Lecturas venezolanas: Una visión histórica sobre venezolanidad | Por: Anneris Zerpa de León

Libro Lecturas Venezolanas

 

 

Por: Anneris Zerpa de León

 

 El que lo abandona todo por ser útil a su país,

 no pierde nada y gana cuanto le consagra.

 Simón Bolívar

 Lecturas venezolanas de Mario Briceño Iragorry, (1926) recientemente arribó  al   centenario de su publicación. Es un texto  ideado, con la finalidad de formar conciencia cívica y  ciudadana  en el hombre venezolano, así como también, profundizar su arraigo y  amor al suelo patrio. Estos escritos recorren un mundo cargado de historia,   sobre escritores venezolanos y  personajes valientes y aguerridos que han marcado con sus actitudes los cambios y  procesos  políticos y sociales, por   los cuales ha cabalgado el país desde la colonización, conquista e independencia, hasta la época moderna con el surgimiento del petróleo. Procesos que se han consolidado a través de luchas, rupturas y fracasos transformando la historia nacional.

Lecturas Venezolanas  se consolidó con un  propósito bien definido, enseñar y educar  a los jóvenes de hoy, para  que en el futuro sepan cuál es su papel a cumplir en la sociedad venezolana, así  lo señala don Mario Briceño Iragorry en su ensayo: “Así ha sido mi vida” (1945). Lecturas Venezolanas apareció con el fin de llevar a las aulas trozos de lectura nacional, que fuesen poniendo a los muchachos en contacto con nuestros escritores.” (p.111)

Con visión  futurista,  don Mario Briceño busca establecer con el lector sentimientos afectivos que lo identifiquen con su entorno social, familiar y físico. Es importante, que  el hombre a través de su formación debe prepararse para el futuro, y a la vez, familiarizarse con el entorno en el cual vive,  mantener una relación que le permita acercarse al medio social y al mismo tiempo, formular ideas  claras  sobre el sentimiento  a ese espacio en el cual vive.

 

Visión histórica sobre la venezolanidad

Desde la época de conquista y colonización, pasando por el proceso de independencia hasta el surgimiento del petróleo, Venezuela ha estado en  constantes cambios, político, social,  por tal razón, hay que comenzar desde estos procesos, para  concebir y tener claro  el concepto de venezolanidad.

La venezolanidad deriva de un largo proceso de luchas y cambios históricos por los cuales ha atravesado el  país. Definir  este concepto, implica entender el concepto de identidad nacional, que según Ángel Lombardi (1989) :” No es otra cosa que nuestra historia. Cada acontecimiento, cada circunstancia, cada elemento, cada objetivo de una colectividad histórica.”(p.21-22).

En tal sentido, la  venezolanidad  es lo que  define e identifica al  venezolano, como: sus costumbres, carácter,  valores, folclore, gastronomía e identidad cultural, en fin, todo aquello que  surgió y consolidó con  la unión de las razas;  unión, que  trajo como consecuencia, el nacimiento de un  hombre nuevo, capaz de luchar por sus derechos con el fin de alcanzar la libertad y defender lo que consideraba suyo, con  sentimiento de arraigo a la tierra que les vio nacer y el amor que sentía por ella.

No obstante, el verdadero sentir de la venezolanidad, se consolidó en el siglo XIX con la lucha de la Independencia que según Lombardi. (1989) “ Fue el primer paso hacia nosotros mismos, hacia el hombre único de la patria pequeña, hacia el sentimiento común de pertenencia a la patria grande americana.” (p.67).

Todo   sentimiento de   amor a la patria,  promovió en el hombre nacido de la  unión de razas, un hombre fuerte, decidido, audaz y capaz de sacrificarse por la defensa de la patria; caso  ejemplarizante de la expuesto, lo representa,  Simón Bolívar y todos aquellos aguerridos hombres denominados próceres de la Independencia. Según don Mario Briceño:( 1942)” Debemos ver a Bolívar no como difunto, sino como el héroe que renace para el triunfo permanente, debemos tenerlo cerca para escuchar sus admoniciones y enseñanzas y así medir nuestro deber de hoy en el campo de la dignidad.” (p.300).

El escritor exalta en el libertador la figura aguerrida, tenaz, que junto a un grupo de patriotas se propusieron ser libres, batallando con el enemigo,  despertando en el grupo de hombres la satisfacción  de ser venezolano.

Por tal razón, todos  los hombres que se dispusieron a trabajar tanto intelectualmente, como  políticamente, para consolidar la libertad  de Venezuela,  se convirtieron en referentes de ser orgullo venezolano. Desde ese momento, el venezolano entendió y comprendió su papel, como hijos de antepasados, el valor y dignidad humana que lo llevaron a consolidar su libertad. Como  lo define  Ángel Lombardi (1989) “hay una toma de consciencia progresiva de nuestra identidad: telúrica, étnica, cultural, así como  nuestra unidad histórica, fundada en el pasado  la herencia hispana). En el presente y en el futuro hay que compartir las mismas esperanzas, a partir de  una idea de progreso.”(p.112)

Por  tales circunstancias, se puede decir, que el venezolano  tiene un gran valor y aguante de  resiliencia, que le permite renacer como el ave Fénix desde sus cenizas, ante los momentos difíciles que le ha tocado vivir.  El venezolano  carga  a través del tiempo en su memoria el ser libre, por lo que, se siente  capaz de moldear el rumbo de su vida y de la historia.

 

La Patria, sentido de venezolanidad

Don Mario Briceño Iragorry, ha estado consustanciado en la mayoría de sus textos  con el devenir de la historia, por su amor al suelo patrio, a su familia y a todo aquello que le relacione con su terruño.  En su texto:  Mi infancia y mi pueblo (1952) refiere: “ Al buscarme a mí mismo en función de venezolanidad, tropiezo con Trujillo y con su historia. Con la misma Caracas, Honra y prez de la Venezuela integral, me encuentro, como trujillano, siglos antes de haber nacido.”(p.12)

Este acercamiento del escritor, permite su recuentro con su historia y  pueblo natal, Trujillo, cuna de héroes y sabios, de los cuales heredó su cultura,  hombres aguerridos, honestos, que construyeron valores en el devenir de la historia y dejaron huella en la memoria del escritor.

Don Mario, es el prototipo de hombre   venezolano,  aguerrido y  luchador, con ideas claras y  sentimientos bien definidos de cercanía y pertenencia hacia lo suyo,  su familia y  su tierra, por tal razón,  se  le considera  como el  maestro que mejor ha cultivado  y conjugado el concepto de venezolanidad y definido acertadamente  la   identidad nacional.

El escritor, como buen artesano en el manejo de su pluma y con intención  de promover la enseñanza de la historia, encabeza su texto: lecturas Venezolanas, en su  primera  parte, denominada” La Patria,” donde exalta  héroes como: Simón Bolívar, Sucre y  refiere acontecimientos relevantes  de figuras ilustres venezolanos; tal es el caso del poema “Patria”  de Gonzalo Picón Febres, escrito con una intensión de acercamiento y una visión  amplia y específica de la relación del hombre con la tierra, entendida ésta, como vivencia y asiento sentimental con nuestros antepasados.

El escritor relaciona el tema de la patria con lo esencial del ser humano, con sus ancestros, aquellos que le dieron la fortaleza y entereza para liberar la lucha por la libertada. La patria es el encuentro con lo terrenal y lo divino, lo que une al hombre consciente de amor por el suelo que le vio nacer.

Los héroes en el contexto sobresalen, el escritor los traslada a un segundo plano de acción como lo es el campo de batalla, donde cada uno puso su empeño y astucia por defender la patria. Según Leopoldo Zea ( 1976). “ La patria es la libertad, el orden, la riqueza, la civilización en el suelo nativo organizados bajo la esencia y el nombre del mismo suelo.” (p.102)

La patria  es el encuentro del hombre venezolano con todo aquello que le identifica y define desde la conquista hasta la modernidad, como muy bien lo expresa  Mario Briceño Iragorry:” La patria de cada hombre era la parte de suelo que su religión doméstica o nacional había santificado, la tierra donde reposan los huesos de los antepasados y que estaba ocupada por las ánimas. La patria chica era el recinto familiar, con su tumba y hogar. La patria grande era la ciudad, con su pritáneo y sus héroes, con su recinto sagrado y su territorio marcado por la religión.”(p.9)

Se observa en este bello poema escrito en prosa  de Mariano Picón Febres, al igual que el texto de  don Mario Briceño  “Mi Infancia y mi pueblo” que  al hacer referirse  a la patria, estos escritores lo hacen con  sentimiento   nostálgico. Se aprecia lo telúrico, lo sagrado,  la relación  del hombre con la tierra, donde se encuentran los testimonios y palabra de los ancestros, habitado  por ánimas que buscan encontrarse en el presente, en el silencio de la  palabra, que les permite  revivir   la  patria como estancia, donde el amor de hogar se recibía a través del  fuego hogareño;  mientras la patria grande está constituida por la ciudad y todos aquellos personajes de la historia, que acercaron sus voces a sus creencias y costumbres de su tierra.

La  patria es la madre nutricia que alimenta al hijo y le da cobijo, es el dulce manantial que fluye   para nutrirla y hacerla fértil.

La patria, es   hogar de uno y de todos, donde   cobija al hambriento y al niño pobre que camina sin aliento.

Tanto Mario Briceño como Picón Febres, tienen ideas claras y precisas  de   concebir la historia de Venezuela y los acontecimientos  que se desarrollaron desde la época de la  colonización y conquista, hasta la época petrolera. La  patria  para ellos  es   un poema, donde profundizan su amor por lo suyo, donde se exalta la historia de los antepasados que dieron origen al hombre venezolano .

Lecturas venezolanas se puede concebir,  como  un compendio de escritos, que en conjunto refiere: Valores, historia, cultura, entre otros aspectos, que constituyen  el sentir venezolano como integrante  de una  región, acercando al hombre con lo autóctono, lo propio, que vendría a ser la identidad nacional.

Estos escritos ampliamente expuesto por don  Mario Briceño, demuestran la preocupación del escritor por dictar cátedra de historia, para que las generaciones futuras  valoren  la historia de los  héroes, que se destacaron en el proceso de emancipación y a la vez,  fomenten  una conciencia cívica y ciudadana del sentir venezolano.

 

Bibliografía.

Briceño Iragorry, Mario. ( 2006) Lecturas Venezolanas. Editorial. El Perro y la Rana. Ministerio del Poder Popular para la cultura.

Briceño Iragorry, Mario. ( 1952) Mi infancia y mi Pueblo. Edición de la Comisión regional- Trujillo. Editorial Ávila Gráfica.

Briceño Iragorry, Mario. ( 1954). El Caballo de Ledesma. Casa de león y su tiempo.

Briceño Iragorry, Mario, Vol.1. Obras Completas. ( 1988).( Así ha sido mi vida.1945.) Congreso de la República. Caracas- Venezuela.

Lombardi, Ángel. ( 1989). Sobre la unidad y la identidad Latinoamericana.  Academia Nacional de Historia. Caracas – Venezuela.

Zea, Leopoldo: (1976) El Pensamiento Latinoamericano. Editorial, Ariel. México.

 

 

Nota: El presente trabajo fue presentado en el marco del evento Memoria, Voces, y Nuevas Letras, en homenaje al 129.° aniversario del natalicio del Dr. Mario Briceño Iragorry y al Centenario de Lecturas Venezolanas, organizado por la Cátedra Libre del Ateneo de Valera en el SADET (Valera, Venezuela) 17 de septiembre 2026

 

 


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