Homenaje al poeta y pintor trujillano Adhemar González

Adhemar Gonzalez: Nació un 26 de febrero de 1935,- murió 6 de abril 2021 (Foto Pedro Torres)

 

José Rojas

jose.rojas@diariodelosandes.com

En la sede de Acoinva, organizado por El Ateneo itinerante de Valera, se llevó acabo como parte del relanzamiento de este ente cultural del municipio Valera un homenaje al artista plástico, poeta, escritor y músico Adhemar González, quien por sus extraordinarias habilidades destacó en el mundo de la escultura, pintura y música. Oriundo de la población de La Quebrada, municipio Urdaneta. González nació un 26 de febrero de 1935.

El programa  se rigió de la siguiente manera: Bendición de la exposición de pinturas por el padre Pedro Artigas. Palabras de bienvenida a cargo del directivo del Ateneo Francisco González. Semblanza de la vida de  Adhemar González por el poeta y pintor Rubén Briceño. Y palabras de agradecimiento por el hijo de este ilustre pintor Ollantay Gonzalez.

El presbítero Artigas luego de la respectiva bendición y lectura de la palabra de Dios, destacó que si algo caracterizó a Adhemar González fue su humildad, nunca buscó la gloria a través de sus dones dados por Dios, dejando una huella a su paso, sirvió a la gente con su arte. Es el tiempo de hacer caridad, de asistir a los pobres, hace falta enmarcar nuestra imagen en el amor, vivir con alegría y gozo, pidamos a Dios lo que necesitamos, oro y oremos para que Adhemar tenga vida eterna.

Francisco González directivo del ateneo

Mientras que Francisco González Cruz como directivo del Ateneo agradeció el llamado a la convocatoria del evento donde se dieron cita una serie de personalidades de los quehaceres trujillanos, amigos y cercanos a Adhemar González. Es histórico realizar este evento en el mes de octubre en el que nace Trujillo como provincia autónoma, se crea la Diócesis de Trujillo, y será el mes dedicado al Doctor José Gregorio Hernández. Por estos motivos quisimos como Ateneo ofrecer este acto homenaje a Adhemar González con el propósito de resaltar la figura de este gran amigo, baluarte del pueblo del La Quebrada, donde vio la luz del sol un 26 de febrero de 1935, recorriendo un largo camino, habiendo participado en más de 150 exposiciones  dentro y fuera del país.

 

 

Adhemar vive en el lienzo

Pinto y poeta Rubén Briceño

En ese orden secuencial, el poeta y pintor Rubén Briceño, quien compartió y creció con González, en la presentación de su semblanza de vida de manera poética enfatizó la existencia del poeta Adhemar de Jesús González , quien creció con un comportamiento diferente a los otros muchachos de su edad disfruta y comparte  con ellos sus estudios de primaria, pero siempre se le observa meditabundo, reflexivo, obediente a sus padres y superiores lo cual hacer presagiar que se está gestando una extraordinaria personalidad. Fue un enamorado de los campos, del color de la piedras, del Tucán que asomó el pico y desapareció dejando chispas amarillas en la calma del aire. Adhemar  se inunda de color al ver sus duendes de La Quebrada, a los niños  pobres del cerro del Mango, buscaba el pan para saciar y mitigar el dolor ajeno.

A temprana edad comenzó a gestarse su aflicción por la guitarra y el fervor por la música argentina, a los quince años es dueño de su propia guitarra y tiene novia, una niña de ojos rayados y pelo corto, estudiante del quinto grado, tal vez como la margarita escapada del cuento del abanico de Mande fua. Adhemar en Caracas pinta y pinta, alegrías y tristezas pero la envidia de la gran ciudad deja un sabor amargo, regresando a su terruño La Quebrada.

Adhemar estudió en México, allí escucha el silencio de la ruinas, el paso del jaguar, recorre a Zaragoza, Puebla, se nutre de colores, acentos y canciones.

Adhemar sigue entre el canto, café y colores, en el lienzo hay lunas finas, medio rostro de la Paica o de la Rubia Margot y la lluvia blanca sobre laguna íngrimas.

Con cierto dejo de tristeza el Poeta Rubén va cerrando su semblanza el 25 de diciembre del 2020, el silencio empieza a condensarse no volvió el payador mazorquero a cantar en el patio vacío, ya Adhemar me había regalado una parte de su biblioteca, sabe que los libros se hicieron para dar luz y sabe que en mi casa segura dando luz. Ya para el 06 de abril del 2021, en compañía de sus hijos y familiares el alma de Adhemar vuela a encontrarse con el anciano de los días para el abrazo infinito. A sus 86 años.

Entre pinceladas poéticas y armónicas Rubén Briceño asienta que por el año 1963 Adhemar realiza su primera exposición en la galería  40 a la sombra, incursiona en las artes gráficas y el círculo musical, plasmando  ilustraciones para la revista bohemia.

 

Escuela de vida

Por su parte su Hijo  Ollantay González destacó en su discurso de agradecimiento “Este reconocimiento al positivo trabajo como artista llena de orgullo no solo mi pecho, sino el de muchísimas personas que tocó y aún toca con su arte, que vive a través de esa legítima cosecha de sus obras, es para mí un sentimiento profundo…. Toca las cuerdas del sentimiento patrio, por saber que hay allí un ser humano que hizo escuela, artística, formativa, religiosa, critica, humana para aportar con su trabajo los más honestos impulsos positivos a la sociedad; ¡Sí! Ese orgullo social lo consiguió….Todo este asunto de arte llevó a Adhemar González a hacer con su nutrida personalidad, una escuela que fue misión de su vida y que hoy espero con altísimo agradecimiento a quien fuera mi padre biológico, mi tutor artístico y mi guía espiritual, llevar siempre presente ese legado de cada acción dentro y fuera de la realización artística: Seguirá entonces habiendo en su casa mucha más historia mucho cristianismo primitivo y objetivo, mucho bolivarianismo y patriotismo, mucho pensamiento critico, impresionismo, realismo, abstraccionismo, mucha guitarra clásica: muchas Gracias”

Los invitados rememoraron a Adhemar Gonzalez
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