¡EL CORAZÓN NOBLE DEL VENEZOLANO!!!!!
Ha pasado ya semana y media desde el desastre natural que cambió la vida de nuestro pueblo. Diez días con sus diez noches de jornadas que oprime el corazón, pero que al mismo tiempo nos devuelve la fe de lo que significa ser venezolano. La labor de los grupos rescatistas (los de aquí, los que vinieron de afuera cruzando fronteras, y los voluntarios civiles que se sumaron sin más credencial que las ganas de ayudar al prójimo) ha sido una proeza de barro, sudor y milagros. Encontrar y extraer sobrevivientes donde el panorama pintaba desolación no es solo un trabajo técnico; es un acto de FE absoluta.
El dantesco panorama dejado por el desastre natural —tras diez días de dolor, pero también de una heroica movilización civil y de rescate— contrasta severamente con la actitud de aquellos sectores que pretenden politiquear de manera irresponsable con el sufrimiento del pueblo. Mientras la sociedad civil, los voluntarios y los cuerpos de rescate (incluyendo las brigadas caninas como Tsunami, Kayra y Max) han arriesgado sus vidas en el barro sin pedir nada a cambio, resulta inaceptable cualquier intento de instrumentalizar la desgracia ajena para obtener crédito político, propaganda o protagonismo institucional. La respuesta de la gente de a pie ha dejado en claro que la verdadera resiliencia venezolana no depende de directrices partidistas. La ayuda se ha movilizado por empatía pura, demostrando que, en los momentos más oscuros, las barreras y divisiones políticas se caen por completo. La sociedad civil dio una lección magistral de organización espontánea, evidenciando que el verdadero liderazgo está en el corazón de la gente y no en las agendas de quienes buscan figurar. El gobierno y las instituciones del estado, las Fuerza Armadas, Cuerpos de Seguridad y Defensa Civil han hecho lo correcto ante una emergencia humanitaria de esta magnitud, la mezquindad de hacer política con el dolor ajeno queda completamente expuesta y en evidencia frente a un país que hoy se levanta unido a limpiar los escombros.
GLORIA AL BRAVO PUEBLO.
CUANDO EL DOLOR NOS UNIÓ Y EL MUNDO SE VOLVIÓ VENEZOLANO
Si el corazón de nuestro pueblo se desbordó en las calles, la mirada al cielo nos recordó que no estábamos solos. El doble terremoto que sacudió a Caracas y La Guaira nos dejó el corazón herido, pero al mismo tiempo activó un despliegue de amor, solidaridad y humanidad a nivel mundial que merece ser escrito con letras de oro. Más de 147 países, 31 Organismos Internacionales han extendido sus brazos hacia Venezuela en una carrera contra el reloj.
Damos las gracias a cada nación que envió a sus hombres y mujeres a jugarse la vida en nuestra tierra. Destaco la participación de los «Topos» de México, así como de delegaciones de El Salvador, Colombia, España, Italia, Alemania y los Países Bajos, cuyos rescatistas arriesgaron sus vidas entre los escombros compartiendo el dolor y la esperanza de las familias venezolanas. A este esfuerzo humano se sumaron artistas, deportistas y figuras del entretenimiento nacional e internacional, quienes utilizaron su alcance digital para recaudar fondos, movilizar insumos y difundir información clave para el reencuentro de familias. Venezuela guardará una gratitud eterna hacia cada nación y voluntario que ayudó al país a levantarse de las ruinas. A las Victimas una Oración por su ETERNO DESCANSO y a sus Familiares mis palabras de SENTIDO PÉSAME.
DALE SEÑOR EL DESCANSO -ETERNO Y QUE BRILLE PARA ELLOS LA LUZ ETERNA. QUE DESCANSEN EN PAZ. AMÉN.
DUELO NACIONAL
