Consultorio para el Alma | ¿En Quién Pones Tu Fe?

Por: José Rojas

Constituyeron ancianos en cada iglesia y, después de orar y de ayunar, los encomendaron al Señor en quien habían creído. (Hechos 14:23)

Pablo y Bernabé estaban estableciendo Iglesias, así que para cada iglesia establecida tenían que escoger a los ancianos (lideres) que continuarían dirigiendo la iglesia después que se fueran. Superficialmente, esto no parecería demasiado difícil, pero piensa en esto — cuánta experiencia tenían hasta los nuevos Cristianos más experimentados — Posiblemente dos meses? Eso implica una gran demostración de fe, el encomendar el nacimiento de nuevas Iglesias a alguien que es a su vez un nuevo creyente.

Así que podrías plantearte la pregunta: ¿En quién depositaron su confianza? Ciertamente no fue en los nuevos ancianos. Evidentemente depositaron su confianza en el Señor, y mira cómo lo “después de orar y de ayunar, los encomendaron al Señor” Con frecuencia nos encontramos con un Nuevo jefe en el trabajo, conocemos a un Nuevo compañero de trabajo o enviamos a nuestros niños a un Nuevo año escolar con nuevos compañeros de clase y nuevos maestros, y sin embargo, ¿en quién estamos depositando nuestra confianza? ¿En quién debiera ser — en el nuevo jefe, empleado, compañero de trabajo, compañero de clase, maestro, o en el Señor?

Muchas veces las personas nos decepcionan. No cumplen con las responsabilidades o la confianza que depositamos en ellas. Sólo una es merecedora de nuestra confianza: nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Si antes te has sentido decepcionado de las personas (¿y quién no lo ha sentido?), quizás puedas considerar seguir el camino de Pablo de Bernabé: orar, ayunar y comprometerte con el Señor: luego, depositar tu confianza en el Señor, no en los hombres — Jesús nunca decepcionará.

Hay numerosas situaciones documentadas en las Escrituras en las que Pablo expresaba decepción con la conducta de uno de los ancianos que había escogido, algún miembro de la nueva iglesia, o uno de sus compañeros de trabajo. Pero Pablo nunca perdió su disposición de “escoger”. ¿Por qué? Porque Pablo colocaba su confianza en el Señor, no en los hombres. ¿En quién depositas tu confianza? ¿Cómo el hecho de confiar en Dios, y no en los hombres, puede cambiar tu perspectiva de los eventos que ocurren en tu vida hoy? ¿Qué pasos puedes tomar hoy para depositar completamente tu confianza en Dios?

Fuente: Liga del testamento

joserojastrejo68@gmail.com

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