• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
lunes, 26 enero 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Absolutismo, siglo XXI | Por: Carolina Jaimes Branger

por Carolina Jaimes Branger
24/03/2025
Reading Time: 2 mins read
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

Por: Carolina Jaimes Branger

 

El gobierno absolutista es un sistema político en el que el poder se concentra en un solo gobernante, quien ejerce autoridad total sobre el Estado y sus instituciones, básicamente porque tiene el control total sobre todas las decisiones políticas, legislativas y ejecutivas. La ley no importa, porque la ley es el deseo del líder. No tiene necesidad de consultar a otros órganos de gobierno, o a la población, porque no existe una separación efectiva de poderes. Las funciones del gobierno están centralizadas en la figura del mandamás.

El absolutismo tiene sus raíces en la Europa de los siglos XVI y XVII, donde surgió ligado a las transformaciones sociales, políticas y económicas que siguieron a la Edad Media. Pero que siga existiendo en pleno siglo XXI, es un contrasentido, por decir lo menos.

El gobernante absolutista tiene control directo sobre la administración del Estado, pues ejerce el control de la economía, de los recursos y sectores clave y todo lo que sirva a los intereses del poder central. Influye en la burocracia, en el funcionamiento de las instituciones públicas y, principalmente, en la propaganda, que, en el mejor estilo goebbeliano, se usa para promover la imagen del líder y de esa manera legitimar su autoridad, al presentarlo como un protector y guía infalible del pueblo. Se desarrolla un culto a su personalidad y se presenta como un ser extraordinario con habilidades únicas para todo. Esto puede basarse en su ensalzamiento -mostrándolo como un individuo carismático e indispensable- pero también basado en la tradición histórica, la continuidad dinástica, o incluso, en una asociación con la religión, presentando su mandato como consecuencia de un derecho divino o herencia. Por supuesto, ni que añadir que la censura de medios y la manipulación de la información son totales. Por eso reprimen cualquier forma de oposición política, incluyendo partidos políticos y movimientos sociales, si es que existen. Esto se logra mediante la censura, la vigilancia y, en la mayoría de las ocasiones, la violencia. Para esto, los regímenes absolutistas mantienen un fuerte aparato militar. Así aseguran el control interno y pueden defenderse de amenazas externas. Usan desmedidamente la fuerza contra la población civil disidente.

La desigualdad social y económica es marcada. Sólo una élite privilegiada disfruta de acceso a recursos y poder, mientras que la mayoría de la población enfrenta limitaciones significativas.

Estas características se pueden observar en diferentes regímenes a lo largo de la historia y en diversas partes del mundo, aunque, obviamente, se manifiestan de diversas maneras según el contexto cultural, social y político de cada nación.

Tal vez usted, amable lector, mientras leía, pensó en Corea del Norte, Cuba, Arabia Saudita, Brunei o Suazilandia. Pero mi idea al escribir este artículo no es poner la lupa sobre los que ya son regímenes absolutistas, sino los que están en vías de serlo, más rápido de lo que imaginamos. A ellos y a los demás, por las terribles consecuencias que esto puede traer… ¡que Dios nos agarre confesados!

 

Lea también

EL RESPLANDOR DE LA DECENCIA | Por: Francisco González Cruz

26/01/2026
Claro y Raspao | EL ESEQUIBO NOS UNIÓ COMO VENEZOLANOS | Conrado Pérez B.

CLARO Y RASPAO | AGENDA LEGISLATIVA 2026 | Por: Conrado Pérez B.

26/01/2026
La paradoja de la Navidad en tiempos de guerra | Por: Carolina Jaimes Branger

El miedo | Por: Carolina Jaimes Branger

26/01/2026
Capital Social | El tiempo y su relación con la incertidumbre, el riesgo y la confianza | Por: José María Rodríguez

Capital Social | El tiempo y su relación con la incertidumbre, el riesgo y la confianza | Por: José María Rodríguez

26/01/2026

@cjaimesb

 

Siguiente
Capital Social | Análisis de la realidad social en el marco de las experiencias vividas

Capital Social | La autopoiesis en las redes de comunicación entre personas

Publicidad

Última hora

EL RESPLANDOR DE LA DECENCIA | Por: Francisco González Cruz

CLARO Y RASPAO | AGENDA LEGISLATIVA 2026 | Por: Conrado Pérez B.

El miedo | Por: Carolina Jaimes Branger

Capital Social | El tiempo y su relación con la incertidumbre, el riesgo y la confianza | Por: José María Rodríguez

Excarcelados Yorman González y Enyelberth Abreu, presos políticos de Motatán

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales