East Rutherford (EE.UU.), 25 jun (EFE).- Han sido 981 días de travesía en el desierto, pero Neymar cumplió su objetivo: volver a vestir la camiseta de la selección brasileña en un Mundial y ya van cuatro, los mismos que jugaron leyendas como Pelé, Nílton Santos, Ronaldo o Cafú.
El 10 sólo pensaba en una cosa desde que regresó al Santos en enero de 2025: la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá.
El miércoles, en la última jornada del Grupo C contra Escocia, disfrutó de sus primeros minutos con la Canarinha desde aquel 17 de octubre de 2023 en Montevideo.
En la capital uruguaya comenzó su calvario. Un forcejeo de balón con el volante Nicolás de la Cruz, un mal apoyo y rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla izquierda.
La peor lesión de su carrera. Sólo reapareció un año después, el 21 de octubre de 2024. Entonces militaba en el Al-Hilal saudí.
Los problemas no acabaron ahí; ahora era el turno de las lesiones musculares. Sin ritmo de juego y lejos de su mejor versión, Neymar hizo las maletas ante la posibilidad de ser un actor secundario en Arabia y se refugió en su Santos.
Fue allí donde se formó, donde deslumbró al mundo y donde encandiló a un país entero por su estilo desenfadado y provocador.
Más lesiones en el Santos
Pero la vuelta a casa no fue sencilla. Estuvo repleta de baches, polémicas deportivas y extradeportivas, y emoción hasta el último minuto.
El exjugador del FC Barcelona de 34 años continuó lastrado por las lesiones en 2025. Tuvo que parar en marzo -cuando fue citado por la selección y desconvocado después-, abril, septiembre, noviembre…
Las tres primeras fueron musculares; la de noviembre, más seria, en el menisco de su maltrecha rodilla izquierda.
Tocado, forzó para salvar al Santos del descenso a la segunda división y en diciembre pasó de nuevo por el quirófano para una artroscopia.
Faltaban sólo cinco meses para que el seleccionador Carlo Ancelotti anunciara la lista definitiva de 26 para el Mundial 2026.
‘El último baile’ en la mayor cita del fútbol mundial se alejaba. Pero esta vez fue diferente. Planificó su recuperación a medio plazo y diseñó un plan con el Santos para no forzar en exceso durante el arranque de la temporada.
Convocatoria in extremis
Ancelotti observaba de lejos. El ex del París Saint-Germain mejoró físicamente y, en medio de una campaña de los pesos pesados del vestuario de Brasil, la prensa y algunos exjugadores de la selección, el técnico italiano lo incluyó en la convocatoria.
Eso sí, hubo un último contratiempo, ya que inició la concentración en la enfermería. El 10 sufrió una lesión de grado II en el gemelo derecho que hizo temer su presencia en el Mundial. Se perdió los dos amistosos preparatorios contra Panamá y Egipto, y los dos primeros partidos de la fase de grupos ante Marruecos y Haití.
Pero ‘Carletto’ le esperó y Ney reapareció. Sustituyó a Matheus Cunha en el minuto 76 del partido contra Escocia, cuando el marcador estaba ya 3-0 a favor de los brasileños.
El Hard Rock Stadium de Miami se vino abajo. Ovación cerrada para el ‘menino da Vila’. Sobre el césped, estuvo activo, disparó a puerta e intentó conectar con sus compañeros. Con el pitido final, lo celebró con su familia visiblemente emocionado y dejó un recado: «Vamos a seguir trabajando firme y fuerte para conseguir nuestro objetivo». EFE
Carlos Meneses










