El equipo de Cotejo.info analizó la afirmación de la gobernadora de Aragua, Joana Sánchez, quien el 31 de julio de 2026, durante su programa de radio y televisión “Aragua Nos Une”, atribuyó los cortes eléctricos prolongados en la entidad a los daños dejados por el doblete sísmico del 24 de junio en las líneas de transmisión y subestaciones del país. Tras contrastar la declaración con reportes ciudadanos y periodísticos previos a los terremotos, el equipo concluyó que se trata de una media verdad.
Según explicó Sánchez junto al alcalde Rafael Morales, la falla en la planta Termocarabobo —que enviaba cerca de 600 megavatios hacia la región central— dejó a Aragua sin ese suministro tras el sismo: “Ha sido fuertemente afectado por el doblete sísmico […] debido al doblete sísmico y después la gran cantidad de réplicas, más de 1.400, siguen afectando”, declaró la mandataria, en unas palabras replicadas por varios medios y redes sociales.
Sin embargo, la revisión de Cotejo.info encontró una discrepancia en la temporalidad de la crisis: si bien tras los terremotos se sumaron dos horas diarias adicionales de suspensión del servicio, en Aragua ya se registraban cortes de entre seis y ocho horas al día.
Esto demuestra que los apagones prolongados no nacieron con el fenómeno natural, sino que este actuó como un agravante sobre un sistema que ya operaba bajo esquemas de racionamiento severo, conocidos como “Planes de Administración de Carga”.
El deterioro del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) es crónico y está documentado desde el mega apagón de marzo de 2019, que dejó a Venezuela sin servicio por más de cinco días y golpeó especialmente a Aragua. Los años siguientes registraron explosiones en subestaciones como El Limón y Santa Cruz, cortes de hasta 18 horas seguidas en 2021, la implementación del racionamiento de cuatro horas diarias en 2022 y un incremento del 16 % en las fallas del servicio entre 2022 y 2023, según el Comité de Afectados por Apagones.
Para 2025, la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) reveló que el 39 % de los hogares venezolanos padecía apagones diarios, lo que confirma que la crisis eléctrica responde a una desinversión sostenida en infraestructura, donde factores externos —sequías, altas temperaturas o, en este caso, sismos— terminan por colapsar una red ya inestable.
Cotejo.info sí encontró evidencia de que el doblete sísmico afectó cableado, transformadores y plantas de generación: la Planta Termocarabobo redujo su capacidad en 600 MW, de los cuales se ha recuperado parcialmente el 50 %, y colapsaron tres de diez torres de la línea de transmisión de 400 kV en el tramo Planta Centro-Yaracuy.
Por todo esto, Cotejo.info concluye que la afirmación de Joana Sánchez es una media verdad: los terremotos sí dañaron infraestructura eléctrica clave, pero los cortes prolongados en Aragua son anteriores al desastre natural y responden, sobre todo, a la falta de inversión y mantenimiento en el sistema eléctrico nacional.
El texto completo del análisis, con la cronología de la crisis eléctrica en Aragua desde 2019 y las fuentes consultadas, está disponible en Cotejo.info: https://cotejo.info/2026/08/media-verdad-joana-sanchez-sistema-electrico-afectado-terremotos-aragua/
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