Por: Ismar Linares
Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras, durante su visita a Valera en el marco del 63° aniversario de Acoinva, advirtió que revertir los índices de pobreza regional exige abandonar la inercia del modelo tradicional para dar paso a la agregación de valor, la industrialización del campo y la atracción efectiva de inversionistas.
“Trujillo tiene un doble reto de cara a la realidad nacional y a los años que han de venir. El primer reto es a lo interno: figura siempre en la escala del Producto Interno Bruto como uno de los estados más pobres de Venezuela. Es una realidad que debemos afrontar y que debemos cambiar. Trujillo tiene frente a sí un reto importante en cuanto a la agregación de valor para poder generar riqueza, y luego el reto de crear estructuras para poder exportar y generar divisas”, aseveró Capozzolo.
Del potencial agrícola a la agroindustria
El líder gremial cuestionó que durante décadas el discurso sobre el desarrollo trujillano se haya limitado a reconocer sus ventajas comparativas agrícolas sin concretar una verdadera transformación estructural que genere empleo calificado e incremente los ingresos de las familias trujillanas.
“La primera oportunidad que yo pudiera señalar es el inmenso potencial agrícola que tiene el estado Trujillo, pero eso no es nuevo, eso ha sido así desde hace muchísimos años. El reto que tenemos en este momento es distinto: sabiendo esa potencialidad, ¿qué vamos a hacer de distinto de cara al futuro para que haya realmente una agregación de valor? ¿Es que realmente vamos a desarrollar la agricultura y entonces también vamos a desarrollar la agroindustria para darle valor a esos productos agrícolas que salen del suelo trujillano?”, enfatizó el dirigente empresarial.
Capozzolo recalcó que este cambio de modelo debe poner en el centro a la población, garantizando oportunidades laborales tanto para la mano de obra con capacidades básicas como para los profesionales con formación técnica o especializada.
Factores que frenan la productividad y la urgencia de alianzas
Así mismo, el presidente de Fedecámaras detalló algunos detalles estructurales que ahogan la capacidad competitiva del empresariado local, ubicando entre los factores más críticos las fallas en los servicios públicos, la presión tributaria y la sequía crediticia.
“Debemos afrontar los elementos y los factores que limitan la productividad en el estado Trujillo: primordialmente la discontinuidad en el servicio eléctrico, los impuestos que las empresas están pagando, la falta o escasa profundidad del crédito en la cartera frente al PIB, y obviamente la economía inflacionaria que ha tenido el país. Son retos que de anteojo se puede avizorar que no los puede resolver solamente la empresa privada”, advirtió.
Para concluir, el vocero empresarial insistió en que superar la condición de vulnerabilidad económica en la entidad andina requiere desactivar la confrontación ideológica y establecer una visión de desarrollo acordada entre los sectores público y privado: “Debe haber un entendimiento entre la empresa privada y el sector público para poder abordar estos problemas, y debe haber una visión conjunta, compartida y consensuada de desarrollo del estado y del país para poder lograrlo”.
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