Viena, 29 abr (EFE).- La Organización de Países Exportadores de la Petróleo (OPEP) destacó este miércoles el «ritmo trepidante» con el que cambia el mercado energético mundial, a pesar de sus esfuerzos por mantenerlo estable con su política de controlar la producción de por parte de sus países miembros.
La industria petrolífera «es compleja, a menudo afectada por una amplia gama de acontecimientos, y evoluciona a un ritmo trepidante, frecuentemente minuto a minuto», dice el secretario general de la OPEP, el kuwaití Haitham Al Ghais, en la introducción al Boletín Estadístico Anual de la organización publicado hoy, un día después de que los Emiratos Árabes Unidos anunciaran su retirada del grupo.
Esa es la única alusión a las turbulencias que afectan actualmente al sector debido a la guerra de Irán y el cierre del estrecho de Ormuz que se encuentran en el documento, ya que éste abarca los datos hasta el 31 de diciembre, anterior a la crisis que comenzó el 28 de febrero pasado con los bombardeo de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Según el documento presentado en una teleconferencia desde la sede vienesa de la OPEP, el volumen medio del consumo mundial de ‘oro negro’ se situó el año pasado en 105,14 millones de barriles diarios (mbd), lo que supone un crecimiento interanual de 1,3 mbd (un 1,25 %).
Si bien la demanda aumentó en todas las regiones, los mayores incrementos se registraron en Asia, principalmente en China y la India.
Los datos confirman que Estados Unidos es de lejos el mayor consumidor mundial de crudo, con 24,41 mbd de petróleo quemados en 2025, seguido de China (16,88 mbd).
EE.UU. es también el principal productor de ‘oro negro’ con 13,58 mbd tras aumentar el bombeo en 351.000 bd el año pasado.
En cuanto a la oferta mundial de crudo, totalizó 74,85 mbd, un 3 % ó 2,24 mbd más que en 2024. Más de la mitad de esta subida -1,34 mbd- provino de los doce países miembros del grupo y sus 10 aliados, que desde 2016 coordinan juntos sus políticas petroleras en la llamada alianza OPEP+.
Así, las extracciones del grupo de 22 países subieron de 40,47 mbd en 2024 hasta 41,82 mbd el año pasado. El aumento lo encabezó Arabia Saudí con 525.000 bd adicionales, hasta 9,48 mbd, seguido de Kazajistán (+239.000 bd, 1,79 mbd), mientras que Rusia vio caer su bombeo en 670.000 bd, hasta 9,12 mbd, a pesar de que se había comprometido a subirlo.
También México registró un retroceso,al pasar su producción de 1,55 a 1,46 mbd, mientras que la producción de Venezuela subió en 160.000 bd, hasta superar el millón de bd (1,081 mbd).
En conjunto, los países de la OPEP exportaron el año pasado 19,85 mbd, en su mayor parte hacia Asia.
El Boletín no refleja el impacto de la guerra en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, que según la Agencia Internacional de la Energía, con sede en París, ha causado un desplome de unos 20 mbd en el flujo de crudo y productos derivados.
Además, debido a la limitada capacidad disponible para sortear esta crucial vía marítima y el llenado de los depósitos de almacenamiento, los países del Golfo han reducido la producción total de petróleo en al menos 10 millones de barriles diarios.
Las estadísticas de la OPEP revelan que en 2025 hubo una expansión de la capacidad de refino en 1,17 mbd interanual, hasta mediar 86,89 mbd en 2025, «impulsada por mayores tasas de utilización», y un aumento de las reservas probadas mundiales de petróleo crudo, que según la OPEP, se situaron en 1.572 mil millones de barriles al 31 de diciembre.






