Carmen Teresa Navas, el legado de dignidad y valentía de una madre venezolana

Tras 16 meses de un desgaste físico y emocional indescriptible, la octogenaria falleció diez días después de confirmar la muerte de su hijo, el preso político Víctor Hugo Quero. Su partida cierra una dolorosa cruzada que se convirtió en el símbolo de la resistencia materna frente a la opacidad del Estado

La salud de Navas se deterioró aceleradamente tras confirmarse la pérdida de su hijo, el preso político Víctor Hugo Quero Navas | Foto Archivo

 

El fallecimiento de Carmen Teresa Navas, este domingo a los 82 años de edad, cierra uno de los capítulos más conmovedores y dolorosos en el historial reciente de la defensa de los derechos humanos en Venezuela. Su muerte se produce apenas diez días después de que las autoridades reconocieran el deceso de su hijo, el preso político Víctor Hugo Quero Navas, poniendo un trágico final a 16 meses de búsqueda incansable.

Navas se convirtió en un símbolo de la resistencia civil y del amor materno frente a la opacidad institucional. Desde el 1 de enero de 2025, fecha en que su hijo, un comerciante de 51 años de edad, fue detenido arbitrariamente en las inmediaciones de Plaza Venezuela bajo acusaciones de terrorismo y traición a la patria, la mujer emprendió una búsqueda diario por tribunales y recintos penitenciarios.

La insistente búsqueda de su hijo

Con la fotografía de su hijo entre las manos, Carmen Teresa Navas desafió las inclemencias de la edad y los riesgos de la denuncia pública. Durante casi año y medio, recorrió centros de reclusión, incluyendo el Centro Penitenciario El Rodeo I, el penal donde persistentemente se le negó información oficial sobre el paradero y las condiciones de salud de Víctor Hugo.

La incertidumbre concluyó formalmente hace poco más de una semana, tras la exhumación de un cuerpo de una fosa común que permitió confirmar que Quero Navas había fallecido bajo custodia del Estado meses atrás, presuntamente tras presentar severas complicaciones de salud en prisión sin que sus familiares fueran notificados.

El último adiós de una madre valiente

Allegados y comunicadores que acompañaron de cerca su proceso, como los periodistas Maryorin Méndez y Rafael Hernández Marcano, confirmaron que la salud de Navas se deterioró aceleradamente tras confirmarse la pérdida de su hijo. A pesar de haber asistido a mediados de semana a una multitudinaria misa conmemorativa en honor a Víctor Hugo, la mañana del domingo presentó insuficiencia respiratoria, falleciendo poco después de su ingreso a un centro asistencial en Caracas.

La partida de Navas ha generado profundas reacciones en la sociedad civil y la dirigencia política, donde se le recuerda no solo como una víctima de la crisis institucional, sino como una mujer que transformó la desesperación en una bandera de dignidad y denuncia internacional.

Reacciones de la sociedad civil

El deceso de Carmen Teresa Navas generó una inmediata ola de indignación en redes sociales que se trasladó este lunes a las calles de la capital. El movimiento estudiantil de la UCV y activistas de derechos humanos escenificaron una jornada de protesta pacífica a las afueras de la universidad y posteriormente caminaron hasta la autopista Francisco Fajardo entonando consignas en homenaje a la octogenaria.

La líder opositora María Corina Machado publicó un mensaje en el que afirmó que «no murió solo una madre; se apagó una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia».

Machado denunció que el Estado respondió a la octogenaria con «silencio, humillación y mentira», y la elevó como el símbolo de miles de madres venezolanas que continúan buscando a sus hijos bajo condiciones de persecución.

En sintonía con estas declaraciones, defensores de derechos humanos como Gonzalo Himiob, director del Foro Penal, destacaron que Navas tuvo la inmensa fuerza de luchar hasta el final con la frente en alto, mientras que otros dirigentes políticos recalcaron la urgencia moral de exigir justicia, memoria y reparación para que tragedias similares no vuelvan a normalizarse en el país.

 

 

 

 

 

 

.

Salir de la versión móvil