• Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina
jueves, 28 mayo 2026
Diario de Los Andes
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Inicio
  • Actualidad
    • Entretenimiento
    • Bienestar
  • Deportes
  • Economía
  • Mundo
  • Opinión
    • Sentido de Historia
  • Política
  • Sucesos
  • Trujillo
    • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
No Resultados
Ver todos los resultados
Diario de Los Andes

No Resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Y entonces me quebré… | Por: Carolina Jaimes Branger

por Carolina Jaimes Branger
16/09/2024
Compartir en FacebookCompartir en TwitterComparteComparte

 

Carolina Jaimes Branger

Escribo desde Barcelona, España. Vine una vez más a visitar a mi hija menor. Cada vez que llego, siento lo mismo: la desazón que me causa no tenerla cerca. Yo jamás pensé que mis hijas iban a vivir fuera de Venezuela. Y es que aquel país en el que nacieron, en la década de los 80 y al principio de los 90, obviamente tenía problemas, pero comparado con el resto del mundo, estaba bastante bien. Con problemas “arreglables” sin muchas complicaciones, mucho menos traumas.

La diáspora venezolana es la mayor en el mundo de un país que no ha sufrido una guerra. Incluso creo haber leído que ya pasamos los números de las diásporas causadas por las guerras. Para muchos, irse de Venezuela ha representado una oportunidad de mejorar su calidad de vida, acceder a mejores oportunidades laborales, educativas o de buscar un entorno más seguro. Sin embargo, este proceso también ha estado cargado de desafíos emocionales y psicológicos que a menudo se subestiman. Emigrar implica abandonar la comodidad de lo conocido y enfrentarse a la incertidumbre. Por eso uno de los dolores más profundos de emigrar es el desarraigo. Dejar atrás a la familia, amigos y la cultura propia genera sentimientos de soledad y tristeza. La familia, los amigos, las festividades, las tradiciones y hasta los pequeños detalles cotidianos se convierten en recuerdos nostálgicos que pesan en el día a día del inmigrante. La barrera del idioma es otro desafío significativo en los casos donde el país al que se llega posea otro idioma que no se domine. La comunicación es fundamental en la vida diaria, y no poder expresarse con fluidez genera frustración y aislamiento. Y adaptarse a una nueva cultura, con costumbres y normas diferentes, siempre es un proceso complejo y en ocasiones, abrumador.

Una alumna de uno de mis cursos de escritura creativa escribió en una ocasión algo que para mí ha resultado inolvidable. Ella vive en Florida y una vez escribió sobre un huracán que arrancó de cuajo un enorme árbol que había en la entrada de su casa. Cuando pasó la tormenta y salieron a evaluar los daños, se dio cuenta de que el árbol, a pesar de que era muy alto, tenía raíces muy superficiales: por eso se cayó. Y ella pensó que ella era como ese árbol: que podía verse muy alto y muy fuerte, pero que sus raíces no eran profundas… las raíces de ella se habían quedado en Venezuela.

Esta tarde, por invitación de nuestro amigo el doctor Nacho Salvi, fuimos a la misa de la Virgen del Valle en la cripta de la Catedral de la Sagrada Familia donde iba a tocar el Ensamble de Cuatros de Barcelona, formado todo por venezolanos. Una bella misa, que terminó con el Alma Llanera. Canté con toda mi fuerza, acompañando las voces, ya no sólo del coro, sino de todos los presentes. La ribera del Arauca parecía más lejana que nunca. En eso, volteé mi celular hacia el público y vi a una señora mayor que, sentada en su silla de ruedas, cantaba a la par que enjugaba sus lágrimas. Y ahí me quebré. Empecé a llorar yo también. Entendí que emigrar es un acto de valentía, pero también de esperanza. Al emigrar, perdemos el lugar donde construimos nuestras primeras conexiones emocionales y desarrollamos un sentido de pertenencia, esa base familiar y cultural que ha sido parte integral de nuestra vida. Pero a pesar de los desafíos y el desarraigo emocional, la capacidad de adaptarse y encontrar un nuevo sentido de pertenencia es testimonio de la resiliencia humana. Emigrar, en última instancia, también es un acto esperanza. Y aunque el camino pueda ser difícil, también está lleno de posibilidades. Mi amor y mi solidaridad con quienes se fueron.

 

Lea también

Organización, resistencia y fecha electoral | Por: Edward Rodríguez

¡Y ahora también los puentes!  | Por Adalberto Gabaldón

28/05/2026
¿Cómo te conectas con el dinero?  ¡De la emoción a la acción!   |  Por: José Luis Colmenares Carías

El Ahorro y la Inversión en Venezuela: El mapa emocional para rescatar el futuro | Por: José Luis Colmenares Carías

28/05/2026
Cómo las capacidades habilitadoras impulsan resultados extraordinarios

El coraje de los moderados | Por: Arianna Martínez Fico

27/05/2026
La delgada línea roja: ¿Por qué un periodista no es un publicista? | Por: Alexander González

El guardián de la verdad y el debate: ¿Qué hace realmente un periodista en el siglo XXI? | Por: Alexander González

27/05/2026

@cjaimesb

 

 

 

 

 

 

RelacionadoPublicación

Organización, resistencia y fecha electoral | Por: Edward Rodríguez
Opinión

¡Y ahora también los puentes!  | Por Adalberto Gabaldón

28/05/2026
¿Cómo te conectas con el dinero?  ¡De la emoción a la acción!   |  Por: José Luis Colmenares Carías
Opinión

El Ahorro y la Inversión en Venezuela: El mapa emocional para rescatar el futuro | Por: José Luis Colmenares Carías

28/05/2026
Cómo las capacidades habilitadoras impulsan resultados extraordinarios
Opinión

El coraje de los moderados | Por: Arianna Martínez Fico

27/05/2026
Siguiente
Mérida | Vehículo saltó al techo de una vivienda en El Vigía

Mérida | Vehículo saltó al techo de una vivienda en El Vigía

Publicidad

Última hora

¡Y ahora también los puentes!  | Por Adalberto Gabaldón

El Ahorro y la Inversión en Venezuela: El mapa emocional para rescatar el futuro | Por: José Luis Colmenares Carías

El coraje de los moderados | Por: Arianna Martínez Fico

Resumen de lo sucedido con las lluvias este 27 de mayo en Boconó 

La selección brasileña inicia la concentración para el Mundial… ¡en helicóptero!

Publicidad

Diario de Los Andes

Ediciones

  • Trujillo
  • Táchira
  • Mérida
  • Andes Legales
  • Revista Andina

Síguenos

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Resultados
Ver todos los resultados
  • Trujillo
  • Boconó
  • Táchira
  • Mérida
  • Inicio
  • Actualidad
  • Entretenimiento
  • Bienestar
  • Política
  • Deportes
  • Sucesos
  • Mundo
  • Opinión
  • Sentido de historia
  • Economía
  • Revista Andina
  • Andes Legales