¿Y ahora?

Luchar por Venezuela y por los venezolanos. Combatir por nuestros ideales: Democracia, Justicia y Paz. Después de este nuevo zarpazo del gobierno, no queda otra alternativa que seguir trabajando por las cosas en las que creemos.

 

Fue un error gravísimo, judicializar al partido. El pleito interno llevó a algunos compañeros a acudir a los tribunales a dirimir sus diferencias, sabiendo que los tribunales de justicia están al servicio del gobierno.

Fue un gran acierto del Comité liderizado por Mercedes Malavé lograr la “desjudicialización” del partido Copei.

Por fin se logró liberar a Copei de la intervención judicial. Se cerró el expediente infame. Una Asamblea Social Cristiana eligió una directiva encabezada por una figura admirable. Mercedes Malavé representa una referencia ética, política e intelectual de primera categoría. Es un refrescante testimonio de autenticidad y de liderazgo en la sórdida política venezolana. Su presencia en los medios ha sido una bocanada de esperanza y de cambio.

Mercedes Malavé era demasiado para la enorme mediocridad que representa el gobierno. Todo conspira para que Venezuela no pueda sacudirse el clima de zancadillas y de miserias que caracteriza el debate político actual. Un zarpazo del inefable T.S.J volvió a poner en evidencia que para el gobierno, no hay espacio para la grandeza, para los nobles ideales, para los propósitos patrióticos.

La Directiva copeyana encabezada por Mercedes Malavé hizo varias cosas positivas: En primer lugar, logró sacar al partido del T.S.J. En seguida, logró revalidar al partido. En tercer lugar, fueron a votar en las elecciones presidenciales del año 2018 y Copei logró cerca de un millón de votos.

Esa directiva encabezada por Mercedes Malavé comenzó un trabajo de refrescamiento de Copei. Fortalecimiento organizativo desde las bases municipales y parroquiales. Un  mensaje de solidaridad con los venezolanos que sufren las consecuencias de la crisis. Defensa de los valores más fundamentales de la doctrina social cristiana: la dignidad de la persona, la democracia, la Justicia Social, la Paz, la convivencia civilizada y la ruta electoral.

El gobierno pretendió hacer de Copei un instrumento dócil al servicio de sus intereses. Gente como Mercedes Malavé y quienes la acompañaron lealmente en esa tarea “ni se compran ni se venden”. El gobierno tiene mucho poder y mucho dinero. En Copei existen reservas de mucha dignidad y de mucho compromiso con los ideales.

Ahora, más que nunca, debemos seguir adelante en la lucha por Venezuela, por los venezolanos, por la Democracia y por la Justicia Social.

Seguiremos conversando.

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