Redacción Deportes, 25 jun (EFE).- Con el mismo objetivo, el de pasar por primera vez en la historia a la segunda fase de una Copa del Mundo, las selecciones de Egipto e Irán se enfrentan este viernes en Seattle en un partido por el cierre del Grupo G que, a priori, ha despertado polémica por haber sido designado como el del orgullo LGBTI por parte de las autoridades locales.
El propósito de meterse en los dieciseisavos de final no es para nada una utopía en ambos casos, ya que los ‘Faraones’ son líderes de su zona con cuatro puntos y los iraníes ocupan la segunda plaza con dos, por delante de Bélgica, que antes del inicio del torneo era la favorita para barrer a sus tres rivales.
En el caso de Egipto, la victoria le dará el pasaporte como ganador del grupo e incluso el empate puede servirle, en caso de que el juego entre Bélgica y Nueva Zelanda también termine en tablas.
Los egipcios quedaron eliminados en sus tres participaciones anteriores (1934, 1990 y 2018) y sienten que esta vez la clasificación no se les pasará como agua entre los dedos, ya que han conformado un equipo equilibrado que lidera el estelar Mohammed Salah, quien se ha visto en un gran momento de forma sobre todo en el triunfo contra Nueva Zelanda, partido en el que anotó un gol y dio una asistencia.
«Sé que sobre mí recae la mayor esperanza de la clasificación y sé que podemos conseguirla con la ayuda del equipo», señaló el exdelantero del Liverpool a la prensa internacional.
La formación titular de Egipto solo se conocerá horas antes del inicio del partido debido a los problemas físicos que han aquejado en los últimos días al centrocampista Hamdi Fathi y al delantero Hamza Abdelmaguid.
Irán va ganando a la adversidad

Por los lados de Irán, la selección con más tropiezos entre las 48 del Mundial 2026, la gigante ola de solidaridad que se ha formado debido a las restricciones del Gobierno de Estados Unidos como coletazo del conflicto entre ambos países le ha dado al combinado asiático una fuerza interior que le ha permitido añadirle a su fútbol ese extra que hoy la tiene soñando con la hazaña de la clasificación.
Los empates frente a Nueva Zelanda y Bélgica le han dado también confianza y solidaridad dentro de la cancha, lo que espera contra Egipto para conseguir una victoria que le podría dar no solo el pase a la siguiente ronda, sino avanzar como primera del Grupo G.
Irán tiene disponibles a todos sus jugadores y saldrá al campo del estadio de Seattle comandada por el atacante Mehdi Taremi, acompañado del centrocampista Saman Ghoddos y el experimentado Alireza Jahanbakhsh, entre otros.
Al igual que la delegación de Egipto, la de Irán ha manifestado su repudio a que el partido de este viernes en Seattle haya sido designado como ‘Del Orgullo LGBTI’ por la ciudad anfitriona, y el presidente de la federación iraní, Mehdi Taj, calificó la iniciativa de «irrazonable» porque choca con sus valores y tradiciones.
Asimismo, ha pedido a la FIFA que solo se permita la exhibición de banderas nacionales oficialmente reconocidas en las gradas del estadio y por ningún motivo las del arcoíris.
El encuentro está pactado para comenzar a las 20:00 hora local (3:00 GMT del sábado).
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