Eduardo Viloria / DLA
En el reciente informe de gestión anual, la alcaldesa del municipio Bolívar y demás autoridades municipales, no dicen nada de las corrientes de agua intermitentes que atraviesan la principal vía de comunicación de la zona, como es la panamericana, señalando de nuevo que esas corrientes de agua intermitentes, quebradas y ríos, son un peligro en época de lluvias.
Los declarantes en correspondencia que han enviado, solicitaron reservar sus nombres, expresando que estas corrientes son La Vichú, ámbito municipio Bolívar, que en Sabana Grande toma el nombre de los Hoyos, por otras afluentes que recibe, Granaditos en Granados, corriente de agua seca en verano, pero peligrosísima en invierto, sucediendo igual con el rio Cheregué y Mimbox de Caús en la parroquia Cheregué.
Lamentan los vecinos que a esto de no darse por enteradas de esta situación las autoridades municipales, Alcaldía y concejales, hay que añadir también a las autoridades regionales y nacionales, las cuales podrían movilizar maquinarias hasta estos lugares, y realizar la canalización, que necesitan el lecho de estas corrientes de agua.
Un vecino corrobora el problema
Jaime Moreno, vecino del municipio Bolívar residenciado en Granados, dijo que es cierta la información suministrada por vecinos, tanto de Sabana Grande como de Granados y Cheregué, en cuanto al peligro de las mencionadas corrientes de agua, que los técnicos llaman quebradas intermitentes, cuya característica es “mansas en verano, pero peligrosísimas en invierno, por las inmensas crecidas que echan, tornándose en un peligro para los habitantes, que por necesidad, construyeron sus viviendas cercanas a sus orillas, quebradas y corrientes de agua, repitió Moreno, que las lluvias las convierte en peligrosas”.
