Jose Rojas
joserojastrejo68@gmail.com
“Entonces hubo un gran vocerío y, levantándose los escribas de la parte de los fariseos, discutían diciendo: –Ningún mal hallamos en este hombre; que si un espíritu le ha hablado, o un ángel, no resistamos a Dios. Como la discusión era cada vez más fuerte, el comandante, temiendo que Pablo fuera despedazado por ellos, mandó que bajaran soldados, lo arrebataran de en medio de ellos y lo llevaran a la fortaleza. (Hechos 23:9-10)”
Los Fariseos eran más receptivos al mensaje de Pablo sobre la resurrección de Jesucristo que los Saduceos. ¿Por qué? Porque creían en lo sobrenatural. En otras palabras, los Fariseos decían. “Oye, si él dice que alguien resucitó, no tenemos ningún problema con eso”. Los Saduceos evidentemente no estaban de acuerdo y la disputa subsiguiente se hizo violenta de nuevo.
Hay una cosa que encuentro interesante sobre ese intercambio y cómo Pablo podía encender tal desacuerdo entre Fariseos y
Saduceos, uno que previamente había estado calentándose sin hacer erupción por generaciones. ¿Pero fue Pablo realmente o Jesús? Jesús advirtió a sus discípulos en Lucas 12:51-53, “¿Pensáis que he venido para traer paz a la tierra? Os digo: no, sino enemistad. De aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres; estará dividido el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra su suegra”
Basado en esas palabras, creo que no debe ser una gran sorpresa que Saduceos y Fariseos estuviesen divididos en relación al asunto de la resurrección. O tampoco que nuestros familiares o amistades puedan dividirse en relación a Jesús. Pablo nos dice en Romanos 12:18, “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.” Eso no significa que para nosotros la vida en Cristo siempre será fácil mientras estemos en esta tierra. Algunas veces el sólo ser Cristiano nos traerá conflicto con otros. ¿Estás preparado?
¿Tratas de evitar el conflicto? A pesar de que hemos sido llamados para ser pacificadores, (Mateo 5:9, “Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios.”, algunas veces el conflicto te encontrará como consecuencia de tu fe. El estudioso de la Biblia Mathew Henry una vez escribió,” los que están menos aferrados a su vida presente, son los que están más preparados para la vida por venir”. A mí me encanta esa frase. En otras palabras, la meta no es la paz en esta vida sino en la que está por venir. Con ese pensamiento en mente podemos más fácilmente aceptar y aceptar los conflictos que hemos encontrado por Jesús sin mucha ansiedad. ¿Has tenido dificultad con un asunto que, si hablaras de ello basado en las enseñanzas de la Biblia, te traería desacuerdos con algún familiar o amigo? ¿Por qué te has estado reprimiendo? En oración, considera que algunas veces Jesús utilizará nuestra voz para confrontar amorosamente.
Fuente: Liga del Testamento
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