Táchira | ULA, organizaciones civiles e instituciones públicas donan 2.200 hallacas para ancianatos y albergues

En el ancianato Padre Lizardo de San Cristóbal se realizó la primera donación de hallacas, que se extenderán a otros albuergues y ancianatos de San Cristóbal, Rubio, Ureña, San Antonio y La Fría

La entrega de hallacas inició en el ancianato Padre Lizardo de San Cristóbal. Fotos: Mariana Duque

Voluntarios de diversas organizaciones civiles, de la Universidad de Los Andes (ULA) núcleo «Dr. Pedro Rincón Gutiérrez» e instituciones públicas, se unieron durante cinco días para preparar 2.200 hallacas, las cuales comenzaron a ser distribuidas este lunes 18 de diciembre en ancianatos y albergues de diversos municipios del Táchira.

La actividad inició en el ancianato Padre Lizardo de la ciudad de San Cristóbal, desde donde el vicerrector Académico de la ULA, Omar Pérez Díaz, manifestó que este trabajo se realiza desde hace años sin ningún tipo de apoyo presupuestario, sino por la voluntad de muchas personalidades de San Cristóbal, entes gubernamentales y una serie de empresas que colaboran para hacer posible la meta de más de 2.000 hallacas para ancianatos y albergues ubicados en San Cristóbal, Rubio, Ureña, San Antonio y La Fría.

 

2200 hallacas fueron elaboradas por un equipo de voluntarios en cinco días. Foto: Mariana Duque

«Nosotros hicimos la convocatoria para que el día de hoy se retiren y esta tarde con Cruz Roja Internacional, la dirección de migración, vamos a ir a a algunas instituciones a llevarles las hallacas. Hay dificultades por cuestiones de gasolina o no tienen transporte, pero vamos a hacer ese esfuerzo para cumplir ese sueño que siempre tuvo la profesora Emilce Zambrano, de llevar este alimento que tradicionalmente adorna las mesas, sobre todo aquí en el Táchira, que se ha convertido como ya un ritual compartir la hallaca en convivencia», expresó.

Precisó que en esta elaboración y en la donación de insumos, no hubo dificultades ideológicas, sino voluntad y disposición. «Todo un engranaje de voluntades, de amor, de afecto, de cariño para hacer realidad este objetivo», dijo.

Para él estas hallacas quedaron «sabrosas» porque representan la unidad que debe tener la población venezolana por hacer el bien. «Nosotros no competimos con nadie, es una acción de buena disposición y ojalá que muchas personas se dediquen a esto, a llevar alegría a los hogares que tienen limitaciones de orden económico y que no pueden hacer las hallacas», destacó Omar Pérez Díaz.

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