
- Comité Académico de la Catedra Libre Mario Briceño-Iragorry del Ateneo de Valera
Desde la Cátedra Libre Mario Briceño Iragorry del Ateneo de Valera, hoy 15 de septiembre, honramos la memoria y conciencia de nuestro ilustre trujillano en la conmemoración del centésimo vigésimo noveno aniversario de su natalicio (15 de septiembre de 1897) y el centenario de su obra Lecturas venezolanas (1926). Para la ocasión reavivamos su pensamiento inspirador condensado por el Comité Académico de la Cátedra en el Decálogo para una genuina nacionalidad venezolana, producto de la revisión continua de su profusa escritura y su destacada actuación como abogado, historiador, diplomático, político y maestro. A continuación recordemos el decálogo.
- Conservemos vivas nuestras tradiciones y referencias históricas como soporte de nuestra identidad de pueblo.
- Consolidemos nuestra coherencia familiar como célula fundamental del tejido de la nacionalidad.
- Construyamos la nacionalidad con una educación integral familiar y escolar perfectibles, como impulso del desarrollo armonioso de la totalidad nacional.
- Ayudemos a la universidad a ser la máxima iluminación de la realidad del país con un contenido ético.
- Cultivemos en las relaciones sociales un recto respeto por la dignidad humana, sin distingo de clases, dentro de un marco de fraternidad trascendente.
- Integremos el diálogo como elevada expresión humana desde la diversidad de aptitudes, capacidades y oportunidades sustentables, en todos los sectores sociales.
- Incluyamos armoniosamente la agricultura y al hombre de la tierra con estricto respeto ecológico, absolutamente integrados al desarrollo total de la economía del país.
- Apliquemos limpia, equilibrada e independientemente la administración de justicia, dándole sentido trascendente a la libertad.
- Estimulemos en todos sus órdenes la creatividad artística, íntimamente ensamblada al proceso educativo integral, para que la cultura sea contrapeso espiritual trascendente, de los restantes componentes del desarrollo del país.
- Orientemos todos los haceres educativos, económicos, políticos, sociales, culturales y espirituales hacia la construcción en crecimiento de un país digno, independiente, libre, con sentido de grandeza y con esperanza sustentable en el concierto de las naciones.
¿Por qué no pensar que la hora undécima corresponde en el cuadrante de las posibilidades, al tiempo propicio para que un “aire de primavera” asegure nuestra cabal realización en el plano de la inteligencia, de la libertad y de la gracia? (Mario Briceño-Iragorry. La hora undécima, 1956).
Sea propicia esta producción para su revisión y aplicación al inicio de las actividades escolares en los distintos centros educativos de la nación. Finalmente, extendemos una cordial invitación a representantes, educadores y estudiantes de todos los niveles educativos del estado Trujillo a las actividades programadas para el próximo jueves, 17 de septiembre, en el Salón Alfredo Tulene de SADET a las 9:30 AM.









