Bogotá, 27 feb (EFE).- El cantante colombiano Carlos Vives reivindica la identidad hispanoamericana y asegura que «Estados Unidos debería sentirse orgulloso» de que quienes proceden del resto de América sean sus vecinos, al subrayar la contribución histórica de los que migraron para «ayudar a levantar ese país».
«Todos somos americanos», afirmó en una entrevista virtual con EFE el cantante oriundo de Santa Marta (norte), quien sostiene que su política pasa por defender una trayectoria musical que habla de Colombia y que está creada desde la diversidad cultural.
Para Vives, sus canciones siempre han sido una celebración de los orígenes: «Nuestra música fue una fiesta a la diversidad de nuestra identidad, a nuestra hispanidad, a nuestra americanidad, a la cultura indígena, a ese mestizaje con el español», subrayó.
Recuerda que eligió hacer una música local, sin expectativas de marcharse, pero que fue precisamente fuera del país, concretamente en Estados Unidos, donde comprendió que habían sido los propios migrantes colombianos, venezolanos, ecuatorianos y mexicanos, entre otros, quienes llevaron esas canciones consigo y las convirtieron en un punto de encuentro, una experiencia que le confirmó que, más allá de las fronteras, existe un fondo común que une a los pueblos de América.
«Escogí cantar vallenatos y desde ahí inventarnos nuestra modernidad con nuestras tradiciones. Nuestra música lo cuenta todo, lo que puso España, lo que tenía América, lo que trajo África, esa es mi política», explicó.
Defensa de la identidad cultural
En esa línea, Vives lamenta que las diferencias culturales se utilicen a menudo como motivo de confrontación y pone como ejemplo la distancia que hoy se marca entre Colombia y Venezuela: «Perder la batalla cultural es eso, pelear por una arepa (alimento tradicional a base de masa de maíz) cuando antes éramos uno solo y comíamos la misma».
El músico defiende el papel del arte como herramienta para devolver la identidad a las personas y para que éstas puedan «saber quiénes son, valorarse y amarse», lo que, según considera, no logra la política con la misma fuerza que las canciones.
Sobre la violencia en Colombia, Vives lamenta que esta situación «siempre ha sido así» y lo atribuye a «un problema de identidad» que atraviesa generaciones.
«Es como si fuéramos adolescentes permanentes. La política nos sigue dividiendo como si hubiera que tener a los unos peleados con los otros. Estamos muy atrasados», sostiene.
El ‘Tour al sol’
Tras ocho años sin girar por Colombia, Vives anunció hace 15 días que regresará a los escenarios de su país con ‘Tour al sol’, un espectáculo que recorre su trayectoria musical y llega cargado de simbolismo, pues propone un recorrido que conecta el pasado y el presente.
«Se trata de la elipse entre ‘La tierra del olvido’, que cumple 30 años, hasta este nuevo álbum. Es un viaje a nuestro interior, con la felicidad de mostrar algo que hoy siento que hacemos mejor», detalló el cantante.
El tour, que también llevará a Vives a Canadá, Estados Unidos y Puerto Rico entre abril y junio próximos, tendrá parada en seis ciudades colombianas durante el segundo semestre de 2026.
Vives actuará en Ibagué el 18 de septiembre; Bogotá, el 25 y 27 del mismo mes; Bucaramanga, el 16 de octubre; Medellín, al día siguiente; Pereira, el 6 de noviembre, y Cali, 15 días después.
Además, el artista también confirmó presentaciones en Quito y Guayaquil (Ecuador) los días 3 y 5 de septiembre.
Un futuro más allá de los discos
Mirando hacia el futuro, el artista asegura que su camino va más allá de los discos y los escenarios y que también está ligado al trabajo social y cultural en los lugares que lo formaron.
Explica que gran parte de su energía está puesta en su fundación en Santa Marta, en el delta del río Grande de la Magdalena, donde nació la cumbia, y en barrios populares como Pescaíto, marcados por la vulnerabilidad, el microtráfico y la prostitución infantil, pero también por una fuerte tradición cultural.
En lo musical, afirma que no dejará de crear, de formar nuevos músicos y de seguir soñando, en Colombia y también en España, donde asegura que aún le quedan «muchas cosas por hacer».
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