Transparencia Venezuela alertó que 72% de la flota operativa bajo control de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) es irregular, pese a la flexibilización de las sanciones y al avance de mecanismos formales para comercializar el petróleo venezolano en los mercados internacionales.
El más reciente monitoreo de la organización contabilizó durante julio un total de 46 buques sancionados y furtivos dentro de aguas territoriales venezolanas. Se trata del registro más alto observado durante los últimos 13 meses.
De esas embarcaciones, 14 están sometidas directamente a sanciones y otras 32 fueron catalogadas como furtivas. El movimiento se mantiene mientras crecen las exportaciones legales mediante licencias concedidas a socios como Chevron y Repsol.
Pdvsa posee 22 tanqueros propios, pero únicamente cinco se encuentran operativos. Entre ellos, solo el Negra Hipólita no presenta restricciones, mientras Soldier, Colón, Anita y Río Orinoco figuran como embarcaciones sancionadas o furtivas.
La estatal también controla 56 buques con banderas extranjeras. De ese grupo, apenas 16, equivalentes al 28%, no están clasificados como sancionados o furtivos. Otros seis operan junto con Cubametales, empresa estatal cubana sancionada por la OFAC desde 2019.
Transparencia Venezuela sostuvo que Pdvsa reforzó sus vínculos con Irán, Rusia y Cuba, países señalados como expertos en evasión de sanciones, para incorporar embarcaciones destinadas al comercio internacional de hidrocarburos.
Entre las prácticas utilizadas por estos barcos figuran el trasiego de carga, el reetiquetado del petróleo y el “spoofing”. Al contabilizar los tanqueros propios y los registrados bajo otras banderas, la organización ubicó nuevamente en 72% la proporción irregular.
El monitoreo mostró, sin embargo, una reducción de los denominados “buques oscuros”, que navegan con sus señales AIS apagadas. En julio fueron detectados cinco, frente a los 31 registrados en diciembre de 2025.
De acuerdo con la ONG, la flexibilización de las sanciones y una mayor vigilancia del tráfico marítimo habrían llevado a estas embarcaciones irregulares a mantener encendidas sus señales, sin que esto haya generado consecuencias.
La mayor parte de los buques sancionados se concentra en instalaciones petroleras y petroquímicas del occidente venezolano. El informe menciona específicamente los puertos de Amuay, Cardón, Bajo Grande, Cabimas y Puerto Miranda.
En esos puntos, las embarcaciones realizan principalmente actividades de cabotaje y almacenamiento flotante, según los datos recopilados por la organización durante su seguimiento sistemático al movimiento marítimo vinculado con la industria petrolera venezolana.
Transparencia Venezuela advirtió que el aumento de la producción y las exportaciones de crudo debe estar acompañado por mecanismos de rendición de cuentas y mayor claridad sobre el manejo contable de las operaciones.
El informe indicó que en julio la producción y exportación petrolera alcanzó 1,16 millones de barriles diarios, mientras los envíos hacia Estados Unidos llegaron a 780.000 barriles por día, el nivel más alto desde 2019.
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