En riesgo el hospital más importante del occidente del país

Sus paredes, techos y equipos ya no dan para más, el personal ha decidido irse y el poco que queda, lucha con sueldos bajos, uniformes desgastados, sin insumos y sin transporte para movilizarse. El cierre del Hospital Central de San Cristóbal es una advertencia de los galenos, que parece acercarse cada vez más


Por Mariana Duque- Los Andes Semanario del Táchira edición 121º

Fotos: Mariana Duque

¿Qué harían los estados Táchira, Apure, Barinas y parte del Zulia si cierra definitivamente el Hospital Central de San Cristóbal? Es la pregunta que se le hace a los profesionales de la salud, cuando advierten que el futuro cercano del primer centro asistencial de la entidad tachirense es cerrar sus puertas por falta de insumos y personal.

«No enfermarse» es la respuesta de muchos,  mientras un escalofrío corre por la sangre de quien los escucha. ¿Cómo evitar enfermarse? Sobre todo en un país en donde cuesta conseguir medicamentos hasta para la gripe,  y donde enfermedades  que no existían desde hace 50 años volvieron a aparecer como por arte  de magia. 

Cerrar un centro asistencial que le ha dado vida a miles de venezolanos, que hace menos de cinco años le brindaba también atención a pacientes colombianos, parece mentira, una pesadilla que nadie quisiera se hiciera realidad.

Pero es lo que advirtió el Comité de Conflicto desde el auditorio del Colegio de Médicos hace una semana; es lo que advierte, aunque no con todas sus letras,  el Director del HC cuando denuncia que no hay insumos suficientes, que no tienen los alimentos requeridos y que el personal cada vez es más escaso, porque los profesionales de la salud prefieren cruzar otras fronteras, y buscar salarios mejores en otros países, que vivir de un sueldo mínimo o menos que eso.

Cientos de notas, reportajes y líneas se han escrito del Hospital Central de San Cristóbal, en donde se muestra la realidad de quienes duermen en el suelo de las emergencias porque ya no hay sillas; de quienes piden a unos y a otros para comprarle los medicamentos a sus familiares, porque no tienen cómo hacerlo y el centro de salud no les garantiza nada. Las historias, los dramas humanos de pacientes, familiares, médicos, enfermeras, trabajadores y obreros, han sido contadas una y otra vez. Se ha denunciado el cierre técnico, pero nunca se había hablado de un cierre definitivo.

 

ÁREAS INSERVIBLES.

Las áreas de esterilización del Hospital de San Cristóbal son unas de las más afectadas por el paso del tiempo, la falta de mantenimiento e inversión. Las goteras y filtraciones han hecho de las suyas, dañando equipos y lo que va llegando.

Los trabajadores preocupados ante está situación, aseguran que seguirán  elevando su voz de protesta, para que el gobierno nacional ponga su mirada en el sector salud, pues les preocupa que un área tan delicada como donde se esteriliza la ropa y los instrumentos quirúrgicos tenga contaminación por las filtraciones.

La zona de cocina no se queda atrás, en medio de filtraciones y escapes en las tuberías, realiza el personal su trabajo, quienes además no cuentan con guantes, tapabocas, ni platos para servir los alimentos.

Quienes allí trabajan devengan un sueldo de aproximadamente 600 mil bolívares quincenal, lo que no les alcanza para vivir y mantener  a sus familias.

Las esponjas con las que cuentan para lavar los envases y bandejas son hilos de alambre, que están desgastadas por el uso y ya no tienen apariencia de esponja.

2 DE 9 NIÑOS.

La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal -Ucin- recibe actualmente 2 niños, aunque tiene capacidad para 9. El jefe del área, Pedro Lobo, indicó que aunque tengan espacio no cuentan con insumos,  médicos, ni enfermeras para brindar la atención adecuada a esa cantidad de infantes.

«No contamos con insumos, no hay antibióticos, todo lo tienen que comprar los familiares, analgésicos, llevar integradoras, no hay guantes, mucho menos tapabocas. Los exámenes de laboratorio que se requieren en una Unidad de Cuidados Intensivos, que son vitales para el monitoreo de pacientes, no se están realizando en el hospital porque el laboratorio tampoco funciona», detalló.

El equipo de gases arteriales, de vital importancia para el monitoreo de los infantes en estado de salud crítico, también está fuera de servicio; a lo que le suma la ausencia de personal médico y de enfermería quienes han renunciado por los bajos salarios y han decidido irse del país.

EL CIERRE SE ESTÁ DANDO.

Para el médico del primer centro asistencial del estado Táchira, Omar Vergel, el cierre definitivo se está dando, y no porque lo decreten los galenos, sino porque así lo demuestra el colapso total del sistema de salud en la entidad.

«El cierre parcial ya lo vemos por el deterioro, incluso hay servicios cerrados ya, el servicio de nefrología colapsó por infraestructura, por dotación; el servicio de odontología también colapsó; los servicios de atención se encuentran en horario de contingencia, porque por el transporte, la carencia de efectivo, por lo poco que cubren los sueldos, la gente no puede alimentarse, no puede desplazarse», expresó.

COMITÉ DE CONFLICTO.

El pasado 4 de julio en el Colegio de Médicos del Táchira, un grupo de galenos de diferentes especialidades anunció la creación del «Comité de conflicto» a través del cual evaluarán las acciones a seguir ante la situación de la salud en el estado, a parte de apoyar la protesta que el gremio de enfermería realiza semanalmente en todo el país.

El comunicado emitido bajo el amparo de los artículos 83, 84 y 86 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela -Crbv-, y los artículos 2 y 3 de la Ley del Ejercicio de la Medicina, que establecen la salud como un derecho humano universal, le exige a las autoridades del Estado venezolano la garantía de los derechos a la vida, a la alimentación y a la salud; adoptando políticas claras,  oportunas y efectivas que garanticen el cese acrecentando de muertes por enfermedades prevenibles.

Manifiesta la preocupación del gremio médico por la destrucción de los programas de control epidemiológico, y de vacunaciones que han generado epidemias de difteria, sarampión y malaria; así como la carencia de medicamentos para garantizar esquemas de tratamiento, la ausencia de retrovirales, terapias para trasplantados y medicamentos para pacientes oncológicos y renales.

Indica el texto que los bancos de sangre no cuentan con talento humano, ni reactivos para cumplir con pruebas serológicas obligatorias.

Para las próximas semanas esperan anunciar acciones a seguir, están seguros que se mantendrán denunciando y apoyando las protestas, pero consideran que hay más qué hacer para acabar con los problemas existentes.

Casi 2 mil enfermeros se han ido del HC a otros países, por los bajos salarios y las malas condiciones laborales. La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal atiende 2 niños, a pesar de tener capacidad para 9

 


 

Obreros y empleados exigen mejoras salariales

Médicos advierten que crisis del Hospital Central es insostenible. Mariana Duque

Personal obrero y de empleados del Hospital Central de San Cristóbal, también ha salido a protestar exigiendo salarios justos, y la firma de un contrato colectivo que los beneficie, pues aseguran que lo que ganan no les alcanza para comer y mantener a sus familias.

Con pancartas escritas con los mensajes: “Personal obrero y empleados exigimos aumento de sueldo porque lo que ganamos no nos alcanza, para comer ni para los pasajes”, “aumento ya”, “no queremos emigrar, queremos trabajar. Sueldos justos. SOS”; “Manifestamos por la falta de insumos, medicamentos, alimentos, material de trabajo para prestar el mejor servicio al pueblo”, entre otros, los trabajadores han trancado en diversas oportunidades las calles alternas al HC.

“Estamos protestando para exigir sueldos justos y mejoras salariales en la contratación colectiva que nos beneficie, el personal obrero y administrativo no se oye nombrar por ninguna parte. La gobernadora del estado Táchira sale nombrando mucho a los médicos, a las enfermeras, pero ¿dónde está el personal obrero? Nosotros también comemos”, expresó Mariela Ramírez representante del Sindicato de Obreros y Empleados.

Indicó que no tienen materiales para trabajar dentro del centro de salud, ni sueldos para mantener los hogares, por lo que les solicitan al gobierno nacional y al gobierno regional, que les solucionen el problema, con contratos colectivos que no sean obsoletos y que de verdad funcionen.

“Que no nos ofrezcan un bonito de un mes, porque con un bono de un mes no vamos a comer. Nosotros queremos sueldos justos, sueldos que nos permitan mantener nuestros hogares”, manifestó.

Por su parte, Melquiades Delgado, del Comando Intersindical Gremial en el Táchira, afirmó que se mantendrán activos en la protesta, porque no pueden permitir que sus hijos continúen saliendo del país porque el gobierno nacional mantenga al gremio con sueldos de hambre.

Los sindicalistas no solo se quedaron en trancas de calle, acudieron a la Inspectoría del Trabajo en donde introdujeron un documento explicando su situación y exigiendo devengar un sueldo tan alto o mejor que el de los militares.

 


El Oncológicos también en riesgo

Reina Rincón, paciente oncológico.

El Hospital Oncológico de San Cristóbal también está en riesgo, de 40 pacientes que recibían, actualmente no pasan de 15, por la ausencia de insumos y personal.

Pacientes y enfermeras también han protestado en las últimas semanas exigiendo lo mismo,  salarios justos,  insumos y la apertura de un canal humanitario.

Ingrid Moreno es enfermera, solicita mejores salarios porque los 500 mil bolívares mensuales que percibe, más cesta tickets, no son suficientes para movilizarse y alimentarse.

Indicó que los zapatos y uniformes ya los tiene desgastados, y que por más amor que le tengan a su profesión, les es dificil mantenerse activos por la situación económica.

Con un pañuelo en la cabeza que da muestra de las secuelas de la quimioterapia, y un cartel que decía “no al cierre del oncológico”, Reina Rincón pidió la apertura de un canal humanitario. Fue diagnósticada con cáncer de mama en octubre de 2107 y aunque cumplió su quimioterapia comprando tratamientos en Cúcuta, no tiene como  hacerse radioterapias, pues todos los equipos existentes en el país están dañados.

 

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