• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
miércoles, 7 enero 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Apagones

por Antonio Pérez Esclarín
15/09/2017
Reading Time: 2 mins read
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

En mi casa estamos sufriendo un promedio de diez o doce apagones diarios. La situación resulta insoportable, estresante. Uno vive en una zozobra permanente sin saber cuándo llegará el próximo apagón o si será momentáneo o de larga duración. Ya se me ha quemado la unidad de un aire acondicionado y de una nevera. ¿Quién me responderá por ellos?   Dados además los altos precios y la miseria de nuestros sueldos, me ha sido imposible arreglarlos. ¿A quién culparán ahora? ¿A una iguana, un zamuro, al fenómeno del Niño o de la Niña? ¿Al binomio Trump-Borges? Para justificar los apagones y el racionamiento del año pasado nos decían que se debían a que la represa de Guri estaba en el nivel mínimo, y ahora que está desbordada ¿qué explicación nos dan?

El problema con la  electricidad es expresión del colapso general del país. Después de 18 años de intentar construir un mundo nuevo, un socialismo igualitario y eficiente y de haber malgastado miles y miles de millones de dólares, nada funciona. El aparato productivo está por los suelos;  las fincas expropiadas sólo producen lástima; las empresas estatizadas dan pérdidas; batimos el récord mundial en inflación, inseguridad y tal vez en corrupción; aumenta el hambre y la escasez;  no se consiguen bolívares y muchísimo menos dólares;  volvieron enfermedades hace años erradicadas; la gente se muere por falta de medicinas;  calles y carreteras parecen salidas de un bombardeo;  los basureros son los comedores de muchos;  la internet es la más lenta del continente;  viajar está resultando una aventura impredecible: varias líneas aéreas internacionales se han marchado del país y cada día disminuyen los vuelos nacionales. En cuanto a la puntualidad, eso sólo depende de la suerte: varias veces me ha tocado esperar hasta ocho o diez horas en el aeropuerto, y en mi último viaje a España, hace ya tres años, la espera fue de cinco días.

Cuando los del Gobierno presentan los logros, hablan del número de pensionados, algo que en principio parecería maravilloso ¿pero para qué les sirve a los viejitos esa pensión de bolívares devaluados, que no les alcanza ni para comprar las medicinas y que con frecuencia no consiguen efectivo en los bancos después de muchas horas de espera? Nos hablan también de educación de calidad, la cual nunca han podido demostrar. Además, aumenta la deserción escolar, los útiles escolares están por las nubes, y en estos años han construido muy pocas  escuelas nuevas. Por si fuera poco, improvisan reformas y contrareformas, sin verdadero diagnóstico y sin analizar si son posibles las propuestas que pretenden implementar. Por eso, en educación impera la improvisación, la mediocridad  y el desconcierto. Nos hablan también de los enormes beneficios de la Gran Misión Vivienda, pero ¿qué trabajador o profesional  puede aspirar a una vivienda propia mediante su trabajo y esfuerzo? ¿No hubiera sido preferible abrir muchas fuentes de trabajo y pagar bien a los trabajadores para que todos pudiéramos aspirar a una vivienda digna sin tener que esperar que nos la regalen?

Juro ante Dios que, mientras escribía este artículo, fue interrumpido dos veces por dos apagones distintos. El primero momentáneo pero suficiente para apagarme la computadora. El segundo duró una  hora y siete minutos.

pesclarin@gmail.com

@pesclarin

Lea también

El Escudo Roto de Sofía | Por: José Luis Colmenares Carías

Cuidado con el «efecto halo»: ¿Por qué las apariencias engañan en nuestras finanzas? | Por: José Luis Colmenares Carias

07/01/2026
Ucrania y nuestro santo José Gregorio | Por: Frank Bracho

 ¿A LAS PUERTAS al fin de una LIBERACIÓN ESPIRITUAL EJEMPLAR para el país y mundo?  | Por: Frank Bracho   

06/01/2026
Capital Social | La implementación en Venezuela del sistema chino de crédito social | Por: José María Rodríguez

Capital Social | La implementación en Venezuela del sistema chino de crédito social | Por: José María Rodríguez

05/01/2026
PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO | Por  Francisco González Cruz

CUIDAR EL LUGAR | Por: Francisco González Cruz

04/01/2026

www.antonioperezesclarin.com

Tags: Antonio Pérez EsclarínAula de PapelOpinión
Siguiente
El profeta Mario Briceño Iragorry y la crisis de pueblo

El profeta Mario Briceño Iragorry y la crisis de pueblo

Publicidad

Última hora

Cuidado con el «efecto halo»: ¿Por qué las apariencias engañan en nuestras finanzas? | Por: José Luis Colmenares Carias

Mérida | Ratificada Delia Vera como presidenta del CLEBM

Colombianos piden en la frontera la libertad de sus familiares presos en Venezuela

Delcy Rodríguez asegura que ningún «agente externo» gobierna en Venezuela

Tercer caso de robo de mascotas en Boconó 

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales