Jose Rojas
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“Dios «pagará a cada uno conforme a sus obras» (Romanos 2:6)
La cita que refiere Pablo en nuestro pasaje de hoy, está en el Salmo 62:12 «pues tú pagas a cada uno conforme a su obra» y en Proverbios 24:12 «Porque si dices: ‘Lo cierto es que no lo supimos’ ¿acaso no lo considerará el que pesa los corazones? el que mira por tu alma, él lo conocerá, y él pagará al hombre según sus obras.» Esto es una proposición bastante asustadiza si usted piensa en ello. ¿Qué hombre o mujer cuerda desea que le juzguen según sus obras?
Un compañero mío me dijo recientemente, «Pienso que Dios es un tipo bueno. Pienso que los niños y adultos, son gente buena aún no siendo cristianos, Él sabe que ellos tienen buenos corazones. Él los dejará entrar al Cielo.» Él usó la palabra bueno tres veces: Dios es bueno, mis chicos son buenos y ellos tienen corazones buenos. Lamentablemente mi amigo está más equivocado que en lo correcto. Dios no es un «tipo bueno» que rompe las reglas para cierta gente. Es una tontería pensar que nuestras obras, mientras estamos en esta tierra, nos permitirán entrar en la santa presencia de Dios por la eternidad – no importa cuan «buenos» tratemos de ser. ¿Tiene un buen corazón, suficientemente bueno para Dios? El salmista escribió en el Salmo 143:2, «No entres en juicio con tu siervo, porque no se justificará delante de ti ningún ser humano». ¿Qué significa «ninguno» para usted?
¿Piensa usted que podría ser una excepción de la regla? ¿Piensa usted que sus obras en esta vida están suficientemente bien para Dios de manera que le permita entrar en el cielo? ¿Qué le hace tan especial? Nadie es justo delante de Dios, y eso incluye sus hijos y demás seres queridos. El Señor es perfecto, nosotros no – realmente es así de simple – todos nosotros necesitamos un Salvador. Dios mismo murió de modo que pudiéramos vivir. Es un regalo ofrecido a todos – simplemente tenemos que aceptarlo-. ¿Lo hará?
Fuente: Liga del Testamento








