«Uniformes reencauchados» para el nuevo año escolar

Padres y madres valeranos deben hacer milagros

Los uniformes escolares nuevos están sujetos a cambios en el mercado de divisas. Fotos: María Gabriela Danieri

 

Reutilizan las piezas menos desgastadas del año anterior, reparan aquellas con daños menores o incluso esperan donaciones de familiares o amigos. Las tiendas de tela son las más beneficiadas

 

Los trujillanos comenzaron a ocuparse en la búsqueda de los uniformes de sus hijos. Los precios de las prendas nuevas, no obstante, los ha llevado a plantearse alternativas más económicas. Reutilizan las piezas menos desgastadas del año anterior, reparan aquellas con daños menores o incluso esperan donaciones de familiares o amigos.

Arlenis Delgado, madre valerana de cuatro niños, explicó que percibe un salario mínimo y no le alcanza para nuevas adquisiciones.

«Los precios están elevados y hasta las telas subieron por el dólar. Si el salario no alcanza ni para pasajes, imagínese para la ropa. A mí, gracias a Dios, me han regalado algunas camisas y pantalones en buen estado. Los zapatos se los compré antes del aumento, pero esos son los que usa para todo» contó Delgado.

Liosiret Arias, quien visitaba un almacén de telas, resaltó que es necesario ahorrar en los uniformes, pues los útiles también están costosos.

«Apenas ahorita estoy buscando los precios, tanto para zapatos como para la tela de los uniformes. Uno hace un sondeo, pues unas veces sale mejor mandarlo hacer, pero otras no. Mis hijos usarán algunas cosas del año pasado, porque aún faltan los útiles» dijo Arias.

Moneda extranjera

En un recorrido por algunas tiendas de uniformes, se observó que para adquirir una muda completa, los padres deben destinar al menos 800.000 bolívares. En ese sentido, los comerciantes contaron que las ventas han sido bajas y quienes compran, han llegado a ofrecer pesos o dólares.

Maribel Carrillo, vendedora de un almacén, detalló que los precios están sujetos al dólar y los compradores, quienes dependen de salarios mínimos, se les hace difícil adquirir estos productos. En la tienda, una camisa está valorada en 150.000 bolívares, un mono en 260.000 y unos zapatos estándar en 300.000 bolívares.

Aún así, hay lugares donde ofrecen productos nacionales a mitad de ese valor. Pascual Valerio, propietario de un local, expresó que él mantiene ganancias del 25% para motivar las ventas y ayudar a los trujillanos.

«Tenemos los monos escolares en sesenta mil bolívares y las chemises en ochenta mil, porque las fabricamos nosotros. Lo ajustó a un buen precio y a un veinticinco por ciento de ganancia. No me gusta aprovecharme de la situación, sino ayudar» relató Valerio.

Venta de telas en aumento

Las tiendas de telas, por el contrario, han tenido una venta mayor, pues los representantes buscan confeccionar los uniformes. «Este mes se ha vendido mucho la tela de chemise, la gabardina para pantalones escolares, pues la gente busca ahorrar» expresó Ramón Montilla, encargado de un local.

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