Lecciones de Bolivia

Nicolás Maduro está a tiempo de contribuir a que Venezuela tenga un nuevo Consejo Nacional Electoral y un proceso electoral transparente para elegir Presidente de la República y Asamblea Nacional. Ojalá no retrase esta decisión.

 

Lo de Bolivia tiene cantidad de enseñanzas para todos los países del mundo, pero particularmente para nosotros los venezolanos.

Es un error muy grave intentar perpetuarse en el poder. La democracia por definición es alternabilidad en el ejercicio del poder. Fue un grave error de Evo Morales intentar perpetuarse en el poder. Es también un grave error de Nicolás Maduro. Son muy sabias las Constituciones que prohíben la re-elección presidencial.

Es un error muy grande el mesianismo, el caudillismo, la soberbia. Ya lo dijo hace muchos años un inglés muy sabio, Lord Acton: “El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

El poder debe ejercerse con modestia y con humildad. Sentirse un caudillo imprescindible y una figura mesiánica es un error que se paga muy caro. Sobre todo cuando al mismo tiempo se pretende mantener una apariencia de democracia.

¡Qué error tan grande es no escuchar la voz del pueblo! Los dictadores tienden a oír solamente a los áulicos, a los incondicionales, a los cortesanos. Pocas veces advierten que “el pueblo está bravo”.

El pueblo en Bolivia estaba muy bravo. El pueblo en Venezuela está muy bravo.

Es un error muy grave negociar sin verdadera intención de acordar medidas que ayuden a resolver los problemas.

Sentirse muy inteligentes porque negocian “para ganar tiempo” y no para lograr consensos indispensables para la salud de la República.

Evo Morales terminó ofreciendo un nuevo Consejo Nacional Electoral y unas nuevas elecciones. Ya era muy tarde. Tenía que haberlo hecho temprano. Lo hizo muy tarde.

Nicolás Maduro está a tiempo de contribuir a que Venezuela tenga un nuevo Consejo Nacional Electoral y un proceso electoral transparente para elegir Presidente de la República y Asamblea Nacional. Ojalá no retrase esta decisión.

Una lección adicional de la experiencia boliviana: !Qué importante es que la oposición participe en los procesos electorales! No se participa para legitimar a las dictaduras. Se participa para derrotarlas y para desenmascararlas.

La oposición boliviana no desperdició la ruta electoral. Todo lo contrario. Aprovechó la ruta electoral, con todas sus limitaciones, para movilizar al pueblo, a los ciudadanos, a la opinión pública nacional e internacional.

No hay un instrumento más eficiente para movilizar a un pueblo que un proceso electoral.

Seguiremos conversando.

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