• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
sábado, 11 abril 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Consultorio para el Alma | Perdonar y Olvidar

por Redacción Web
15/10/2022
Reading Time: 2 mins read
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

Por: Ysbel Trejo

La frase «perdonar y olvidar» no se encuentra en la Biblia. Sin embargo, hay muchísimos versículos que nos ordenan «perdonarnos» (por ejemplo, Mateo 6:14 y Efesios 4:32). Un cristiano que no está dispuesto a perdonar a otros encontrará su comunión con Dios obstaculizada (Mateo 6:15) y puede cosechar amargura y la pérdida de la recompensa (Hebreos 12:14-15; 2 Juan 1:8).

El perdón es una decisión de la voluntad. Ya que Dios nos manda a perdonar, debemos hacer una elección consciente de obedecer a Dios y perdonar. El ofensor puede no desear el perdón y quizás nunca cambie, pero eso no niega el deseo de Dios de que poseemos un espíritu de perdón (Mateo 5:44). Lo ideal sería que el ofensor buscara la reconciliación, pero, si no, el agraviado aún puede tomar la decisión de perdonar.

Por supuesto, es imposible olvidar verdaderamente pecados que cometieron contra nosotros. No podemos «eliminar» selectivamente eventos de nuestra memoria. La Biblia dice que Dios no «se acuerda» de nuestras maldades (Hebreos 8:12). Pero Dios todavía es omnisciente. Dios recuerda que hemos «pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3:23). Pero, habiendo sido perdonados, somos justificados posicionalmente (o judicialmente). El cielo es nuestro, como si nuestro pecado nunca hubiera ocurrido. Si le pertenecemos a él a través de la fe en Cristo, Dios no nos condena por nuestros pecados (Romanos 8:1). En este sentido Dios «perdona y olvida».

Si por «olvidar y perdonar», alguien quiere decir «yo elijo perdonar al ofensor por amor a Cristo y seguir adelante con mi vida», entonces se trata de una manera de proceder sabia y piadosa. En lo posible, debemos olvidar lo que queda atrás y esforzarnos hacia lo que está por delante (Filipenses 3:13). Debemos perdonar a los demás «así como Dios perdonó en Cristo» (Efesios 4:32). No debemos permitir que una raíz de amargura brote en nuestros corazones (Hebreos 12:15).

No obstante, si por «olvidar y perdonar» alguien quiere decir «voy a actuar como si el pecado nunca hubiera ocurrido y vivir como si no lo recordara», entonces podemos tener problemas. Por ejemplo, la víctima de una violación puede decidir perdonar al violador, pero eso no significa que ella debe actuar como si el pecado nunca hubiera ocurrido. Pasar tiempo a solas con el violador, especialmente si él no se ha arrepentido, no es lo que enseña las escrituras. El perdón implica el ya no guardar pecado en contra de una persona, pero el perdón es diferente de la confianza. Es recomendable tomar precauciones y, a veces, la dinámica de una relación tendrá que cambiar. «El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño» (Proverbios 22:3). Jesús dijo a sus seguidores «sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas» (Mateo 10:16).

En el contexto de tener compañías con los pecadores que no se arrepienten, debemos ser «inocentes» (dispuestos a perdonar) pero al mismo tiempo «astutos» (ser prudentes).

Lo ideal es perdonar y olvidar. El amor no guarda rencor (1 Corintios 13:5) y cubre multitud de pecados (1 Pedro 4:8). Sin embargo, el cambio de corazones es el asunto de Dios, y, hasta que un ofensor tenga un verdadero y sobrenatural cambio de corazón, es aconsejable limitar el nivel de confianza que se ponga en esa persona. Ser prudente no significa que no hemos perdonado. Simplemente significa que no somos Dios y no podemos ver el corazón de esa persona.

 

 

 

 

 

Lea también

ALGO MÁS QUE PALABRAS | DEL CONFLICTO DE CONFIANZA; AL ACUERDO DE ACOGIDA  Por: Víctor Corcoba H.

ALGO MÁS QUE PALABRAS |  EL ABISMO DE LA INDIFERENCIA; NOS PULVERIZA TODO AVANCE HUMANITARIO | Por: Víctor Corcoba H.

11/04/2026
Consultorio para el Alma |   ¡Sujétalos fuerte, mientras los dejas ir!

Consultorio para el Alma | ¿Cuán Buena es Tu Consciencia? | Por: José Rojas

11/04/2026
Cartas |  Lectura amante (II)  | Por: Juancho José Barreto González

Cartas | La universidad incondicional | Por: Juancho Barreto González

10/04/2026

NO VALORAMOS NUESTROS ECOSISTEMAS NATURALES | Por: Ernesto Rodríguez

10/04/2026

 

 

.

Siguiente
352 años de Carvajal | La Fiesta Histórico-Religiosa en Santa Rosa de Carvajal | Por: Ramón Rivas Aguilar 

352 años de Carvajal | La Fiesta Histórico-Religiosa en Santa Rosa de Carvajal | Por: Ramón Rivas Aguilar 

Publicidad

Última hora

Familias redoblarán protestas tras represión contra presos políticos en cárcel El Rodeo I

Preocupación y pérdidas «gigantes» en frontera Ecuador-Colombia tras subida de aranceles

Antoni Ribas: La investigación del cáncer esta haciendo cosas que parecían ciencia ficción

Rosalía antes de Rosalía: de sus orígenes en Barcelona a un fenómeno musical mundial

1-2. Iraola da una última vida al City

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales