DLA - Agencia | 1/05/2017 | 8:32 am
Falló capacidad democrática del Gobierno frente a las protestas
Yulliam Moncada.-

A juicio de Arturo Peraza, el Gobierno ha enfrentado este movimiento a través de una represión que ha incluido el uso de grupos paramilitares llamados colectivos armados en connivencia con elementos de la Guardia Nacional, situación que deslegitima aun más al Gobierno por ser una acción claramente delictiva.

Arturo Peraza s.j., ex provincial de la Compañía de Jesús en Venezuela, politólogo, abogado y defensor de los Derechos Humanos, asegura que las acciones de calle son necesarias; pero no suficientes para conseguir los objetivos propuestos por la oposición venezolana. Se requiere la presión internacional y que otros sectores del país exijan el regreso al orden constitucional y a una solución política, entre ellos el chavismo y el sector militar. En torno a la violencia suscitada en el país, aunque el llamado haya sido a manifestaciones pacíficas, explica que ha fallado la capacidad democrática del Gobierno para hacerles frente.

¿Considera que pueden las acciones de calle hacer la presión suficiente para que el Gobierno de Nicolás Maduro acceda a unas elecciones generales?

Las acciones de calle son necesarias y son un derecho constitucional. Me refiero al derecho a manifestar pacíficamente, sin armas, exigiendo un derecho que ha sido conculcado que es justamente el derecho a elegir a nuestros funcionarios (en este caso a los gobernadores cuyo período ya se venció) y el derecho que asistía los ciudadanos a revocar el mandato de Nicolás Maduro que fue conculcado mediante decisiones judiciales que no podían quitarles el derecho a los ciudadanos de convocar ese referendo. Así pues, las protestas son un derecho y una necesidad, pues aquí el que calla otorga.

No por eso considero que este medio es suficiente, se requiere de la presión internacional, pues el Gobierno ha dejado de ser un gobierno democrático y ha roto el orden constitucional. También hace falta que otros sectores del país exijan el regreso al orden constitucional y la solución política de la actual situación. Entre ellos es vital que esto se produzca dentro de los sectores democráticos identificados con el chavismo y en el sector militar.

El conjunto de estos elementos, unidos en torno a la idea de buscar una salida política y de unidad nacional frente a la situación, puede producir el cambio que estamos necesitando.

Las protestas del año 2014 no consiguieron cambios positivos al país. ¿Hay diferencias con la ola actual de manifestaciones de calle?

La ola de protestas de 2014 fue liderada por un solo grupo político. Reclamaban una salida del Gobierno con lo que manifestaban su descontento; pero no era un llamamiento a elecciones, que por cierto apenas habían ocurrido. No tenían apoyo internacional. No había la crisis social y económica a los niveles de gravedad hoy presente, por lo que tampoco fue una protesta popular sino focal.

Estas protestas han vinculado a toda la oposición, incluso más allá de la MUD. Quien está fuera del marco de legitimidad es el Gobierno de Maduro, que devino en dictadura. Los reclamos gozan de reconocimiento internacional como reclamos legítimos de democracia y el Gobierno de Maduro ha sido señalado por diversos organismos como un gobierno en situación ilegítima.

Nada de lo dicho asegura el éxito del movimiento de calle que hoy estamos viendo, pero sin duda tiene mayor vocación de lograr un cambio político.

Aunque el llamado ha sido a protestas pacíficas, las mismas han generado focos de violencia. ¿Cómo ve la situación, qué ha fallado?

Ha fallado la capacidad democrática del Gobierno de tolerar manifestaciones que son legítimas. Ese es el fallo fundamental y de lograr soluciones políticas.

Un primer elemento muy grave ha sido el uso de fuerzas paramilitares por parte del Gobierno para el control de manifestaciones públicas, lo que termina en un lamentable saldo de fallecidos.

Hay grupos radicales en la oposición también que consideran que el camino se acerca al horizonte que se planteó en el 2014 y generan violencia. En este caso la oposición debe hacer un esfuerzo importante por ejercer control sobre sus manifestaciones.

Por último, hay grupos delincuenciales que han aprovechado la situación de pérdida de control por parte de los organismos públicos para dedicarse al robo y la destrucción. Creo que es una respuesta anárquica a la situación de anarquía que hoy domina en el país, fruto de la ruptura del orden constitucional por parte del Gobierno.

A la oposición venezolana se le critica la falta de foco al momento de  hacer sus exigencias frente al Gobierno. ¿Está de acuerdo con esto,  cree que no enfocarse en un solo objetivo dificulta su consecución?

Creo que los objetivos son esos y creo que en este momento el foco es claro. Quien no tiene objetivo salvo el simple mantenerse en el poder como fin en sí mismo es el Gobierno; pero sin horizonte alguno. A la oposición le falta definir mejor el horizonte que desea plantear al país. Requiere mejorar su narrativa política aunque sin duda ha mejorado.

Henrique Capriles fue inhabilitado. Se dice que el Gobierno busca controlar incluso a sus adversarios en una contienda electoral. ¿De qué manera afecta esta medida a la oposición y al país?

Coincido en que el Gobierno tiene entre sus objetivos y quizás como parte del plan de salida, si no logra retener el poder, entregarlo a una oposición que le brinde ciertas seguridades. En ese sentido quiere elegir con quién ha de competir y quién pueda resultar sucesor en caso de una derrota por parte del chavismo. En ese sentido buscarán a alguien con quien se pueda establecer un pacto o ya se haya establecido.

¿Cuál es el desenlace que se ve ahora para Venezuela?

Es muy difícil saber cómo evolucionará este proceso. Hay el peligro de convertir a Venezuela en una Siria. También en una Turquía. Esto se daría si el grupo dominante en el Gobierno logra imponerse. También pueden darse sucesiones dentro del mismo grupo de gobierno buscando nuevos aliados en el sector económico, haciendo reformas económicas que todos sabemos, son necesarias para reactivar el aparato productivo. Puede ocurrir un lamentable golpe militar con resultados impredecibles y costos sociales y políticos muy altos. Puede ocurrir una salida electoral porque se imponen los sectores democráticos de ambos bandos. Puede ocurrir un gobierno de unidad nacional como imagina el P Ugalde. En realidad los escenarios son múltiples y todos tienen importantes oportunidades de ocurrencia. Para mí lo deseable es que ocurra un escenario de tipo electoral con posterior acuerdo para enfrentar la crisis.

El presidente Nicolás Maduro hizo un nuevo llamado al diálogo este fin de semana. ¿Se requiere un diálogo?, ¿cuáles debieran ser las condiciones y objetivos del mismo?

Las condiciones fueron expuestas claramente por el cardenal Parolín en su carta del mes de diciembre y que suponen los elementos de acuerdo al cual arribó el diálogo ocurrido en el mes de octubre y noviembre de 2016: Libertad de los presos políticos, reconocimiento de la Asamblea Nacional en sus funciones, apertura del canal humanitario y cronograma electoral claro donde se reconozca el derecho a revocación de mandato.

Nicolás Maduro también dijo estar ansioso por unas elecciones. La oposición no cree que sea cierto. ¿Qué está ocurriendo? ¿Las acciones de calle están causando efecto?

Es evidente que el Gobierno acusa el golpe que le están dando los sectores opositores en términos de discurso y asume que algo debe decir al respecto. Pero todos entienden a la vez que el CNE es una instancia dependiente del partido de Gobierno, por lo que el dicho del Presidente no se acompaña de hechos, práctica que se ha hecho común en Venezuela y le resta seriedad a cualquier afirmación que este haga.

La actuación de los denominados “colectivos” ha incrementado la  sensación de temor e inseguridad en la población, además del llamado a acrecentar y armar las filas de la milicia en el país. ¿Cuáles pudieran ser sus consecuencias?

El tema de las milicias recuerda prácticas propias del fascismo. Armar a sus militantes. Así por ejemplo en Alemania las S.A o Camisas Negras de Mussolini. La palabra fascismo ha sido muy manipulada en Venezuela; pero si algo caracterizó al fascismo fue el crear milicias armadas para imponer su designio político.

¿Cómo ven el Vaticano y la Iglesia la situación política actual en Venezuela?

El Papa ha estado pendiente y preocupado por la situación de Venezuela. Se ha referido a nosotros de múltiples formas. Buscó ayudar con lealtad en el proceso de diálogo. Espera el cumplimiento mínimo de alguno de los acuerdos por parte del Gobierno para que se muestre la seriedad de sus intenciones.

 

Publicado en Los Andes Semanario del Táchira edición 63º

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