La participación ciudadana, las libertades fundamentales y la protección de quienes defienden derechos son ejes para recuperar el espacio de encuentro democrático en Venezuela.
El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) cumple 15 años este 28 de octubre de 2026. Su trayectoria de documentación de la protesta y de las exigencias ciudadanas ofrece un punto de partida para una tarea central del país: reconstruir el espacio cívico y garantizar que las personas puedan organizarse, expresarse y participar en los asuntos públicos sin temor a represalias.
Desde su fundación oficial, el 28 de octubre de 2011, el OVCS ha desarrollado un trabajo de seguimiento de la conflictividad social y de promoción de los derechos humanos. Sus informes permiten acercarse a las demandas de comunidades, trabajadores y otros sectores que recurren a la manifestación pacífica para exigir respuestas a problemas que afectan su vida cotidiana.
Esta labor de documentación trasciende el registro de hechos. Contribuye a preservar la memoria de las demandas ciudadanas y a hacer visibles las condiciones en las que se ejercen los derechos. En esa memoria hay una base para comprender los conflictos, reconocer a sus protagonistas y construir respuestas desde el diálogo y la rendición de cuentas. En estos 15 años el OVCS convirtió el monitoreo del derecho a la manifestación pacífica en un indicador sobre la calidad de todos los demás derechos.
Garantías para participar sin temor
El espacio cívico es el entorno que permite a las personas y a las organizaciones intervenir en la vida pública: acceder a información, debatir, expresar desacuerdos, asociarse y reunirse pacíficamente. Su reconstrucción requiere condiciones reales para ejercer esas libertades, con instituciones que escuchen las demandas sociales y protejan a quienes las formulan.
Desde principios de esta década el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social viene reivindicando el espacio cívico que sitúa en el centro las libertades de expresión, asociación y reunión pacífica, así como el derecho a defender derechos humanos.
Recuperar esas garantías supone revisar las restricciones incompatibles con los derechos humanos, prevenir la criminalización de la participación ciudadana y asegurar protección efectiva a las personas defensoras. También exige acceso a información pública y canales de participación en los que las comunidades puedan incidir en las decisiones que las afectan.
La reconstrucción del espacio cívico debe incluir a organizaciones sociales, sindicatos, gremios, universidades, medios de comunicación y comunidades. La diversidad de voces, el reconocimiento del disenso y la posibilidad de actuar de forma autónoma son condiciones para una convivencia democrática. Participar y exigir derechos no puede convertirse en un motivo de persecución.
Memoria y participación para el futuro
El aniversario ofrece una oportunidad para reconocer el valor de la documentación independiente y el papel de una ciudadanía que mantiene vivas sus demandas. Escuchar esas voces y convertir sus exigencias en respuestas institucionales es parte del desafío de reconstruir la confianza pública.
A quince años de su fundación, la trayectoria del OVCS permite mirar hacia adelante desde una convicción democrática: la reconstrucción del espacio cívico se mide en garantías concretas para que todas las personas puedan expresarse, organizarse y defender sus derechos con libertad y seguridad.
NdP- Equipo de Medios / Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS)
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