Ciudad de México, 1 oct (EFE).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cumple este jueves dos años en el cargo con la continuidad del proyecto de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) como sello de Gobierno, pero ante desafíos propios para acelerar la economía, contener al crimen organizado y conducir con «cabeza fría» la relación con Estados Unidos ante la agresiva retórica del presidente Donald Trump.
Sheinbaum, en este tiempo, ha contado con un notable respaldo en cuanto a popularidad, al registrar una aprobación de su gestión superior al 65 %, según las últimas encuestas nacionales como la del diario El Financiero, lo que la convierte en una de las líderes mejor valorada en el continente americano.
«Las y los mexicanos no queremos injerencias, ni intervencionismos, ni violación a nuestra territorialidad”, afirmó Sheinbaum este domingo en el Zócalo, la gran plaza de la capital mexicana, en un discurso al fin de una gira nacional para rendir cuentas.
La mandataria ha mantenido una delicada relación con Trump, a quien evita confrontar directamente, y prefiere centrarse más en los hechos que en las palabras del inquilino de la Casa Blanca, y ha subrayado la importancia de mantener la «cabeza fría» con Washington.
En la Asamblea General de la ONU, la semana pasada, el presidente estadounidense defendió el empleo de un fuerte poder militar contra los carteles y reclamó a México mayores acciones frente a zonas controladas por organizaciones criminales al asegurar que era el «epicentro» de la violencia del narcotráfico.
«Coordinación, sin subordinación», es el lema que repite sin descanso Sheinbaum ante la beligerancia verbal de Trump.
Para el académico de la Facultad de Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Edgar Ortiz-Arellano, estos dos años han estado marcados por «logros» y «problemáticas muy complejas”, unas heredadas de la estructura del país y otras derivadas de la coyuntura internacional, en una especie de «claroscuros».
Entre los avances, el académico destacó la reducción de la pobreza y estabilidad macroeconómica, pero advirtió de que México necesita crecer más para materializar los objetivos de desarrollo del Gobierno.
Por su parte, Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, observó una «recuperación de la inversión, el consumo y el empleo formal y considera que ese crecimiento puede ser sostenible, aunque precisó que hacen falta mayor certidumbre para invertir.
Violencia, la gran deuda
El gran desafío sigue siendo la violencia, pese a que el Gobierno destaca una reducción superior al 50 % en el promedio diario de homicidios dolosos desde septiembre de 2024, al pasar de 86,9 asesinatos diarios en septiembre de 2024 a 40,8 diarios en agosto de 2026.
«La reducción del homicidio doloso es la mitad de cuando recibimos», destacó la mandataria.
A pesar de que Sheinbaum considera a su antecesor -del mismo partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)- como su mentor político, lo cierto es que su Administración se ha distanciado de la política de «abrazos y no balazos» predicada durante el sexenio de López Obrador, y que ha sido muy criticada por expertos.
Ortiz-Arellano reconoció esa disminución en los homicidios, pero advirtió de que «esto no necesariamente refleja que el país esté pacificado», ante delitos como la extorsión y la desaparición de personas, así como la fortaleza del crimen organizado en varias zonas del país.
Ante esta situación, Washington ha insistido en que México debe hacer más para combatir la violencia y ha apuntado a la corrupción de funcionarios públicos como parte del problema.
Especialmente significativo es el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el senador Enrique Inzunza, acusados formalmente en abril por fiscales estadounidenses de presuntos delitos de narcotráfico y armas vinculados al Cartel de Sinaloa.
Ese estado del oeste de México vive desde hace más de dos años una ola de violencia de gran magnitud, con miles de muertos y desaparecidos, con la pugna entre dos facciones del cartel.
Desde el Gobierno se defiende, no obstante, la contundencia en el combate al crimen organizado, al recordar operaciones de gran calado como el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘el Mencho’, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en febrero de este año.
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