La respuesta desplegada durante la emergencia causada por los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, reabrió el debate sobre la capacidad estructural de la red hospitalaria en el país. Voceros del colegio de enfermeros del estado Táchira, afirman que la contingencia dejó en evidencia la carencia del personal de la salud, los suministros y la preparación previa para atender emergencias de gran magnitud.
La delegada nacional de los Colegios de Profesionales en Enfermería, Deisy Mora, dijo que «los hospitales y el sector salud no están preparados para atender una catástrofe». Indicó además, que varios centros de salud funcionan en edificaciones con más de seis décadas de antigüedad, y no han recibido las adecuaciones o ejecutado ampliaciones suficientes para enfrentar este tipo de eventos naturales.

«Las estructuras físicas de los diferentes hospitales sufrieron daños, eso deja mucho que hablar porque son estructuras que fueron realizadas por Pérez Jiménez, inclusive, han pasado más de 60, 70 años y no se han visto estructuras nuevas ni remodeladas para soportar el embate de cualquier catástrofe», dijo.
Entre los ejemplos mencionó al Hospital Central de San Cristóbal, dónde aseguró que solo funciona un ascensor, la mayoría de los baños permanecen cerrados ante la inoperatividad y algunas áreas en no están en funcionamiento.
«Un ejemplo es el hospital de San Cristóbal, recientemente cumplió 60 años y es la misma estructura, no se ha hecho un piso más, un edificio más, todo se mantiene igual y se ha ido deteriorando».
Advirtió que el mismo panorama se repite en el Hospital de Rubio en el municipio Junín, y en el Hospital del Seguro Social ubicado en San Cristóbal, donde los ascensores o algunas áreas no funcionan desde hace varios meses, situación que limita la atención de los pacientes.

La representante gremial también aseguró que pese a la disponibilidad de algunos medicamentos, los pacientes continúan aportando la mayoría de insumos básicos como soluciones fisiológicas, jeringas y equipos para la administración de tratamientos, además de costear los exámenes de laboratorio, ya que los centros hospitalarios carecen de reactivos.
A estas carencias se suma el déficit de personal de enfermería y las restricciones para el ingreso de nuevos trabajadores, ya que el Ministerio de Salud adelanta una revisión de nóminas, porque hay trabajadores que laboran al tiempo en el área pública nacional y regional, en este sentido, aseguró que, «les están suspendiendo el cesta ticket, ya que hay enfermeras que trabajan en el IPASME, y al mismo tiempo para el ministerio u otra organización».
Para el gremio, estar tan cerca de una situación de peligro y emergencia, debe servir para revisar la competencia de respuesta por parte del personal, la fortaleza de la infraestructura y la capacidad para atender con insumos y medicamentos a una gran cantidad de personas al tiempo.
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