Dominicus

Qué  San Francisco de Asís derrame miles de bendiciones.

Domingo, 4 de octubre de 2020 / 27º del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Lectura del libro de Isaías (5,1-7):

Voy a cantar en nombre de mi amigo un canto de amor a su viña. Mi amigo tenía una viña en fértil collado. La entrecavó, la descantó, y plantó buenas cepas; construyó en medio una atalaya y cavó un lagar. Y esperó que diese uvas, pero dio agrazones. Pues ahora, habitantes de Jerusalén, hombres de Judá, por favor, sed jueces entre mí y mi viña. ¿Qué más cabía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? ¿Por qué, esperando que diera uvas, dio agrazones? Pues ahora os diré a vosotros lo que voy a hacer con mi viña: quitar su valla para que sirva de pasto, derruir su tapia para que la pisoteen. La dejaré arrasada: no la podarán ni la escardarán, crecerán zarzas y cardos; prohibiré a las nubes que lluevan sobre ella. La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel; son los hombres de Judá su plantel preferido. Esperó de ellos derecho, y ahí tenéis: asesinatos; esperó justicia, y ahí tenéis: lamentos.

Palabra de Dios

A. Te alabamos Señor

Salmo Sal (79,9.12.13-14.15-16.19-20)

R/. La viña del Señor es la casa de Israel

Sacaste una vid de Egipto,

expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste.

Extendió sus sarmientos hasta el mar,

y sus brotes hasta el Gran Río. R/.

¿Por qué has derribado su cerca

para que la saqueen los viandantes,

la pisoteen los jabalíes

y se la coman las alimañas? R/.

Dios de los ejércitos, vuélvete:

mira desde el cielo, fíjate,

ven a visitar tu viña,

la cepa que tu diestra plantó

y que tú hiciste vigorosa. R/.

No nos alejaremos de ti:

danos vida, para que invoquemos tu nombre.

Señor, Dios de los ejércitos,

restáuranos, que brille tu rostro y nos salve. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (4,6-9):

Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y súplica con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Finalmente, hermanos, todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta. Y lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis, visteis en mí, ponedlo por obra. Y el Dios de la paz estará con vosotros.

Palabra de Dios

A. Te alabamos Señor

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (21,33-43):

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: «Tendrán respeto a mi hijo.» Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: «Éste es el heredero, venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.» Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?»

Le contestaron: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.»

Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente?» Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»

Palabra del Señor

A. Gloria a ti Señor Jesús


Reflexión

Pbro. Tomas Espinosa

La verdadera paz no es una paz basada en el temor, en la sospecha, en la desconfianza recíproca, sino más bien en la justicia vivificada e integrada por la caridad y puesta en práctica en la libertad. Es esta la paz que nuestro pueblo anhela y es esta la razón por la que el gobierno no tiene paz y tampoco nosotros “El pueblo”. Muy estimados hermanos y hermanas Jesús en el evangelio de este domingo se dirige a quienes tienen la tarea de custodiar la viña de Dios, se dirige a los jefes del pueblo, a los sacerdotes y ancianos, y en este domingo en especial se dirige a nuestros gobernantes. También nos habla a todos los que formamos parte del pueblo de Dios, cristianos y no cristianos, pues el mensaje de Cristo es universal. En el evangelio se enfatiza el amor de Dios que da y al mismo tiempo es un amor que exige responsabilidad en lo que a cada uno Dios le ha encomendado según vocación, profesión u oficio. Custodiar, cuidar la viña, esta viña que es el pueblo de Dios y esta tierra que a Dios pertenece. Piensa que muchos de los que han sido llamados a cuidar nuestro país y que infielmente han obrado, sufrirán las consecuencias de sus malas obras “Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores”. Las palabras fuertes de Jesús buscan despertar la conciencia en cada uno de nosotros, es un llamado a la responsabilidad en cuidar la viña del Señor, dando lo mejor de sí, donándose a los demás, de servir al pueblo y no de servirse del pueblo para llevar obstinadamente adelante una fracasada ideología. En la parábola el propietario de la viña es Dios, quien cultiva y espera que cada uno de sus hijos recojamos frutos en abundancia. Que  San Francisco de Asís nos proteja de los viñadores infieles ¡Feliz domingo para todos!

Tomas Fernando Espinosa Aguilar

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