianna Martínez Fico

27/05/2026
La delgada línea roja: ¿Por qué un periodista no es un publicista? | Por: Alexander González
Opinión

El guardián de la verdad y el debate: ¿Qué hace realmente un periodista en el siglo XXI? | Por: Alexander González

27/05/2026
El hito histórico del 23 de enero  | Por: David Uzcátegui
Opinión

Una puerta para sanar a Venezuela | Por: David Uzcátegui

26/05/2026
Siguiente
Mario Paredes Rivero y su huella en la producción agrícola paramera / Por Oswaldo Manrique

Mario Paredes Rivero y su huella en la producción agrícola paramera / Por Oswaldo Manrique

Publicidad

Última hora

El coraje de los moderados | Por: Arianna Martínez Fico

Resumen de lo sucedido con las lluvias este 27 de mayo en Boconó 

La selección brasileña inicia la concentración para el Mundial… ¡en helicóptero!

Rocío San Miguel regresa a Venezuela para atender actuaciones judiciales pendientes

El efecto de 21 días sin móvil en escolares: dormir mejor, menos depresión y paz mental

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales