Consultorio para el Alma | ¿Qué tipo de luz eres tú? | Por: José Rojas

 

«Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: »»Te he puesto para luz de los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra» Hechos 13:47

En la expansión del evangelio, los judíos tenían muy claro que ellos no estaban interesados en lo que Pablo y Bernabé tenían que decir. Así que Pablo y Bernabé llevaron su mensaje de salvación a los Gentiles diciendo a los judíos: “Muy bien, puesto que la desecháis y no os juzgáis dignos de la vida eterna, nos volvemos a los Gentiles.” El Señor había convertido a Pablo y Bernabé en “luz para los Gentiles”. ¿Cuál es el sentido de la luz? La luz ilumina la oscuridad, tal y como un reflector convierte el escenario de un teatro en día, o la almena de un faro advierte a un barco de algún peligro inminente. La canción infantil dice: “Esta pequeña luz mía, la voy a dejar brillar; déjala brillar; déjala brillar; déjala brillar; todo el tiempo”. Pablo y Bernabé no sólo estaban dejando brillar su luz; de hecho, ellos mismos se convirtieron en luz.

Ayer, comencé este mensaje devocional mientras recorría las calles de mi ciudad, cuando me percate que  una señora estaba sentada cerca de donde me encontraba, quien parecía preocupada, así que le pregunté  que le pasaba, me responde “ estoy algo cansada”, y aunque se negaba a aceptar mi ayuda, negándose ella. Le insistí que para mí no era problema en absoluto, y mientras la ayudaba a levantarse también le pregunté si podía llevarle las maletas. Accedió de buena gana. Mientras caminábamos y hablábamos, me contó que estaba regresando a casa, luego de haber hecho varias colas para la compra de alimentos. También me dijo que,  ella caminaba dos días  a la semana desde Motatán a Valera, y tenía dificultad para ver, y  ubicarse en las calles para el regreso, y por ello se sentaba en las esquinas.

En ese momento me olvide de mis asuntos y me dediqué a ayudar a este ser humano en apuros, dejé que Jesús se expresara a través de mi en una acción de bondad hecha al azar. Me convertí en una luz para el mundo — para esta mujer en particular. Cómo y Por qué, no estoy seguro. Lo que sí sé es que yo había estado viviendo la Palabra. La Palabra estaba en mí y mi luz brilló intensamente por un momento en esa acción — en este mundo oscuro.

¿En qué clase de luz te has convertido? ¿Qué clase de luz emana de ti cuando entras a tu lugar de trabajo? ¿Es diferente a cualquier otra? Y ¿qué me cuentas de cuándo estás en la fila del supermercado? ¿Has dejado que la Palabra de Dios habite en ti? Ese día martes había muchas necesidades. Sin embargo, la que me mostró el Señor fue una viejecita que necesitaba ayuda para encontrar su camino a  su lugar de origen. ¿Fue una respuesta a sus oraciones? No lo sé, pero puede haber sido la respuesta a las oraciones de su nieta cuando le había pedido al Señor que ayudara a su abuela a llegar a casa sana y salva. ¿Qué me dices de ti? ¿Responderás la próxima vez que el Señor te de un codazo con la necesidad de alguien? ¿Serás la respuesta a una oración?

Joserojastrejo68gmaill.com

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