En medio de uno de los escenarios más convulsos de la historia republicana de Venezuela —caracterizado por una incierta transición tras la captura de Nicolás Maduro y la devastación de un doble sismo que dejó más de 4,000 fallecidos en el centro y occidente del país— se constituyó formalmente la Red de Pensadores por la Libertad – Capítulo Trujillo.
A través de un manifiesto fundacional emitido este 11 de julio, este nuevo bloque intelectual, de carácter independiente y apartidista, irrumpe en el debate público con un enérgico llamado a la reconstrucción del Estado de derecho. La plataforma no solo exige el cese de la instrumentalización política en la gestión de la ayuda humanitaria tras el terremoto del pasado 24 de junio, sino que se postula como un espacio de resistencia crítica y generación de propuestas frente al «desmantelamiento institucional y económico» que arrastra la nación tras casi tres décadas de centralismo.
A continuación el comunicado:
Red de Pensadores por la Libertad
Capítulo Trujillo
Trujillo, 11 de julio de 2026
A la comunidad trujillana, nacional e internacional.
Pronunciamiento de la Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo.
Contexto geohistórico y político.
Venezuela atraviesa uno de los momentos más complejos y determinantes de su historia republicana. Desde el 3 de enero de 2026, cuando Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses y la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dictó la Sentencia N° 0001-2026, declarando una «ausencia forzosa» sin respaldo constitucional expreso, el país vive una transición cuya naturaleza, alcance y destino están todavía por definirse. Es una transición sin mapa, sin hoja de ruta compartida y sin las instituciones sólidas que cualquier proceso de cambio estructural requiere para no derivar en caos o en la reproducción de los mismos vicios que se intenta superar.
Veintisiete años de un modelo que comenzó como proyecto político transformador y derivó progresivamente en un sistema patrimonialista, rentista y autoritario han dejado a Venezuela con una institucionalidad incoherente e infuncional, una economía desestructurada, un tejido social fragmentado y una deuda de gobernabilidad que ningún actor político, por sí solo, está en condiciones de saldar. La historia reciente del país no puede leerse como la historia de un solo mal actor o de una sola mala decisión: es la historia acumulada de décadas de demolición sistemática del Estado de derecho, de la autonomía de los poderes públicos, de la libertad de prensa, de la independencia universitaria y de la capacidad productiva de la sociedad venezolana.
Es en ese contexto, y no a pesar de él sino precisamente a causa de él, que un grupo de pensadores trujillanos decidió constituirse el 10 de julio de 2026, en la Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo. Un espacio independiente, apartidista y comprometido con el análisis riguroso de la realidad venezolana y con la defensa de la democracia y la libertad como valor irrenunciable en cualquier proyecto de país que se quiera construir o rehabilitar.
El 24 de junio de 2026: la catástrofe sísmica.
Cuando Venezuela ya cargaba con el peso de una transición política incierta y de una emergencia humanitaria crónica, la naturaleza impuso su propia agenda. El 24 de junio de 2026, a las 18:04 horas, un doblete sísmico de magnitudes 7,2 y 7,5 en la escala de momento sacudió el centro y el occidente del país en un lapso de apenas 39 segundos. El primer sismo tuvo su epicentro a 23 kilómetros de San Felipe, estado Yaracuy; el segundo, de mayor intensidad, se originó a 28 kilómetros al sureste de San Felipe, cerca del poblado de Yumare, a una profundidad de apenas 10 kilómetros. La combinación de magnitudes elevadas, epicentros superficiales y suelos ya debilitados por décadas de construcción informal y mantenimiento deficiente produjo una devastación que no tiene precedentes recientes en la historia sísmica venezolana.
Los estados de Yaracuy, La Guaira, Carabobo y el Distrito Capital concentraron los daños más severos. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar sufrió daños estructurales que obligaron a su cierre temporal. Decenas de edificaciones colapsaron en Caracas, San Felipe y La Guaira. A la fecha de este pronunciamiento, las cifras oficiales y extraoficiales reportan más de 4.000 fallecidos, más de 16.000 heridos y decenas de miles de damnificados que perdieron sus viviendas o que no pueden regresar a ellas por riesgo de derrumbe. Las réplicas han continuado de manera sostenida, dificultando las labores de rescate y manteniendo a la población en un estado de alarma permanente.
Pero más allá de las cifras, que por sí solas son de una gravedad incalculable, el terremoto del 24 de junio reveló algo que los venezolanos saben desde hace tiempo pero que la catástrofe puso ante los ojos del mundo con una crudeza imposible de ignorar: Venezuela llegó a esta emergencia sin las reservas institucionales, materiales ni organizativas que cualquier sociedad necesita para responder a una crisis de esta magnitud. Un sistema de salud desmantelado, una infraestructura de emergencia desfinanciada, una sociedad civil históricamente suprimida y un Estado cuya capacidad de respuesta está comprometida por años de gestión patrimonialista, ineficaz e ineficiente, se encontraron de frente con una catástrofe que no perdona debilidades estructurales y menos institucionales a todos los niveles gubernamentales.
La Red de Pensadores por la Libertad ante este momento.
No es casual que la Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo haya nacido en este momento específico de la historia venezolana. Los momentos de crisis profunda son, paradójicamente, los momentos en que el pensamiento libre y riguroso se vuelve más necesario y más urgente. Cuando las instituciones fallan, cuando el Estado muestra sus límites más crudos, cuando la sociedad busca orientación y sentido, la responsabilidad de quienes tienen formación intelectual y compromiso cívico no es replegarse hacia la academia ni hacia el silencio prudente. Es hacerse presentes, con honestidad y con rigor, en el debate público que define el rumbo de la sociedad.
Esta red no nace como expresión de una corriente política ni como vocero de ningún partido o facción. Nace como un espacio plural, donde pensadores de distintas disciplinas, con diferentes trayectorias y con enfoques propios, se comprometen a un denominador común: el análisis crítico e independiente de la realidad venezolana, la defensa intransigente de la libertad como fundamento de cualquier proyecto de sociedad justa y democrática, la generación de ideas y propuestas que contribuyan en el progreso y bienestar que requiere la Venezuela del tercer milenio y que todavía no ha logrado alcanzar plenamente.
Trujillo, como región, tiene una tradición intelectual y humanista que sus propias circunstancias actuales tienden a invisibilizar. Esta red es también una apuesta por hacer visible esa tradición, activarla y conectarla con el debate nacional e internacional, con el fin de ir definiendo los contornos del futuro venezolano.
Nuestro compromiso.
Frente a la catástrofe sísmica del 24 de junio, la fragilidad institucional que esa catástrofe expuso, y ante la transición política cuyo desarrollo sigue siendo incierto, la Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo expresa su solidaridad irrestricta con todas las víctimas y damnificados del doblete sísmico, y su exigencia de que la respuesta humanitaria sea gestionada con transparencia, eficiencia y sin instrumentalización política.
Asimismo, la red se compromete a contribuir, desde el pensamiento libre y el análisis riguroso, a la discusión sobre los grandes desafíos que Venezuela enfrenta en este momento histórico: la reconstrucción institucional, la recuperación económica, la reinserción internacional del país, la garantía de los derechos ciudadanos y la construcción de un Estado de derecho que haga de la libertad no una promesa sino una realidad cotidiana para todos los venezolanos.
Convocamos a los intelectuales, académicos, investigadores, comunicadores y pensadores de Venezuela y del mundo a sumarse a este esfuerzo. La libertad no se defiende sola. Se defiende con ideas, con rigor, con valentía y con la disposición de dar la batalla cultural que este país necesita dar para salir adelante.
Red de Pensadores por la Libertad
Capítulo Trujillo
Trujillo, Venezuela — 11 de julio de 2026.
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