• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
miércoles, 27 mayo 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Cartas | Desguazar máscaras | Por: Juancho José Barreto González

por Juan Barreto
10/01/2025
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

Ajusta bien las ligas en sus orejas para que no se le caiga la máscara. Por supuesto, como en toda carnavalización, la máscara es temporal, dura unos cuantos días para mantener una excepción del orden, no una inversión. Creo que una de las pautas que sostiene el enmascarado temporario es seguir un guion que ajusta a la persona al rol representado por la máscara. La persona se vuelve máscara, se ajusta en la función social cotidiana de persona vuelta máscara enmascarada. Para ello necesita un tropel de recursos para producir la sustitución, el doble, el otro enmascarado.

Una consecuencia nefasta, se pierde el rostro real. La persona enmascarada es una construcción teatral donde coinciden necesariamente acto y rostro oculto, siendo el acto, al mismo tiempo acto y lenguaje, la muestra evidente de la sustitución de un rostro que finge ser el original, el válido, el legal. En fin, el acto sustituye al guion, la máscara actuante ya es lo que quiso ser. El protocolo de la máscara contiene en sí mismo el germen de sustitución del otro enmascarado por la esencia de su representación. La máscara ya es lo que el otro finge ser y sustituye a este último. Así es, así actúa y tiene una nueva pretensión. No quiere ser una sustitución temporal, teatral, huidiza, quiere romper el orden establecido o, por lo menos, seguir insistiendo en su doblez: dos presidentes…dos tal, dos cual…

Este fenómeno de insistencia para la sustitución temporal de un orden, lo que conocemos como carnaval, se ha introducido como estrategia política, teatral y de redes sociales para debilitarlo, al orden, y, si es posible, sustituirlo, no temporalmente en un espacio doble (otra presidencia, otra asamblea, otro tribunal) sino echarlo del poder. De tal manera, se le quiere introducir al carnaval una condición funcional imposible como lo es la sustitución permanente. Se necesitaría de un auditorio totalmente absurdo para que este absurdo aspecto se cristalizara como “máscara permanente de sustitución permanente”. Este rasgo temporal en sí se limita a sí mismo por la condición de realidad histórica que rodea a este escenario no tan trivial, pero carnavalesco.

Sin querer, o sin saberlo, estamos abordando la condición teatral de las ideologías en un mundo de representaciones que utiliza a la tecnología como instrumento ideal de masificación rápida y sin explicaciones reflexivas que desmonten al espectáculo dado.

Cada grupo se representa y dice ser, hace teatro. Esto es propio de la representación. Pero, acá estoy insistiendo, en ver parte del teatro como carnaval. La representación en sí no tiene que ser carnavalesca pero sí protocolar. Sería interesante revisar, estudiar más bien, la semiótica del protocolo como generadora de poder y de máscaras de poder. Ya he dicho que la carnavalización pretende sustituir temporalmente a uno por el otro, en son de fiesta, en son de parranda, el tiempo de la fiesta.

Al introducirse como estrategia política y pretender la sustitución permanente, la fiesta le da paso a la amenaza y a la incertidumbre y esto genera una extraña catarsis en el auditorio que pudiera trasladar el espectáculo, y de hecho lo hace, a su vida cotidiana.

Lea también

La delgada línea roja: ¿Por qué un periodista no es un publicista? | Por: Alexander González

El guardián de la verdad y el debate: ¿Qué hace realmente un periodista en el siglo XXI? | Por: Alexander González

27/05/2026
El hito histórico del 23 de enero  | Por: David Uzcátegui

Una puerta para sanar a Venezuela | Por: David Uzcátegui

26/05/2026
Los valles altos trujillanos y su gañan el morocho Francisco González Cruz  |   Por: Alirio Rangel Díaz

Los valles altos trujillanos y su gañan el morocho Francisco González Cruz | Por: Alirio Rangel Díaz

25/05/2026
VERICUETOS POLÍTICOS |  ¡MARIA CORINA AVANZANDO!  |   Luis Aranguren Rivas. 

MIS VERICUETOS | LA ABUELA DE VENEZUELA | Por: Luis Aranguren Rivas

25/05/2026

Necesitamos una técnica política y un pensamiento para “desguazar” máscaras para que la fiesta y la tragedia política cedan paso a la reflexión política con el otro sin desplazar al necesario carnaval que disipa las tensiones.

proyectoclaselibre@gmail.com

 

 

 

 

 

 

.

RelacionadoPublicación

La delgada línea roja: ¿Por qué un periodista no es un publicista? | Por: Alexander González
Opinión

El guardián de la verdad y el debate: ¿Qué hace realmente un periodista en el siglo XXI? | Por: Alexander González

27/05/2026
El hito histórico del 23 de enero  | Por: David Uzcátegui
Opinión

Una puerta para sanar a Venezuela | Por: David Uzcátegui

26/05/2026
Los valles altos trujillanos y su gañan el morocho Francisco González Cruz  |   Por: Alirio Rangel Díaz
Opinión

Los valles altos trujillanos y su gañan el morocho Francisco González Cruz | Por: Alirio Rangel Díaz

25/05/2026
Siguiente

SOBRE EGOCENTRISMO Y DESDICHA | Por: Ernesto Rodríguez

Publicidad

Última hora

La selección brasileña inicia la concentración para el Mundial… ¡en helicóptero!

Rocío San Miguel regresa a Venezuela para atender actuaciones judiciales pendientes

El efecto de 21 días sin móvil en escolares: dormir mejor, menos depresión y paz mental

Hamás confirma la muerte de su nuevo líder de las Brigadas Al Qasam tras ataque israelí

A 15 días del Mundial 2026: El día que El Salvador fue víctima de la mayor goleada

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales