Telares Táchira: 76 años de producción venezolana y tradición andina

Una de las empresas de mayor tradición en la entidad andina es Telares Táchira. Desde hace casi 80 años ha llevado calzado tejido, hecho en Venezuela, a propios y visitantes, pero la crisis económica, la falta de apoyo para producir y la migración, los han dejado en una merma económica que no esperaban. A pesar de ello, siguen luchando con productos nacionales

Desde hace 76 años la familia de Telares Táchira ha sido reconocida por la venta de alpargatas. Foto: Carlos Eduardo Ramírez

Telares Táchira es una de las empresas referenciales y de mayor tradición en la entidad andina. Con 76 años de labores, creando calzado estilo alpargatas, tejidos y bolsos, permanecen en la mente y el corazón de propios y visitantes, sobre todo en el marco de la Feria Internacional de San Sebastián (Fiss) donde eran uno de los principales expositores en los pabellones Colombia y Venezuela, en el marco de la Expofiss.

La crisis económica que enfrentan los productores venezolanos y las desventajas respecto a la frontera con Colombia, fueron los principales motivos para que Miguel Prato, uno de los dueños de la empresa, decidiera no asistir con su mercancía al complejo ferial. Asegura que los costos no dan para la inversión que debe hacerse en estos espacios.

 

Miguel Prato, uno de los propietarios de Telares Táchira. Foto: Carlos Eduardo Ramìrez

Telares Táchira es una sociedad de familia, un negocio entre hermanos, que ofrecen productos hechos 100% en Venezuela, pues ellos cuentan con la maquinaria para hacer los tejidos, realizar la planta de los zapatos y todo el proceso productivo. Los hilos y los pegamentos también los compran en el país, aunque Miguel reconoce que en algunos casos han tenido que comprar en Colombia, pero desconfía de la calidad.

“Los negocios de Venezuela no escapan a la realidad del país, del nivel adquisitivo. Nosotros aquí hacemos grandes esfuerzos de mantener nuestra tradición, de verdad grandes esfuerzos, viendo que el producto de nosotros es 100% hecho en Venezuela, los materiales son 100% venezolanos, 100% algodón, la planta la fabricamos nosotros mismos, los hilos y las telas, y las ventas han estado bastante bajas desde hace mucho tiempo atrás”, expresó Prato.

La empresa tuvo 90 empleados, pero para enero de 2024 llegan a unos 16 trabajadores contando a los mismos dueños. Muchos de ellos se han ido a otros países buscando mejor calidad de vida.

 

Proteger la producción nacional

Para Miguel Prato la mejor manera de ayudar a los productores tachirenses y venezolanos es protegiendo la producción nacional. Considera que el primer paso es acabar con el contrabando desde Colombia y, en segundo lugar, que no existan tantas importaciones, sino que se impulse a productor nacional para que tenga materia prima y pueda ser competitivo con los precios.

Foto: Carlos Eduardo Ramìrez

A pesar de haber estado desde los inicios de la Expofiss, en este 2024 no adquirió un stand porque siente que no están protegidos de otros países. “Allá (en la Expofiss) no tenemos la garantía de que nos protejan los productos que salen de Colombia, que no son de la misma calidad, pero si tienen precios competitivos. Eso ha sido desleal del gobierno nacional, no hay cómo competir con los precios”, agregó.

Precisó que los bajos salarios y la falta de producción han generado que los venezolanos no tengan para comprar gustos, sino lo de comer y servicios básicos, lo que bajó las ventas en el mes de diciembre en un 70%.

A esto le suma que servicios como el agua potable están siendo cobrados a altos precios, sin que existan medidores de consumo. “¿Cómo es posible que vengan a cobrarnos a nosotros 2mil bolívares mensuales?, tenemos un negocio, pero el agua no la utilizamos para beneficios comerciales. 2000 bolívares es demasiado. No hay medidores de agua, el cobro es al ojo”, acotó.

Miguel Prato solicita a los gobiernos locales, regional y nacional realizar mesas de trabajo con los productores, para exponer las alternativas que puedan existir y así reactivar la economía, que reiteró pasa por más producción y mejores salarios.

 

Foto: Carlos Eduardo Ramìrez
Foto: Carlos Eduardo Ramìrez
Foto: Carlos Eduardo Ramìrez

 

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