DLA - Agencia | 20/06/2017 | 1:05 pm
La ciencia amplía posibilidades de ser padre
Por Francis L. Pérez Rivero.-

Espermatozoides y óvulos unidos es la fórmula para un nuevo ser; pero se trata de células que no se pueden ver, el peso y la responsabilidad de ser padre es un concepto más amplio y sentimental, donde el apego, amor y vínculo juegan un papel preponderante en la formación del niño

Es común decir que la mujer es fuente de la vida, pero requiere del aporte del hombre para poder concebir al nuevo ser, de lo contrario sería imposible. Un padre es muchas cosas y puede constituir papeles y definiciones tan diferentes como papás hay. Existen esos que solo aportan la semilla y desaparecen; otros que forman hogares regulares y ven por sus hijos, hay otros disfuncionales, están los que no calan en sociedades cerradas y las leyes tampoco los ayudan, y esos otros que aunque no son de genética, sí lo son de sentimiento, crianza y formación.

La definición de padre es muy extensa y hasta subjetiva, es para muchos un ideal de vida, una necesidad, una forma de dejar descendencia en la tierra; sin embargo, existen algunos casos que les impiden la tarea, una de ellas es la infertilidad, una condición médica (a veces tratable) que los imposibilita a concebir, pero hay métodos y formas de descartarlo o de lograr que el sueño de algunos sea realidad y convertirse en el superhéroe de la vida real.

ADIÓS AL MACHISMO.- Tratamientos de fertilidad, estudios de última generación, inseminación artificial -IA-, fertilización in vitro -FIV-, donantes de esperma, madres subrogadas; son algunos de los conceptos que actualmente se usan en el mundo para lograr la concepción en casos en los que para muchos podría ser imposible. Ha resultado ser una opción para parejas gays, personas que no pueden concebir, hombres con problemas de fertilidad y hasta para mujeres de avanzada edad.

Todos tienen una opción y la posibilidad de convertirse en padres. Hasta hace algunos años, muchos de estos conceptos solían ser tabú en la sociedad venezolana, los problemas de fertilidad eran tratados en su mayoría como una patología femenina, rehusándose los hombres  a someterse a estudios; mientras que ahora, parecen estar más abiertos y dispuestos a escuchar a los especialistas.

En palabras de la ginecóloga y experta en fertilidad del estado Táchira, Mónica Tang Ruiz, cualquiera se puede convertir en padre y afirma que la infertilidad es una patología que actualmente se maneja en una frecuencia de 50/50 (hombre/mujer), siendo lo correcto que ambos consulten al especialista y se hagan la metodología diagnóstica a la par para no perder tiempo.

 “Casi siempre la causa o el motivo de la infertilidad es de ambos a la vez.  Se combinan problemas femeninos y masculinos, puede haber una falla ovulatoria; pero los espermatozoides tampoco son de buena calidad o puede haber una patología a nivel de trompas y también en la morfología de los espermatozoides o en la posibilidad de tener relaciones sexuales con la disfunción eréctil”, dice.

En la medida en que se enfoquen ambos a la vez, surgirán las respuestas de las causas de la infertilidad y del mismo modo la posible solución. Detalla la especialista que dentro de los exámenes para el hombre están el espermatograma, REM (recuperación de espermatozoides móviles), test de Kruger (estudio de morfología de espermatozoides), estudios hormonales, entre otros.

En general, comenta que hay múltiples formas y medicamentos para ayudar a la fertilidad (no milagrosos), pero mejoran las condiciones físicas del paciente y si el problema no es severo, puede que las características se optimicen. Esto acompañado de mejorar hábitos alimenticios y de ejercicios con dieta baja en grasas y carbohidratos, y alta en frutas y proteínas.   

“Si es paciente obeso, hipertenso, diabético, eso influye. Hábitos como el alcohólico y el tabáquico tienen influencia directa en el tema de la fertilidad masculina. Haciendo algunos cambios y con medicamentos es posible lograrlo”.

Cuando es una patología más grave, se usan otras técnicas; pero no son tratamientos sencillos, ni para hombres, ni para mujeres; así como hay altas posibilidades de lograr el objetivo, también lo es que no llegue a feliz término. Los hombres se someten a estudios para conocer el estado en que se encuentran y determinar la cantidad, viabilidad, movilidad y morfología de los espermatozoides; así como otros que dan la capacidad fecundante, dependiendo de esto, la pareja regular podría concebir con relaciones sexuales asistidas.

ABRIENDO CAMINOS.- La necesidad de ser padres y de reproducción, o de crianza, es el móvil de los hombres para someterse a tratamientos y estudios que los acerquen a esa posibilidad, contrario a épocas pasadas, ahora los varones han perdido el pudor al tema, tienen mayor cultura y educación, son receptivos, comprenden las fallas y consecuencias que cada tratamiento pueda originar. Dice Tang que a pesar de esto, sigue siendo bajo el número de caballeros que acuden solos a las consultas, salvo casos específicos (parejas gays).

En la Unidad de Fertilidad Táchira han atendido casos de parejas del mismo sexo (ambos hombres, por ejemplo); sin embargo comenta  que son pocos y se refiere en mayoría a pacientes que provienen del extranjero; los costos de los tratamientos en Venezuela por el diferencial cambiario, resultan asequibles comparado con otros países.

“Tenemos diferentes tipos de tratamientos qué ofrecer. Con respecto a los hombres, hay parejas de homosexuales que desean tener hijos y buscan una madre subrogada y a ella se le hace la inseminación con el semen de la persona que está deseando convertirse en padre”.

En Venezuela no existe legislación clara sobre la gestación subrogada o paternidad en parejas gays, tal como en otros países en donde está prohibido o regulado. En este sentido, comenta el abogado César Guerra que se trata de un tema complejo, que no estaría prohibido; pero tampoco aprobado, “la legislación venezolana en materia de familia es cerrada y sostiene que está constituida por papá, mamá y sus hijos, es decir que no habla de dos mamás o dos papás, es nulo, podría decirse que un acto ilegal”, expresa.

Sin embargo, aunque no hay una regulación, las clínicas de fertilidad se rigen por un organismo llamado Red Latinoamericana de Reproducción Asistida –Red Lara – que impone las reglas que los especialistas deben seguir. “Hay países en América Latina y en el mundo que tienen una legislación perfecta, hay algo establecido, los que no la tenemos, nos llevamos por esos reglamentos que dicen qué se puede, qué se debe y qué no se debe hacer. Para eso asistimos a congresos donde se toca la parte legal, ética, psicológica y emocional del tema”, afirma la doctora Tang.

En el país aún existen esquemas cerrados sobre la concepción, siendo que la necesidad de ser padres se trata de un anhelo de muchos. Un padre es la persona que es capaz biológicamente de engendrar un hijo, pero lo es también quien asume la responsabilidad personal, social de cuidar y dar todo al pequeño para su desarrollo en la vida.

“La definición es doble, hay muchos que engendran por error, y muchos otros que lo hacen por decisión. Allí en ese grupo de padres pueden entrar los que adoptan, los que asumen el rol sobre los hijos de su pareja, los que ameritaron por alguna razón biológica o física utilizar el semen de donante y muchos otros. No es solo quien aporta un gameto masculino para que salga el bebé, sino quien con responsabilidad ante la sociedad, cría y educa”, expresa la especialista.

 

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