Luzfrandy Contreras / DLA
Más de veinte adultos mayores y personas con discapacidad de origen colombiano que permanecen en la Casa Hogar El Carpintero de la Montaña, en San José de Bolívar, municipio Francisco de Miranda, no cuentan con documentos de identidad, según informó el director de la institución el Padre Franco Lanza.
Algunos de estos abuelos fueron recibidos luego de que el Instituto de Rehabilitación Psiquiátrico Dr. Raúl Castillo, conocido popularmente como el psiquiátrico de Peribeca cerrara sus puertas en el año 2018, otros fueron abandonados por sus familiares en las puertas de este refugio.
Ante esto, el sacerdote pidió apoyo de las autoridades colombianas para regularizar la documentación de estas personas, ya que al momento de fallecer se requiere realizar diversos trámites que muchas veces son complejos ante la falta de identificación. Ante esta situación, solicitó la visita de representantes de organismos y autoridades de Colombia que puedan colaborar con la identificación de los ciudadanos colombianos que permanecen en la casa hogar.
De acuerdo con el padre Lanza, la institución alberga a más de 60 abuelas, más de 40 abuelos y alrededor de 15 a 20 personas con discapacidad, algunas de ellas con edades que superan los 30 años, en total habitan 132 personas, las cuales no cuentan con apoyo económico continuo de entes gubernamentales, solo se mantienen con las ayudas que envían personas interesadas en colaborar con ellos. La mayoría de los familiares de los abuelos desaparecen o no se hacen responsables de los mismos.
“Los abuelos los abandonan. Llegan al portón de la casa hogar, te dan nombres falsos y no van más nunca”, relató el sacerdote. Sin embargo, dijo que siempre tienen comida, de una u otra manera el padre Franco recibe donaciones que son extendidas por el mayor tiempo posible.
22 años de historia
La Casa Hogar Carpintero de la Montaña fue fundada en el año 2004 por el padre Franco Lanza, un sueño por el cual luchó y que hoy ve reflejado en cada uno de los espacios que albergan a estas personas en situación de vulnerabilidad. “Son 22 años de amor, 22 años de esa ternura de Dios para con los más pobres”, expresó.
Este año arriban a los 23 años, una celebración que coincide con una nueva solicitud de ayuda, debido a las necesidades de alimentación que enfrenta la institución. Por esta razón, el próximo 19 de agosto, desde las 7:00 de la mañana y hasta las 4:00 o 5:00 de la tarde, el sacerdote permanecerá en el Obelisco de los Italianos de San Cristóbal, con apoyo de los bomberos y la autorización de las autoridades municipales, para recibir donaciones.
Entre los productos que requiere la institución están el arroz, harina, pollo, mortadela, sardinas, café, azúcar, pasta, detergentes, ropa, equipos de cocina, bombillos y medicamentos. El director explicó que el consumo diario de alimentos es elevado debido al número de personas que atienden. Como referencia, indicó que la casa hogar utiliza alrededor de kilo y medio de café, seis panelas y kilo y medio de azúcar cada día, además de un fardo de harina y otro de pasta con frecuencia diaria.
Según sus cálculos, un camión y medio de alimentos recolectado durante la jornada del 19 de agosto podría garantizar el suministro de la institución durante unos dos meses.
Medicamentos, ambulancia y una planta eléctrica entre las prioridades
La casa hogar también requiere medicamentos para atender a sus residentes. Explicó que al menos 20 abuelos o personas con discapacidad presentan episodios convulsivos, por lo que se requieren algunos medicamentos puntuales.
Otra de las principales necesidades corresponde a una planta eléctrica debido a los continuos cortes de energía que se registran en el estado Táchira. «Cuando se va la luz, hasta se chocan con la pared”, afirmó el sacerdote, quien pidió colaboración para adquirir una planta que permita mantener iluminadas las áreas durante las interrupciones del servicio eléctrico.
Las dificultades también aparecen ante las emergencias médicas. La ambulancia que recibió la Casa Hogar El Carpintero de la Montaña hace aproximadamente 20 años, permanece desde hace cuatro años en proceso de reparación por parte de la Gobernación del Táchira y aún no ha sido reparada.
El padre Franco señaló que el gobernador Freddy Bernal le manifestó recientemente que la institución recibirá nuevamente su ambulancia, pero mientras espera que ese compromiso se concrete, el sacerdote utiliza su vehículo particular para trasladar a los residentes que requieren atención médica desde San José de Bolívar hasta San Cristóbal.
Explicó que algunas emergencias requieren el traslado hasta el Hospital Central de San Cristóbal y que, en situaciones extremas, incluso ha tenido que llevar personas que fallecieron durante el trayecto. Y aunque el ambulatorio de San José de Bolívar dispone de una ambulancia, no siempre está disponible.
Por lo pronto, espera recolectar los alimentos e insumos necesarios para mantener esta labor que inició con el propósito de ayudar y cuidar a los más necesitados.
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