Jose Rojas
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“Allí encontramos a algunos creyentes que nos invitaron a pasar una semana con ellos. Y por fin llegamos a Roma. (Hechos 28:14)
Recientemente hable con un joven que había sido infiel a su esposa. Lleno de dolor y pesar, me preguntó cómo había sucedido. Y Le pedí que me dijera honestamente lo que había estado pensando en los días, semanas, meses antes de su infidelidad.
Usted ve, dentro de nuestros pensamientos se encuentran el punto de partida de toda acción pecaminosa. Jesús habló de esto en Mateo 5:27-28: «Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.» Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón”. En otras palabras, no hay tal cosa como una fantasía inocente o pensamiento – en el suelo fértil de nuestra naturaleza pecaminosa – todo el tiempo se manifestará en su equivalente físico. Por eso es tan importante tomar cautivo todo pensamiento (2 Corintios 10:5, «… llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.»).
En el pasaje de hoy, Pablo y sus compañeros encontraron algunos hermanos cristianos. Esto no fue un accidente. Encontraron qué y a que estaban buscando – en comunión con los demás cristianos. Así como esto funcionaba de una manera positiva para Pablo, este mismo principio, cuando se utiliza con intenciones pecaminosas, dará lugar a resultados destructivos. Pregúntale a mi joven amigo.
¿Qué estás pensando en estos días? ¿Qué tema domina sus pensamientos? Cuando estás aburrido, ¿en qué dirección hace su desvía sus pensamientos? ¿Son sus pensamientos obedientes a Cristo? Muchas personas creen que no tenemos control sobre nuestros pensamientos, sin embargo, la Biblia nos dice que encontrar lo que estamos buscando – o más bien lo que estás pensando. ¿Qué estás buscando?
Fuente: Liga del Testamento









