• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
viernes, 13 marzo 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Se acabó el sueño democrático

por Noel Álvarez
24/07/2019
Reading Time: 2 mins read
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

Las protestas que tuvieron lugar en la primavera de 1989 en la Plaza de Tiananmen, sigue siendo un tema vetado en China, cuyos gobernantes niegan la brutal represión, ejercida por el ejército contra manifestantes desarmados, que dejó como saldo, más de diez mil estudiantes asesinados. Los líderes de las manifestaciones fueron estudiantes universitarios que exigían un camino irreversible hacia el liberalismo, no solo económico, sino también cultural y político, que para aquel momento se imponía en casi todo el globo, incluida la Unión Soviética. A los estudiantes e intelectuales que protestaban, se sumaron los obreros urbanos, que, con el inicio de las reformas económicas, habían emigrado del campo a la ciudad.

Esta amalgama de quejas cristalizó en la inmensa Plaza de Tiananmen que, durante el mes y medio de movilización ciudadana, sirvió de escenario para todo tipo de quejas, algunas de las cuales se canalizaron por la vía de la huelga de hambre. El Gobierno optó desde un primer momento por ignorar la protesta, confiando en que el agotamiento acabara por extinguirla. Tras las demandas y llamadas del Gobierno pidiendo que disolvieran la manifestación, se produjo en el seno del Partido Comunista una división de criterios acerca de cómo responder ante esta situación. La decisión tomada fue suprimirla por la fuerza, en lugar de acceder a las exigencias reivindicativas.

El Ejército sacó los tanques a las calles de la capital china y abrió fuego contra los estudiantes, intelectuales, obreros y activistas, durante su huída por las calles adyacentes a la Plaza de Tiananmen. En simultáneo con este ataque, se le ordenó a CNN que finalizara sus emisiones, y aunque trataron de desafiar estas órdenes y cubrir las protestas a través de la vía telefónica, el Gobierno inhabilitó los enlaces por satélite. La única cadena de televisión que pudo grabar, en el interior de la plaza, esa noche del 3 al 4 de junio fue Televisión Española.

Lea también

¿Quiénes ganan y quienes pierden con la brusca depreciación del bolívar? | Por: Víctor Álvarez R.

Venezuela: de Cuentas Tuteladas a Fondos Soberanos | Por: Víctor Álvarez R.

13/03/2026
Cartas |  Lectura amante (II)  | Por: Juancho José Barreto González

Cartas | La cultura de la división | Por: Juancho Barreto

13/03/2026

RECORDANDO ‘LAS BRUJAS DE SALEM’ | Por: Ernesto Rodríguez

13/03/2026
Desde el conuco  |  Reflexiones en voz alta a UNACAFEV | Por: Toribio Azuaje

Desde el conuco | La mudanza de los principios (I) | Por: Toribio Azuaje

12/03/2026

En la masacre participaron casi una treintena de francotiradores y todos los militares disparaban con balas explosivas, municiones prohibidas por el derecho internacional. La explicación de las autoridades chinas fue completamente insuficiente, ante la gravedad de la tragedia. En un encuentro al que solo acudieron agregados diplomáticos de Canadá y Reino Unido, el jefe político de la 38ª división del Ejército, Li Zhiyun, aseguró que no habían disparado a nadie y que fueron “balas perdidas” las que acabaron con la vida de 200 personas, únicas muertes recogidas en la estimación oficial.

Esta fue la mayor masacre civil en el gigante asiático tras las purgas maoístas. La dimensión de lo ocurrido en la primavera de 1989 explica que los dirigentes chinos siempre hayan evadido las valoraciones históricas de estos hechos. La versión oficial, que llega hasta nuestros días, ha calificado las protestas en la Plaza de Tiananmen de contrarrevolucionarias.

Tags: Noél ÁlvarezOpiniónTrujillo
Siguiente
¿Cuál es la diferencia?

El ciudadano primero

Publicidad

Última hora

SINTESIS DEPORTIVA | POR AVELINO AVANCIN

Venezuela: de Cuentas Tuteladas a Fondos Soberanos | Por: Víctor Álvarez R.

Cartas | La cultura de la división | Por: Juancho Barreto

RECORDANDO ‘LAS BRUJAS DE SALEM’ | Por: Ernesto Rodríguez

María Corina Machado recibió las llaves de Santiago en visita oficial

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales