Gengis-Kan ahora quizás sería menos exitoso

Por: Ernesto Rodríguez

Muchas veces tenemos la tendencia a pensar que los buenos triunfan y los malos fracasan. Pero la historia evidencia que frecuentemente ha triunfado la barbarie. Por ejemplo el guerrero mongol Gengis-Kan (1162-1227) fue el mayor conquistador de la historia, nunca perdió ni una sola batalla y cuando murió en 1227 dejó a sus hijos un vasto imperio que se extendía desde Irán y Kazakhstan en el occidente, a través de toda Asia Central y norte de China hasta el mar de Japón. Luego de su muerte, sus herederos extendieron el imperio mongol desde el Mar Negro hasta las costas del Pacífico de China. Era dos veces más grande que el Imperio Romano cuando éste último llegó a tener su máxima extensión.

El historiador ruso alemán Michael Pradwin (1894-1970) publicó su conocida obra: ‘Gengis-Kan’ en 1935 y refiere que en una ocasión Gengis-Kan dijo a sus oficiales: “¡La mayor felicidad en la vida humana es vencer a los enemigos y perseguirlos! ¡Cabalgar sus caballos y quitarles todo lo que posean! ¡Hacer que vean, bañadas de lágrimas, las caras de los seres que les fueron queridos, y estrechar entre los brazos a sus mujeres e hijas” (1)  Esta obra de Pradwin entusiasmó e inspiró a Adolf Hitler (1889-1945) y Heinrich Himmler (1900-1945), líder nazi alemán de las SS desde 1929 hasta 1945, obsequió una copia de la obra a cada agente de las SS (2).

En efecto, Gengis-Kan embarazó a tantas mujeres que se calcula que una de cada doscientas personas que viven actualmente, descienden directamente de él (3)

Por otra parte, el psiquiatra austríaco Sigmund Freud (1856-1939) en su obra: ‘El Malestar de la Civilización’ (1930) expresa una concepción muy negativa del humano y refiere el famoso dicho: ‘Homo homini lupus’ (el hombre es un lobo para el hombre) y dice: “Cualquiera que recuerde las atrocidades cometidas durante las migraciones raciales, o las invasiones de los Hunos, o el pueblo conocido como los Mongoles bajo Gengis-Kan y Tamerlan, o la captura de Jerusalén por los piadosos Cruzados – cualquiera que recuerde estas cosas tendrá que aceptar con humildad la verdad de esta apreciación” (Cap. V).

De hecho, en el año 2005 el conocido psicólogo social estadounidense David M. Buss (nac. 1953) publicó una obra titulada ‘El asesino en la puerta vecina. Por qué la mente humana está diseñada para matar’ (4) En pocas palabras, Buss plantea en su obra que por evolución darwiniana de nuestros ancestros, el humano actual tiene una potencialidad para matar por muy diversos motivos, aunque no se manifieste en la vida real. Durante 7 años Buss y su equipo se dedicaron a estudiar la potencialidad asesina del humano en diversas partes del mundo. Ellos preguntaban a las personas si alguna vez habían pensado en matar a alguien y encontraron que un 91 % de los hombres y un 84 % de las mujeres habían ‘pensado intensamente’ al menos una vez en matar a alguien y describieron sus casos (Pag. 8). Luego Buss refiere una serie de estudios de esqueletos de ancestros de nuestra especie y muchos murieron violentamente. Nuestros ancestros vivían en grupos que continuamente guerreaban unos con otros y la probabilidad de muerte por violencia era muy grande, sobre todo en hombres. El filósofo estadounidense William James (1842-1910) es muy conocido por su obra sobre el pragmatismo, pero también publicó en 1890 una obra titulada ‘Principios de Psicología’, y en el capítulo titulado ‘Instinto’ dice: “Nosotros, los representantes de una línea de actores que fueron exitosos en un escenario de masacre tras otro, aunque tengamos también virtudes más pacíficas, debemos poseer también, listas para encenderse en cualquier momento, las características siniestras y reprimidas de carácter, por las cuales esos actores vivieron a través de muchas masacres, haciendo daño a otros pero logrando no ser dañados”.

No obstante, el psicólogo darwiniano canadiense Steven Pinker (nac. 1954) en su importante obra ‘Los mejores ángeles de nuestra naturaleza. Por qué la violencia ha disminuido’, publicada en 2011, proporciona sólidas evidencias de que la violencia ha disminuido en el transcurso de la historia. Es decir, a pesar de la potencialidad violenta del humano, poco a poco se ha estado imponiendo la convivencia pacífica y civilizada… ¡Lo cual es muy grato de escuchar!  NOTAS: (1) Pag. 42 en Michael Pradwin (1956) ‘Gengis-Kan’. Edit. Juventud. (2) En Internet: ‘Gengis-Kan’ en Wikipedia The Free Encyclopedia. (3) Pag. 85 en Daniel H. Haybron (2013) ‘Happiness. A Very Short Introduction’. Oxford Univ. Press.(4) David M. Buss (2005) ‘The Murderer Next Door. Why the Mind Is Designed to Kill’. Penguin Books.

*ernestorodri49@gmail.com

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