Nueva York, 9 oct (EFE).- Cientos de neoyorquinos exigieron este viernes la abolición del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y que la Fiscalía General de Nueva York realice una investigación independiente del más reciente tiroteo perpetrado por uno de sus agentes, en el que un dominicano que viajaba en su coche con su hijo de cinco años resultó herido en esta ciudad.
Los manifestantes recorrieron varias calles del Bajo Manhattan en una marcha pacífica, bajo estrecha vigilancia policial y de representantes de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), portando carteles con mensajes de rechazo al ICE y exigiendo que el agente que disparó a Oscar Bengal sea acusado.
Los carteles mostraban una foto del agente, identificado por los manifestantes como Brendan Cuni, con un chaleco de construcción y el mensaje: «Acusen a Brendan Cuni por intento de asesinato de Oscar Bengal. Su hijo de 5 años estaba en el asiento trasero».
La marcha se realizó un día después de que Bengal, de 28 años, resultara herido de bala mientras conducía su vehículo en compañía de su hijo, en el vecindario de Marble Hill, en el Bronx, lo que ha incrementado la indignación de los neoyorquinos y la atención nacional, después de que operativos del ICE hayan dejado muertos y heridos en todo el país.

Los agentes del ICE llevaban chalecos de construcción cuando intervinieron a Bengal, quien, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), está vinculado a la pandilla Los Trinitarios. El organismo aseguró que el inmigrante «utilizó su coche como un arma» e intentó embestir a los agentes, por lo que uno de ellos disparó.
Bengal, según el DHS, solo resultó herido superficialmente por una bala o fragmentos de esta en el cuello, tras lo cual fue trasladado a un hospital cercano y posteriormente a un centro de inmigración fuera de Nueva York.
Una orden emitida por un juez, tras un recurso legal de sus abogados, dispuso que permaneciera en Nueva York, por lo que ahora se encuentra en la cárcel federal Metropolitan Detention Center (MDC), en el condado de Brooklyn.
«ICE fuera de nuestras calles» y «Sin justicia no hay paz» gritaban los manifestantes. También se escucharon consignas en español, entre ellas «Aquí estamos y no nos vamos» y «ICE pa’l carajo», durante la marcha, que concluyó frente a la sede del Servicio de Inmigración.
«Lo que está sucediendo en este país y nuestra ciudad está generando un profundo miedo y terror en la comunidad. No podemos aceptar que la gente tenga miedo de salir de sus casas, de ir a trabajar o de llevar a sus hijos a las escuelas», dijo el conocido sacerdote y activista Fabián Arias, quien exigió «verdad, transparencia y justicia».
Por su parte, Murad Awawdeh, presidente y director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC), que convocó la protesta, reclamó una investigación independiente de la Fiscalía General, que se publiquen todas las grabaciones del incidente, que se presenten cargos contra el agente que disparó y que se refuerce la protección de los neoyorquinos por parte de la policía de la ciudad.
«Una vez más hemos presenciado la brutalidad del ICE, la ilegalidad de esta agencia que nunca debió haber existido», indicó, y lamentó los gritos desgarradores del niño tras haber presenciado lo ocurrido a su padre.
Por su parte, Natalia Aristizábal, copresidenta de Make the Road New York, señaló que aproximadamente 19.000 personas han sido «secuestradas» en las calles de Nueva York desde el inicio de la segunda Administración del presidente Donald Trump, en enero de 2025, la mitad de ellas en esta ciudad.
.









