Este sobrecogedor relato pertenece a Leoangel Guerra, un sobreviviente del sector Caribe (urbanismo OPPE 22), y resume fielmente el impacto de un despliegue que, a tres meses del terremoto del 24 de junio que sacudió a La Guaira y Caracas, sigue operando activamente gracias a la constancia de la corporación privada.
Aquel fatídico día de junio, la falta de energía eléctrica amenazaba con truncar las primeras operaciones de búsqueda y rescate. Ante la emergencia, Austin Piñate, presidente del Grupo Hammer, dispuso de inmediato un plan de contingencia para abastecer con luminarias a los rescatistas y civiles en las áreas más impactadas. El esfuerzo coordinado por Piñate cubrió una amplia franja geográfica que incluyó Caraballeda, Catia La Mar, Macuto, Playa Grande, La Guaira y Tanaguarenas.
En total, más de 3.000 productos de iluminación se distribuyeron durante ese primer mes de intensas jornadas, garantizando operaciones continuas las 24 horas del día.
A un trimestre del evento, la ayuda humanitaria liderada por Austin Piñate no se ha detenido. Consciente de que los procesos de recuperación comunitaria son prolongados, el empresario mantiene un esquema de monitoreo y asistencia directa para las familias damnificadas.
Adicionalmente, sobrevivientes como Guerra recuerdan que la emergencia social no ha terminado, haciendo un llamado público para que el apoyo con enseres, medicinas y productos de primera necesidad no cese. Para Grupo Hammer, la reconstrucción del bienestar guaireño constituye un compromiso permanente que se ejerce con el corazón.
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