Despilfarro. Más de 2 millones de dólares aprobados por vía de Créditos Adicionales para la Alcaldía del municipio Libertador han sido ejecutados en gastos superfluos, mientras el municipio sigue sumido en la oscuridad y los huecos, lo que evidencia la desidia por parte del Ejecutivo municipal.
Así lo denunció el exconcejal de Libertador, Luis Millán, en rueda de prensa, quien junto a sus homólogos Guido Mercado, Mario García y Leonardo Briceño, detallaron la ejecución de los créditos recibidos, información que revela que de dichos créditos nada ha sido invertido para solucionar las deficiencias que se palpan en la ciudad, entre las cuales está la vialidad, señalética, iluminación y los servicios básicos, entre otros.
449 mil dólares para esparcimiento
En una exposición pormenorizada de la utilización de los tres créditos adicionales aprobados entre los meses de septiembre y diciembre del año 2025, Millán fustigó que se destinaran 449 mil 332 dólares en dos partidas correspondientes al área social de esparcimiento y diversión.
“Para la partida de Alimentos y Bebidas fueron destinados 197 mil 177 con 32 dólares y para las Relaciones Sociales 252 mil 124 dólares, para un total de 449 mil 332 dólares, un gasto exorbitante que nos parece injustificable, ya que en el municipio existen tantas necesidades y ninguna fue tomada en cuenta”, dijo Millán.
¿Se imaginan cuántas toneladas de asfalto significa eso, o cuántas luminarias se pudieron comprar?, preguntó Millán al tiempo que cuestionó lo dispuesto en la partida de alquiler de equipos de tracción, elevación y transporte en la que se gastaron 297 mil 545 con 78 dólares y en el alquiler de maquinaria y equipos de construcción, 182 mil 908 dólares, para un total de 480 mil 454 dólares y me pregunto -reiteró- ¿dónde lo gastaron?.
Mérida ya no aguanta más, sentenció Millán, ya no aguanta que se sigan despilfarrando los recursos, que sigan dilapidando los impuestos municipales y no se vean reflejados en calidad de vida para los merideños.

Sin comida en las escuelas
Guido Mercado, en su intervención, manifestó que parte del papel del Estado es brindarles oportunidades a los ciudadanos para acercarse a posibilidades que no tienen, reforzando en qué se deberían invertir esos recursos.
¿Qué tal si todo ese dinero utilizado en alimentos y bebidas se hubiera canalizado para el plan de alimentación escolar de las escuelas municipales?, dijo Mercado al hacer referencia que en esos comedores a veces los pequeños solo comen arroz con mantequilla y, en el mejor de los casos, un plato lentejas.
Cuestionó el costo del plan vacacional que promueve la alcaldía, que es imposible de pagar por cualquier familia merideña considerando el ingreso integral que devenga hoy día, la falta de equipamiento y mobiliario urbano de la ciudad, así como un buen funcionamiento de los semáforos, “es hacia allá que deberían canalizarse los recursos”, dijo.

Nada para emergencias
Por su parte, Leonardo Briceño, hizo hincapié en la mala redistribución de los recursos del municipio, resaltando la nula inversión en equipos que permitan a los organismos como bomberos o protección civil atender emergencias por eventos naturales.
“Aquí le están dando más prioridad a los banquetes y a la buena vida que a la calidad de vida de los merideños y al resguardo de la vida de los ciudadanos”, dijo Briceño quien destacó que ante la vulnerabilidad del municipio por ser una zona atravesada por varias fallas geológicas, siendo la más representativa la Falla de Boconó, la Alcaldía debió direccionar parte de ese presupuesto a la compra de equipos, estaciones de alertas, kits de rescate, censos estructurales e incluso sistema de alarmas para las comunidades que presentan mayor grado de vulnerabilidad; sin embargo, nada de eso figura en la distribución del presupuesto municipal. Prensa LM/CNP: 9.206
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