• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
miércoles, 26 agosto 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

LOS PRESOS DE LA GUERRA MADURISTA | Por: César Pérez Vivas

por Redacción Web
21/07/2025
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

La semana pasada cerró con la liberación de un grupo de hermanos venezolanos y de diez ciudadanos norteamericanos, la mayoría de ellos privados injustamente de su libertad en condiciones infrahumanas. Durante meses —algunos, incluso años— fueron sometidos a torturas físicas y psicológicas, incomunicados de sus familias y despojados de sus derechos fundamentales. La liberación de cualquier inocente siempre es motivo de esperanza. Pero no podemos olvidar que, en una sociedad donde impere el derecho, esas personas nunca debieron estar tras las rejas.

Todos esos presos —sin excepción— son consecuencia directa de la guerra desatada por el régimen socialista del siglo XXI contra la nación venezolana. Una guerra ideológica, política, económica y cultural, que comenzó con Hugo Chávez y que ha sido continuada, con más cinismo y represión, por Nicolás Maduro.

Chávez no llegó al poder para gobernar desde la pluralidad. Su proyecto se basó en dividir y conquistar. Inyectado de las ideas marxistas por dictador cubano Fidel Castro, impuso un discurso agresivo, de odio y exclusión, que fracturó a la sociedad venezolana. Se enfrentó a los pobres contra los ricos, satanizó el mérito, la educación y la inteligencia —como demostró la guerra contra la meritocracia en la industria petrolera—, avivó diferencias raciales inexistentes y estimuló la división religiosa y política. El adversario fue convertido en enemigo y despojado de sus derechos.

Esa estrategia de polarización y sometimiento se consolidó con la estatización forzosa de la economía, la politización de PDVSA y el saqueo sistemático de las finanzas públicas. El resultado ha sido una catástrofe: la destrucción del aparato productivo, la ruina de millones de familias y la mayor ola migratoria en la historia contemporánea de América Latina.

Al morir Chávez, Maduro asumió la conducción del régimen y profundizó ese modelo destructivo. Bajo su mando, la represión se convirtió en política de Estado, y la migración se transformó en estampida. No solo emigraron técnicos, académicos y profesionales: también los trabajadores, campesinos y jóvenes sin estudios escaparon del hambre, la inseguridad y la desesperanza.

Esa migración, forzada por la miseria creada por el régimen, trajo consigo un fenómeno inevitable en cualquier éxodo masivo: el desplazamiento de algunos individuos vinculados al delito. A esto se sumó una maniobra aún más perversa: el uso de delincuentes comunes por parte del régimen para infiltrarlos en el exterior y dañar la imagen de nuestra diáspora. Esta realidad ha servido como excusa para justificar medidas drásticas contra los venezolanos en varios países, provocando estigmatización, deportaciones masivas y encarcelamientos injustos, como los ocurridos recientemente en El Salvador. Esos compatriotas también son víctimas del sistema: son presos de la guerra que Maduro ha declarado a nuestra nación.

Simultáneamente, el régimen ha desplegado una estrategia sistemática de persecución política y confiscación de derechos civiles. La represión no se limita a los opositores visibles: alcanza a periodistas, estudiantes, sindicalistas, trabajadores públicos y ciudadanos comunes que osen expresar descontento. Todos los organismos internacionales especializados han documentado con rigor la existencia de crímenes de lesa humanidad cometidos por Maduro y su cúpula.

Hoy, en Venezuela, tenemos una larga lista de asesinados, más de mil presos políticos, y casi seis mil ciudadanos sometidos a procesos judiciales arbitrarios, obligados a presentarse regularmente ante tribunales controlados por el régimen. Además, se ha vuelto recurrente la detención de extranjeros que visitan el país, acusados sin pruebas de conspiración o magnicidio, para luego ser utilizados como piezas de cambio en negociaciones políticas o personales. Maduro ha convertido a los presos políticos, tanto venezolanos como extranjeros, en rehenes de guerra, manipulados como fichas de trueque en su perverso juego de poder.

Lea también

El primer round de la mesa: entre la lógica maligna y la victoria del reconocimiento | Por: Adalberto Gabaldon

26/08/2026
Un registro electoral rebuscado y cuestionable (¿?) | Por: Isaías Márquez

LA FE COMO INSTRUMENTO DE PODER: EL CASO DE LA MARCHA PARA JESÚS EN VENEZUELA | Por: Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo

26/08/2026
Un registro electoral rebuscado y cuestionable (¿?) | Por: Isaías Márquez

IDEAS EN AGOSTO DE TRANSICIÓN (2)  | Por: Leonardo Montilla

25/08/2026
Diario de Los Andes: 48 años haciendo periodismo con el corazón en la región y la mirada en el país

Diario de Los Andes: 48 años haciendo periodismo con el corazón en la región y la mirada en el país

25/08/2026

La reciente liberación de un grupo de esos prisioneros injustamente encarcelados es, sin duda, motivo de alivio. Pero no debe confundirnos: estos gestos no obedecen a razones humanitarias. Son parte de una estrategia fría y calculada del régimen para obtener concesiones o enviar mensajes de control y dominio. Por cada preso liberado, hay muchos más entrando a las mazmorras del sistema.

La llamada “puerta giratoria” se mantiene activa: por una parte salen diez, por la otra entran veinte. Así se aseguran de tener siempre a mano un grupo de rehenes para chantajear a la sociedad democrática y a la comunidad internacional.

Por eso, la lucha por la liberación de todos los presos políticos debe continuar, con la misma firmeza con la que defendemos el voto emitido el pasado 28 de julio. La voluntad del pueblo venezolano ha sido clara. Y si queremos cerrar para siempre esta trampa siniestra, es imprescindible consolidar una transición política auténtica, que permita desmontar el aparato represivo del régimen y restaurar plenamente las libertades.

La comunidad internacional tiene un rol esencial. No basta con celebrar liberaciones puntuales. Es momento de ejercer presión efectiva para exigir justicia, reparación y garantías de no repetición. Solo así podrá reabrirse el camino hacia la reconciliación nacional.

Hoy celebramos la libertad de algunos hermanos, pero no perdemos de vista el objetivo: la libertad de todos los presos políticos, y más aún, la libertad de toda una nación que sigue secuestrada por un poder ilegítimo y criminal.

Caracas, 21 de Julio del 2025

 

 

 

 


¡Mantente informado! Síguenos en WhatsApp, Telegram, Instagram, Facebook o X 

 

 

 

RelacionadoPublicación

Opinión

El primer round de la mesa: entre la lógica maligna y la victoria del reconocimiento | Por: Adalberto Gabaldon

26/08/2026
Un registro electoral rebuscado y cuestionable (¿?) | Por: Isaías Márquez
Opinión

LA FE COMO INSTRUMENTO DE PODER: EL CASO DE LA MARCHA PARA JESÚS EN VENEZUELA | Por: Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo

26/08/2026
Un registro electoral rebuscado y cuestionable (¿?) | Por: Isaías Márquez
Opinión

IDEAS EN AGOSTO DE TRANSICIÓN (2)  | Por: Leonardo Montilla

25/08/2026
Siguiente
Capital Social | Análisis de la realidad social en el marco de las experiencias vividas

Capital Social | Propuesta para la activación del 99% de la población venezolana | Por José María Rodríguez

Publicidad

Última hora

Tragedia vial en Escuque: dos fallecidas y varios heridos tras colisión de camión sin frenos en Sabana Libre

Austin Piñate, presidente de Grupo Hammer, destaca la alta durabilidad de sus cepillos limpiaparabrisas Turbo Wiper y Super Wiper para la temporada de lluvias

El primer round de la mesa: entre la lógica maligna y la victoria del reconocimiento | Por: Adalberto Gabaldon

LA FE COMO INSTRUMENTO DE PODER: EL CASO DE LA MARCHA PARA JESÚS EN VENEZUELA | Por: Red de Pensadores por la Libertad — Capítulo Trujillo

Aeropuerto de Maiquetía retomará operaciones en septiembre en terminal temporal

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales